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viernes, 5 de enero de 2018

La Memoria de nuestros Mayores



Estos son tus mayores. Tus padres, tus abuelos y abuelas, tus bisabuelos.... Tras siglos de opresión, en 1931 reunieron el coraje para romper sus cadenas y conseguir Libertad de Reunión, de Expresión, de Opinión, de Pensamiento, de Manifestación, de Prensa, Reforma Agraria, Colectivización de la Propiedad, voto y derechos igualitarios para la Mujer, Sufragio Universal, Educación Pública gratuita, Laicismo, divorcio y aborto libres, República... Míralos, son los nuestros, los tuyos, te reconocerás en sus ojos, son tus padres, abuelos y abuelas...
Y por atreverse a soñar, éstos canallas los asesinaron
(Franco, Mola, Queipo, Castejón, Mussolini, Hitler...)

Y éstos les jalearon y fueron sus cómplices
(Arzobispo, March, Pemán,...)

Y éstos, los beneficiarios de aquel masivo crimen de lesa Humanidad, los que aún hoy siguen disfrutando de las rentas institucionales del más cruel genocidio (Juan Carlos, Felipe, Aznar, Rajoy, Primo de Rivera, Álvaro Domecq...

No consientas que el ejemplo de tus mayores se olvide. No permitas que su memoria sea ensuciada por los herederos de su represión. Intégrate en las Asociaciones y lucha por la Recuperación de su Memoria y de sus ideas. Se lo debes.

martes, 7 de noviembre de 2017

Vencidos. Subjetiva historia de la 3 veces mal llamada guerra civil española y la represión

Vencidos. Subjetiva historia de los Vencidos en la 3 veces mal llamada guerra civil española y en la represión:

https://youtu.be/7hjqGiQ3UcU
 

VENCIDOS. Documento elaborado en el año 2006 in Memorian. A mi padre. A mi abuelo. A tantos otros. Y a mis hermanos, mis hij@s y mis sobrin@s, para que no olviden, para que ayuden a recordar. Porque la memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados . paco.de.jerez@gmail.com

viernes, 5 de junio de 2015

No olvidamos a los nuestros. Y no perdonamos a sus verdugos, ni a sus herederos, enriquecidos con los delictivos frutos de sus crímenes: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 156

Buscadme entre el grupo. Soy el número 3, el 27, el 16, cualquiera de ellos. Soy uno de los Últimos de Filipinas; como ellos, incombustible. Insumiso. Irredento. Y como con ellos, tampoco podrán conmigo. Tantas veces como caiga, tantas veces me levantaré. No me abatiréis los enemigos de la Dignificación de la Memoria, ni a los que sienten y piensan como yo. No nos avergonzamos de nuestros principios, ni de nuestro ideario ni de nuestros métodos, pese a quien le pese.

Nuestros enemigos se ríen de nuestros muertos o, como ayer en París, se apropian desvergonzadamente de ellos para darse un mediático baño de masas aparentando que homenajean a los que ellos mismos, sus abuelos y su Institución mandaron al matadero. Nos insultan, nos ridiculizan, nos censuran, nos suprimen y pretenden liquidar lo último que nos queda: la Palabra. Su propósito es amordazarnos y silenciarnos por siempre. Sus maquinaciones y ataques son tan continuos, reiterados y muchas veces exitosos --es facil, pues son dueños de las grandes empresas y medios de comunicación y sus linajes se prodigan en la judicatura y en la política-- que los pocos "de Filipinas" que quedamos podríamos haber optado por rendirnos y abandonar. Pero hemos elegido --como uno más de los indomables de Baler-- seguir defendiendo la Palabra y la Libertad de Expresión, la Verdad, la defensa de la Justicia y la exigencia de Reparación.

No olvidamos a los nuestros. No perdonamos a sus verdugos, ni a sus herederos, enriquecidos con los delictivos frutos de sus crímenes. Y no dejamos de reivindicar la vigencia de los valores que llevaron a nuestros mayores a la tumba y a las cárceles.


Fuente de la imagen: rjb.csic.es

jueves, 4 de junio de 2015

"...Muerto, fusilado, asesinado por terroristas canallas que mentían, que prevalecían por la fuerza del terror sembrado, que amedrentaban, que tenían armas, que las usaban, que mataban...": La Memoria al servicio de la Justicia. Día 155

¿Dónde nacen los odios? ¿Dónde se asientan los rencores? ¿En dolores diferidos que traspasan generaciones? ¿En injusticias jamás resueltas, así pasen los años? Un encuentro insospechado nos lleva a lugares inimaginados. En ocasiones, si nos dejamos conducir mansamente a través de los más enrevesados meandros de los ríos perdidos, nos sentimos transportados a tiempos llenos de luces. O de sombras.

Hoy, mi casual asistencia a la presentación de la última obra de Jesús Maeso sobre un cartógrafo español en China que lucha por reivindicar la memoria de su padre injustamente ejecutado por la justicia del Rey ("La caja china"), me hace explorar indeseadamente sendas poco holladas. Hablar del dolor es doloroso; hablar de ese dolor que sólo intuyo, que nada más imagino y que nunca experimenté, que recreo, agrando, encojo, tergiverso o transformo, ese dolor que no es mío si no que es de otros, de mis ancestros nunca conocidos, también duele.

Nunca supe demasiado de mi abuelo. Siempre que pregunté por él me dijeron que había muerto en la guerra. Sin más. Sólo eso. Y siempre que inquirí a mi padre sobre cuál había sido su papel en ella se me dijo que la había perdido, pero que vivíamos bien y ahora era mejor callar. Viví o contemplé desde la distancia como tantos otros de mi generación un mundo lleno de omisiones, silencio y dolor contenido. Y todo eso, tras un muerto en casa y un preso de por vida, nunca curado, nunca rehabilitado de sus heridas.

Con los años y a fuerza de comprender y entender que por fin era libre, mi padre habló y pudo explicar que su padre, mi abuelo, era un hombre culto, formado, técnico titulado al servicio del Pueblo, responsable, profundamente respetado por la sociedad con la que se había comprometido, republicano a carta cabal, entregado a su trabajo, a la República y a sus ideales y que por ellos había sido asesinado, mucho después de acabar la maldita y malllamada guerra que de incivil lo tenía todo. Juzgado en una parodia de proceso, muerto, fusilado, asesinado por terroristas canallas que mentían, que prevalecían por la fuerza del terror sembrado, que amedrentaban, que tenían armas, que las usaban, que mataban. Asesinado. Asesinado.

Y mi padre y tantos millones de padres y madres, de hijos e hijas, de hermanos y hermanas aterrorizados, debieron callar, por miedos omitidos, por prudencia, por silencios diferidos. ¿Dónde nacen entonces los odios? ¿Dónde se asientan en substancia los rencores? ¿Cuándo ocurrió que los nietos nos convirtiéramos en justicieros y paladines de los abuelos perdidos y nunca conocidos? ¿Y por qué sentimos como propias en nuestra entrañas las injusticias de las que fueron víctimas? Carezco de respuestas. Porque en este terrible y desigual mundo olvidadizo que prefiere desterrar y liquidar recuerdos, nada puedo aportar para oponerme a su desmemoria, excepto mi testimonio por los que se fueron callando, por sus miedos siempre omitidos, por aquella prudencia extrema, por esos silencios diferidos que querían proteger la continuidad de un rebelde linaje. Mi continuidad. La tuya.


Republicanos asesinados. Fuente de la imagen: guerredespagne.canalblog.com

jueves, 2 de abril de 2015

Cuando la injusticia se convierte en Ley y ésta en costumbre: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 92

Apoyó a Hitler. Luchó contra un pueblo libre. Respaldó la agresiva invasión de un Estado soberano disparando sus armas contra sus legítimos defensores. Conoció los excesos de los nazis en Rusia. Participó voluntariamente de los crímenes de lesa Humanidad cometido por el nazismo en el Este de Europa. Murió exclusivamente como consecuencia de sus propios actos criminales, pero...

Las Fuerzas Armadas españolas, el Ministerio de Defensa y el Gobierno español protagonizan la documentación, búsqueda, estudio y exhumación de su fosa en Rusia y repatriación de sus restos a España, aunque no para organizar un juicio postumo por sus crímenes, si no para homenajearle y rendirle honores. ¡Honores oficiales e institucionales a un cómplice de los nazis!


Apoyaron al legal Estado Republicano. Lucharon contra los traidores armados españoles y contra los invasores nazis, italianos y mercenarios moros. Respaldaron con su ejemplo y su vida los esfuerzos de un Estado soberano por triunfar contra los golpistas armados. Fueron víctimas de los excesos de los franquistas en España y de los nazis en Rusia, en Francia, en Austria y en toda Europa. Fueron apresados, torturados y asesinados por las fieras franquistas y nazis que cometieron con ellos horrendos crímenes de lesa Humanidad. Murieron exclusivamente por defender la Libertad, la Democracia y la Justicia en la redistribución de la propiedad y de los beneficios de su gestión, pero...

Las Fuerzas Armadas españolas, el Ministerio de Defensa y el Gobierno español siempre les han vuelto la espalda. Nunca han facilitado y siempre han obstaculizado cualquier trabajo de documentación, búsqueda, estudio y exhumación de sus fosas. Durante décadas, siempre han sido juzgados por los sucesivos gobiernos, medios de comunicación e intelectuales próximos a los vencedores como bárbaros e incivilizados desarrapados. Nunca han recibido el homenaje ni los honores oficiales e institucionales debidos del Estado español y sólo ocasionalmente algún partido ha legislado tímidamente en favor de su reconocimiento. Son sus familiares, ellos solos, los que durante años se han visto obligados a investigar, documentar, solicitar subvenciones cuando las había, encontrar fosas, localizar forenses y arqueólogos, exhumar enterramientos, identificar restos y realizar homenajes. Ellos solos.Y aun restan más de 120.000 por encontrar.



¿Y aún crees que los rencorosos son los republicanos?

martes, 31 de marzo de 2015

La mano que estrechó la de Hitler, meció la cuna de Felipe VI. En el genoma Borbón están el nazismo y el franquismo, el genocidio y el crimen: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 90

Nuestro futuro se asienta en el presente y éste, en el pasado. Si el corrupto Estado español actual se fundamenta en el monarquismo parlamentario y transgrede desvergonzadamente la moralidad y la Ley, nuestro futuro será igualmente impúdico y deshonesto. Sólo podremos revertir nuestro obsceno presente si exigimos la conversión de nuestro modelo de organización en una República popular y si defendemos la intervención reguladora en la economía de una Autoridad republicana plenipotenciaria. Pero mientras no alcanzamos ese deseado porvenir, al menos debemos combatir con argumentos a la legión de adeptos al colorido papel couché que justifican la ficticia bondad de una institución delincuente y la aparente inocencia de su máximo representante.

De vieja casta le viene al galgo. Por poner un ejemplo aislado, Alfonso el 13 fue el responsable de la negligente muerte de 20.000 españoles en el desastre de Annual. Él, los suyos y la clase a la que representaban oficiaron de principales instigadores del golpe del 36 y de la ulterior hecatombe de izquierdistas. Su hijo Juan, el abuelo del simpático larguirucho actual inquilino de la Zarzuela que todas las madres quisieran como hijo, se ofrendó por dos ocasiones para acudir como voluntario y batirse el cobre por la causa que defendían Franco y sus asesinos secuaces. Su campechano nieto Juan Carlos actuó a modo de aventajado comisionista de la plutocracia local y de las megacorporaciones transnacionales, garantizando así la supervivencia del statu quo que le recompensó con tantos inmorales privilegios.

Y el bisnieto, nieto e hijo de todo este corrompido linaje, el mismo que en la imagen recibe un cariñoso cachete del mayor genocida de nuestra historia, el mismo que hoy disfruta de la prevalencia de una ilegal institución apuntalada a sangre y fuego por el nazismo de Adolf Hitler y el fascismo de Francisco Franco, ese es aquél al que
con nuestros impuestos, los ciudadanos pagamos su mansión de lujo; con nuestro dinero, mantenemos el tren de vida de su esposa y de sus hijas; con nuestro sudor, sostenemos los altos salarios de los 3.000 funcionarios civiles, policías, militares y trabajadores que le sirven --a él, no a nosotros-- en sus viajes, en sus desplazamientos, en su vida diaria; con nuestro esfuerzo, pagamos a los funcionarios que se afanan en mentir para hacernos creer que su Casa Real cuesta 9.000.000 € al año, y no los 120.000.000 € que de verdad supone; con nuestro silencio, consentimos que su hacienda sea opaca y su persona sea inmune; con nuestra complicidad, su Monarquía sigue estando al servicio de las grandes fortunas y de las megacorporaciones; con nuestra renuncia a luchar contra su figura, sus amigos los ricos seguirán oprimiendo a los que nada tienen y continuarán estafándoles, engañándoles, robándoles...

En definitiva, l
o que vemos en las fotos no es el pasado. No es Memoria Histórica. Es el presente y pronostica el irremediable futuro si no lo quebramos antes, porque la mano que meció la cuna del monarquismo felipista es el criminal franquismo y sus genocidas herederos, la plutocracia y la oligarquía. De ayer y de hoy.