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martes, 28 de julio de 2015

"¡¡Muera la Inteligencia!!". Y así fue. La mataron estos bárbaros. Pero Bluff les sobrevivió: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 209

Efectivamente. Más que de augur en su archiconocida enganchada con el arrepentido Unamuno, Millán Astray oficia en Salamanca de habilidoso propagandista de la mortífera hoja de ruta redactada por el director Mola y explotada hasta la saciedad por Franco. El contrito don Miguel, el mismo que había servido de alimento espiritual para la rudimentaria ideología inspiradora de la sublevación, el mismo compungido rector de Salamanca que arremetía a mediados de los 30 contra el populacho y los nacionalismos centrífugos amunicionando conjuras y traiciones, el mismo que apoya el putsch desde sus inicios, el apologeta del golpe de timón contra la República se espanta ante la matanza de propios y extraños y estalla --ante la indignación de los matarifes-- lanzándoles su eterno "Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha". Pero la estremecedora réplica que le espeta el bárbaro tullido, su tétrico "¡Viva la Muerte, Muera la Inteligencia!" no es un exabrupto desafiante ni premonitorio; es sólo la expresión definitoria de un método. La perversa liturgia que define su ejecución se ha planificado desde hace años en complicidad con la curia, la nobleza, el gran capital y los aliados nazis y fascistas, los cuales la vienen practicando intramuros en Alemania o colonialmente en las planicies y laderas montañosas de Abisinia. Una palabra la resume: exterminio.


Y los demonios se hicieron los amos de la tierra. Fuente: www.jotdown es


Y es así: con objeto de retrotraer a la sociedad que sueña con ser libre al statu quo anterior a la República, sólo hay un camino, el exterminio. Como decía Mola, como decían Queipo y Franco, hay que amedrentar, hay que aterrorizar no sólo a los resistentes sino a todos aquellos que puedan suponer en el futuro una amenaza para el retorno del viejo Orden estamental. Y así, todos, todos los militares y guardias opuestos de palabra al golpe son asesinados; todos, todos los concejales y alcaldes frentepopulistas de las ciudades y pueblos conquistados son liquidados; todos, todos los militantes de partidos y sindicatos que han mostrado resistencia, incluso con una simple huelga de brazos caídos, son exterminados. 75 años después parece difícil de creer. Algún iletrado me acusará de manipulador, pero éstas son expresiones literales tomadas de bandos de guerra, instrucciones reservadas, discursos patrióticos y soflamas radiofónicas de Jefes y jefecillos. Y qué mejor que continuar el genocidio en los intelectuales que han subvertido el divino orden natural: poetas, escritores, dramaturgos, músicos, actores, pintores, escultores, cartelistas, caricaturistas, dibujantes, periodistas, ensayistas, profesores, maestros, catedráticos... Como cientos de miles de españoles, también son aniquilados miles de intelectuales. A resultas del terror sembrado, muchos escapan al exilio para no volver, para morir allí o para regresar al cabo de mucho años:  Julián de Ajuriaguerra; Rafael Alberti; María Teresa León; Max Aub; Francisco Ayala; Arturo Barea; Corpus Barga; José Bergamín; Luis Buñuel; León Felipe; Pau Casals; Américo Castro; Luis Cernuda; Pompeu Fabra; Ramón Gómez de la Serna; Jorge Gillén; Pablo Picasso; Salvador de Madariaga; Clara Campoamor; Ramón Gaya; Claudio Sánchez Albornoz; Pedro Salinas; Juan Ramón Jiménez; Ramón J. Sénder; Alejandro Casona; María Zambrano...


Dalí, José Moreno Villa, Buñuel, Lorca y José Antonio Rubio. Madrid, mayo 1926. Fuente: EL PAIS

Otros muchos, alguno quizás simpatizante como Unamuno con el movimiento supuestamente renovador y otros manifiestamente contrarios a los sublevados y represaliados por ello, todos igualmente espantados ante tanta muerte, no osan moverse de España, se refugian en sí mismos, amurallan sus debilidades y se aislan por décadas, bastantes hasta su propio final. Vicente Aleixandre; Antonio Buero Vallejo; Salvador Espriú; Rosa Chacel; Josep Pla; Ortega y Gasset; Menendez Pidal; Pío Baroja... y un sin fin de escritores, pintores, escultores y músicos desubicados que se enclaustran en su propio exilio interior.

La coartada del tiránico régimen para tanta exterminio es la ya sabida: las muertes de Calvo Sotelo, José Antonio, Muñoz Seca, Maeztu, Onésimo... Y aplicando el escalofriante ábaco multiplicador de Queipo, por cada uno de los prójimos caen diez de los ajenos, o cien. Así, el verbo de Millán Astray se hizo hombre y habitó entre nosotros. Fatalmente. Gran parte de la intelectualidad española es asesinada, repentina o lentamente:
Federico García Lorca en un barranco, Blas Infante en un solar,  Besteiro y Miguel Hernández en las cárceles, Antonio Machado en el exilio...



Homenaje a Luis Cernuda (sentado, al frente de la mesa) en Madrid, en abril de 1936. De pie, de izquierda a derecha, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Pablo Neruda, José Bergamín, Manuel Altolaguirre y María Teresa León. Fuente: http://www.geocities.ws/jacr282002/bachillerato_2/literatura_2_bac/tema_7/capilla_poetica_europa.jpg

...y
muchos, muchos más...:

- Leopoldo Alas Argüelles. Fusilado por ser hijo de Clarín. 20 de febrero de 1937.

- Ramón Acín. Pintor, dibujante, caricaturista, escultor, escritor, periodista y pedagogo revolucionario. Fusilado el 6 de agosto de 1936. Su mujer es fusilada el 23 del mismo mes y año.
- Lorenzo Aguirre Sánchez, Pintor y cartelista asesinado a garrote vil delante de todos sus compañeros en el patio de la cárcel de Porlier el 6 de octubre de 1942.

- Francisco Albiñana Corralé. Arquitecto, artista e intelectual, brutalmente mutilado y asesinado el 3 de octubre de 1936.

- José María Alvariño. Poeta y tipógrafo. Asesinado el 28 de octubre de 1936.

- Benigno Bejarano. Periodista y escritor, gaseado por los nazis en el campo de Salzgitter-Watenstedt ( Baja Sajonia, Alemania). Verano de 1944.
- Roberto Blanco Torres. Crítico de arte, poeta y periodista. Asesinado el 3 de octubre de 1936.

- Dr. Sadí de Buen Lozano. Eminente científico investigador de la malaria, lepra y paludismo de fama mundial. Fusilado el 3 de septiembre de 1936.

- Alfredo Cabello Gómez. Escritor, crítico de cine, periodista. Asesinado en 1939.

- Aurelio Cabrera Gallardo. Profesor, restaurador, pintor, escultor y arqueólogo de gran valía. Asesinado el 26 de noviembre de 1936.

- Pedro Campón Polo, Artista polifacético, literato, pintor, músico, en 1941 regresa a España. Detenido y preso en la cárcel de Ondarreta, muere de tuberculosis.

- Pablo Marcelino Martín González del Arco. Escritor, periodista y Catedrático de Física y Química. Fusilado el 26 de abril de 1940.
- Emiliano Barral. Escultor de enorme fama, maestro del realismo escultórico español. Asesinado el 21 de noviembre de 1936.

- Lorenzo Victoriano Aguirre Sánchez. Pintor, dibujante, caricaturista, escenógrafo, ilustrador y cartelista de enorme prestigio. Asesinado a garrote vil el 6 de octubre de 1942 en Porlier, obligando al resto de compañeros presos a asistir al asesinato de un rojo pervertido y falso artista.

- Lucas Castrillo Ortuoste. Dibujante y fotógrafo. Asesinado en junio de 1937.
- Camilo Buenaventura Díaz Baliño, Pintor, escenógrafo, muralista, dibujante, delineante, escritor. Asesinado el 14 de agosto de 1936.

- Luis Huici Fernández. Pintor, animador cultural e intelectual variopinto, con conocimientos de antropología, historia, filosofía, literatura, moda, dibujo y cine. Asesinado en 1936.

- Roberto Blanco Torres. Poeta, periodista, crítico de arte. Asesinado en octubre de 1936.
- Francisco Miguel Fernández Moratinos. Pintor, librero, promotor cultural y político, gran intelectual. Brutalmente torturado, mutilado y asesinado por falangistas el 28 de septiembre de 1936.

- Domingo López Torres. Pintor, escritor y poeta. Fusilado en 1937.
- Luis Ortiz Rosales. Dibujante, delineante, pintor, grafista. Murió en un campo de concentración fascista en 1937.

- Emilio García Noriega, Muñoz. Pintor, dibujante, caricaturista, escultor y actor de teatro. Asesinado en octubre de 1936, clavado en una alambrada.

- Antonio José Martínez Palacios. Compositor, músico, profesor e investigador musical. Detenido y fusilado en 1936. Su obra fue prohibida.

- Esteban Urkiaga Basaraz, Lauaxeta. Escritor, pensador, periodista y poeta en euskera. Fusilado el 25 de junio de 1937.

- Pedro Luis de Gálvez. Poeta y narrador. Artista y actor. Fusilado en Porlier el 20 de abril de 1940.

- José María Romero Martínez. Poeta, escritor y médico. Asesinado en 1936 por los fascistas.
- Joaquín Amigo. Escritor, dibujante, cartelista, Catedrático de Filosofía. Granadino y amigo de García Lorca. Fue asesinado en 1936.

- Vicent Miquel Carceller. Periodista y editor, detenido, torturado y asesinado el 28 de junio de 1940.

- Manuel Ciges Aparicio, escritor, periodista, crítico de arte, asesinado por dos pistoleros falangistas el 4 de agosto de 1936.

- Federico Luís Comps Sellés, Arquitecto, dibujante y artísta surrealista gráfico, fusilado por los falangistas el 27 de octubre de 1936.
- Baltasar González Fernández. Pintor, retratista, paisajista y libretista de zarzuela, fusilado por los falangistas el 18 de septiembre de 1936.

Y la Muerte de la Inteligencia continúa y se expande como una letal peste sin control. En marzo de 1939, falangistas y franquistas se frontan las manos cuando los italianos atrapan en el puerto de Alicante a los 20.000 republicanos que no pudieron huir en el Stanbrook. Allí hay alcaldes, gobernadores civiles, militares de alta graduación, comisarios, sindicalistas... e intelectuales. Muchos intelectuales. Después de pasar por el viacrucis de un infierno indescriptible --el Puerto, Los Almendros, Albatera...-- son encerrados en la prisión de Alicante, paseados por unos en cualquier cuneta, fusilados por otros en la capital o llevados al matadero de Paterna. Y cientos son encarcelados, juzgados y condenados a penas milenarias. Uno de ellos era el caricaturista Bluff, Carlos Gómez Carrera, padre de "El sargento Canuto, un soldado que es muy bruto".

Autocaricatura de Carlos Gomez Carrera, Bluff. 1930. Fuente: www.laopinioncoruna.es

Los delatores de los verdugos lo reconocen, los vengadores lo juzgan y la superchería judicial fascista lo condena a muerte. Por dibujar caricaturas antifranquistas. A morir, por dibujar. Nunca tan pequeña ofensa se castigó con tanta desmesura. Luego, la sentencia le es conmutada por la inmediata inferior y Bluff pasa automáticamente a cumplir 30 años en la prisión de Valencia. Para redimir la condena, desde principios de 1940 Bluff se acoge al sistema de Rendención de Penas por el Trabajo del Patronato implantado por Acción Católica bajo la batuta del padre jesuita Pérez del Pulgar y comienza a colaborar en la revista "Redención", instrumento mediático de sometimiento destinado a la humillación del rojo izquierdista. A pesar de ser obligatoria y más que recomendable la suscripción a la revista, los presos le vuelven la espalda por considerarla con razón un arma más del opresor, pero Bluff empieza a dibujar monos, tiras, viñetas y un nuevo personaje, "Don Canuto, ciudadano p[r]eso bruto", y gusta. Y un día, la dirección de Prisiones descubre que las suscripciones de reclusos han crecido repentinamente en un 100%. Y comienza a indagar hasta que de las pesquisas deduce que sólo hay un elemento perturbador que distorsiona su plan de dominio moral sobre los prisioneros: la doble lectura y los mensajes encubiertos que encierran las viñetas de Bluff.


Penúltima tira de Bluff publicada en "Redención" el 20 de abril de 1940. Fuente: feco-spain.blogspot.com.es

El slogan publicitario que una sombrerería hizo famoso para vender sus sombreros, induciendo a los compradores a adquirirlos para no ser tomados por rojos. Fuente: BNE.es


Y así, una semana, en la del penúltimo ejemplar en el que publica Carlos Gómez Cabrera, dibuja al desconcertado Don Canuto persiguiendo su sombrero arrebatado por el viento y descubriendo que hay miles de ellos tras un tapial. Y de ahí infieren que Bluff habla y refuerza la moral de los miles de rojos SIN SOMBRERO (tal como receta el lema publicitario) que siguen habitando las cárceles de este viejo y asustado país. Y a la siguiente semana, la última, los carniceros revientan al interpretar la última tira de pescadores embrollados como una alusión satírica a la pugna entre falangistas, tradicionalistas y franquistas por el Poder.

"Redención". 27 de abril de 1940. Fuente: feco-spain.blogspot.com.es

De forma inmediata, Bluff es apartado de la revista, maltratado, aislado, juzgado nuevamente y nuevamente condenado a muerte. Pero ahora sí es asesinado frente a un pelotón, en Paterna. El 28 de junio de 1940, la inteligencia de Bluff, la fina ironía de Carlos Gómez Cabrera, la sutileza de un intelectual al servicio altruista y generoso de la República española es acallada para siempre en asesinato alevoso, premeditado y deliberado, tras una descarga de fusilería, tras un tiro de gracia a manos de un esbirro cómplice que no puede evitar sin embargo que 75 años después el humor, la imaginación y la chispa de la Inteligencia al servicio de la Justicia sigan transpasando la frontera del Tiempo y de la Memoria. A pesar de Millán Astray.


Carlos Gómez Cabrera, Bluff, asesinado el 28 de junio de 1940. En la imagen, junto a su esposa María del Coro y su hija Olivia. Fuente: feco-spain.blogspot.com es

miércoles, 1 de julio de 2015

Forzados y esclavos al servicio de sus asesinos. Bustarviejo: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 182

Como bien saben los lectores fieles, y también los incorporados a destiempo pero que con sus singladuras se han ganado el título de patrón navegante entre las cientos de entradas de TODOS LOS ROSTROS, el trabajo forzado de los prisioneros republicanos convertidos por los franquistas en esclavos al servicio de su dictadura es un tema recurrente en esta página. Buena muestra de ello pueden ser, por ejemplo, las siguientes entradas:
 


Esclavos. El faraón franquista y sus sicarios convirtieron a los resistentes en trabajadores forzados durante decenios. http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/03/esclavos-el-faraon-franquista-y-sus.html

Esclavos republicanos al servicio de la eterna oligarquía.
 http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/03/esclavos-republicanos-al-servicio-de-la.html






Sólo dos deseos, el Anarquismo y descansar junto a la tumba de su hermano: La Memoria de Canuto Marcos.
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/02/canuto-pedro-marcos-centenera-la.html


No olvidaremos jamás esos tiempos de hieráticos himnos, Imperios por aquí y por allá, brazos enhiestos a la romana y joseantonios presentes en perpetuos homenajes al ausente.
 http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/02/no-olvidaremos-jamas-esos-tiempos-de.html



Republicanos y antifranquistas convertidos en Esclavos. http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/09/los-batallones-disciplinarios-de.html


¿Fueron asesinados después de desescombrar los sotanos del Alcázar?
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/04/fueron-asesinados-despues-de.html

Presos políticos trabajando como forzados en talleres penitenciarios franquistas. http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/01/presos-politicos-trabajando-forzados-en.html


Hoy rescato sólo una imagen antigua y una historia recuperada, que han circulado profusamente durante los últimos años entre los medios y los círculos memorialistas. Pertenecen al destacamento penal que los franquistas ubicaron  a un kilómetro y medio de Bustarviejo, en la sierra norte de Madrid. Allí, en medio de una soledad espeluznante, entre el roquedal y al pie de unos cerros petreos, mortalmente gélidos en invierno y áridos y estériles en verano, allí el penal de Bustarviejo se constituyó para utilizar la mano de obra esclava republicana con el propósito de terminar la construcción de la vía Madrid-Burgos y de la infraestructura auxiliar que era precisa para que el ferrocarril pudiera unir ambos terminales.

 

Presos republicanos del destacamento penal de Bustarviejo junto a sus barracones.

Así, los franquistas con el auxilio del Patronato para la Redención de Penas y bajo la dirección de la empresa adjudicataria Hermanos Nicolás Gómez, gozaron del inmoral privilegio de forzar bajo vigilancia armada el trabajo de seres humanos libres en 9 destacamentos penales que se distribuyeron entre Chamartín y Garganta de los Montes. Los cientos de presos republicanos que por ellos pasaron construyeron dos túneles de 400 y 250 metros, un impresionante viaducto de casi 30 metros de altura y una estación de tren a las afueras del pueblo. Las condiciones de trabajo y subsistencia eran durísimas, pero aunque la vigilancia era omnipresente y no en exceso rigurosa, ningún preso se escapó del penal.

 

 Estación de tren de Bustarviejo, construída por presos republicanos.


Viaducto de la línea ferrea Madrid-Burgos cerca de Bustarviejo, construído por presos republianos.

Podría pensarse que era su deseo de redimir pena y de canjear 1 día de trabajo por 2 de condena lo que allí les retenía, pero no era así. Por toda la extensión de las laderas de los cerros circundantes, casi hasta su cumbre, se prodigaban decenas y decenas de miserables cabañas y paupérrimas chozas de material de desecho construidas por los familiares de los presos, que aprovechaban las alturas para tener a la vista a su familiar prisionero y saludarlo desde la lejanía y para sobrevivir precariamente en aquellos terribles años de espantosa hambre vivida por los perdedores y sus familias, con el minúsculo porcentaje que el Patronato entregaba al prisionero después de que la empresa contratista abonara por su trabajo forzado una ínfima paga, en su mayor parte retenida por los sicarios de Pérez del Pulgar. El temor a que la familia, allí presente, fuera represaliada aún más por una hipotética fuga y la imposiblidad de escapar de un país convertido en su totalidad en una inmensa prisión retenía en Bustarviejo a los hombres. Y muchos de ellos padecieron allí el quinario durante casi una década, entre 1944 y 1952.

Con los años y el abandono tras el cierre del penal, los Barracones --así conocidos entre los vecinos del pueblo-- cayeron en la más desolada ruina, pero
en 2009 y gracias a una enmienda que propuso Gaspar Llamazares a los Presupuestos Generales del Estado, se destinaron 150.000 euros para la restauración de los edificios principales del Destacamento. El 29 de junio de 2013 fueron inauguradas las obras de restauración y la conversión de las instalaciones penales de Bustarviejo en un sencillo pero esclarecedor pequeño centro de interpretación del trabajo forzado franquista y de su repercusión en las vidas de decenas de miles de hombres y mujeres, condenados a convertirse en esclavos de los asesinos que mataron a sus hermanos,  a sus padres,  a sus amigos, a sus camaradas.

 

Vaya para ellos también nuestro homenaje más solidario y sincero.


Estado actual tras la rehabilitación impulsada por IU y Gaspar Llamazares

Fotografías: ruego que aquellos depositarios de derechos que consideren que la mención a la fuente de su imagen ha sido obviada, me lo hagan saber (paco.de.jerez@gmail.com). Por lo demás, la mayoría de las fotografías proceden de auschwitzlacrueldadhumana.blogspot.com.es, y de sitios tales como cronicanorte.es, publico.es, republicano14.rssing.com, etc...

martes, 17 de marzo de 2015

Esclavos republicanos al servicio de la eterna oligarquía: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 76

El trabajo esclavo es un tema recurrente en TODOS LOS ROSTROS. Y las imágenes que lo ilustran, también. He subido decenas y decenas de ellas, con  fotografías de batallones de presos republicanos forzados, soldados trabajadores penados en Euzkadi, Navarra, Cataluña, Castilla, Andalucía... Muchas pueden verse en la entrada Republicanos y antifranquistas convertidos en Esclavos. Otras están dispersas a lo largo y ancho de este sitio. Y siguen apareciendo más, muchas en páginas amigas que persiguen el mismo objetivo que Los Rostros, es decir homenajear a los represaliados republicanos, impedir que su sacrificio caiga en el olvido y revitalizar su ideario dignificando su memoria.

Hoy encuentro la misma nueva imagen en dos páginas: una, asturias republicana.com; la otra, historiaymemoriadelvalledelnalon.blogspot.com. Se trata de dos instantáneas de grupos de presos republicanos esclavos del franquismo. En la primera los vemos a la salida de su turno de trabajo como mineros forzados. En la segunda los vemos posando más formales. junto con algunos guardianes. Ambas imágenes han sido tomadas en el Campamento Penitenciario del Pozo de El Fondón, en 1941. De este pozo y de los forzados ya mostré una rápida visión en la entrada Benjamín y Honorino Abad Mayorga: la determinación de la fuerza de la razón, en la que recorrí someramente la dura peripecia vital de dos hermanos mineros asturianos y de su paso por los batallones. Tanto ellos como los protagonistas de las nuevas fotos de los dos blogs amigos bregaron afanosamente con el carbón de El Fondón y fueron esclavizados hasta casi finalizada la década de los 50, aparentemente redimiendo parte de su pena a costa de un inmenso esfuerzo físico para Duro Felguera, empresa beneficiaria de concesiones e ilimitados privilegios adjudicados por las autoridades franquistas.

Mi homenaje a todos ellos, una vez más.


lunes, 2 de marzo de 2015

9 esclavos de Franco: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 61

Muchas son las entradas que he dedicado al trabajo forzado al servicio de los vencedores, entre ellas por ejemplo Republicanos y antifranquistas convertidos en Esclavos. Reducir parte de la condena era aparentemente el propósito establecido por el franquista y nacionalcatólico Patronato para la Redención de Penas por el Trabajo del padre Pérez del Pulgar, cómplice colaboracionista con la Iglesia Católica del tiránico y asesino régimen, pero su objetivo era establecer una sofisticada estructura explotadora del ser humano que convirtió a disidentes y opositores antes libres, en puros esclavos que construyeron forzadamente carreteras, presas, regadíos, fortificaciones defensivas y puentes y rehabilitaron edificios nobles, castillos, monasterios, conventos, obispados, colegios... La foto que hoy traigo procede de imagina65.blogspot.com/2010/06/la-zona-historica-el-canal-de-los.html y en ella podemos ver a un grupo de presos republicanos que posa ante el canal del Bajo Guadalquivir, magna obra faraónica al servicio de la plutocracia cortijera andaluza fascista, la misma que hoy sigue disfrutando gratuitamente y en beneficio propio de aquel trabajo forzado. El del brazo en cabestrillo es Antonio Fernández Borrero, de Paterna del Campo,  Huelva. Se fracturó la muñeca durante las obras. Mi homenaje a esos 9 hombres libres, que una vez algunos creyeron esclavos.

martes, 10 de febrero de 2015

El Olvido imperante, el Recuerdo liquidado: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 41

Una reproducción casi artesanal de una fotografía más, que recuerdo vagamente haber extraído mediante rudimentaria captura de pantalla de una imagen procedente de un diario afín al tirano régimen, en laudatorio reportaje prodictatorial escrito al modo y estilo de la revista "Redención" del Patronato franquista para la Redención de Penas por el trabajo. Representa un instante de la celebración de la festividad de la Virgen de la Merced, patrona de los presos (maldito y jodido sarcasmo) en el interior de una cárcel femenina franquista, la de Gerona el 24 de septiembre de algún año a principios de la terrible década de los 40. Parece claro que contemplamos a algunos de los guardias y personal directivo de la prisión, acompañados acaso de familiares y quizás de un sacerdote. Posiblemente y a juzgar por las vestimentas más humildes, la ausencia de joyas, medallas y escapularios y las tristes expresiones, algunas de las mujeres que aparecen retratadas en la fila superior son presas republicanas antifranquistas internas en el penal.

La identidad de las probables presas se ha perdido en el marasmo del tiempo. La Memoria de sus penalidades y vicisitudes también. Difícil es que alguna haya conseguido sobrevivir al paso de siete décadas y media, por lo que lector, permíteme considerar esta fotografía como un monumento postumo en homenaje a tanta vida rota y desaparecida en lucha por la Libertad y por ello parafrasear la invocación latina de las estelas funerarias al pie de las cunetas: "Te ruego caminante que digas: sea para ti la tierra leve".


Festividad de la Merced, patrona de los presos. Cárcel de mujeres de Gerona. Principios de los años 40.

viernes, 6 de febrero de 2015

No olvidaremos jamás esos tiempos de hieráticos himnos, Imperios por aquí y por allá, brazos enhiestos a la romana y joseantonios presentes en perpetuos homenajes al ausente: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 37

Mil veces he comentado que encontrar en la red fotografías de presos republicanos es labor ímproba y desagradecida y más, cuando la adscripción temporal y geográfica de los hallazgos es tan vaga, ambigua e inconcreta como la de esta imagen, localizada como en otras muchas ocasiones en todocoleccion.net. Aparece bajo este "sugerente" título (probablemente a modo de incentivador reclamo comercial): "Fotografía postal niña mirando trabajadores o presos en trabajos forzados a pie de carretera. Foto postal de niña a pie de carretera observando a unos trabajadores u otra cosa,significativo el reverso de la foto,con uso años 1940.Dibujos al reverso". 18 €uros pide el vendedor por la instantánea, en la que aparece retratada una hilera de hombres afanosos en disciplinada formación trabajando en el arcén y cuneta del kilómetro 45 de alguna ignota carretera con firme de tierra apisonada, muy probablemente ellos --o no--, forzados de algún batallón disciplinario de prisioneros antifranquistas. El detestable yugo y las execrables flechas falangistas, acaso dibujadas por la misma inocente niña retratada, nos ayudan a referenciar la estampa en cualquiera de los terribles años de plomo de la década de los 40. Ni yo ni muchos habíamos nacido en aquellas lejanas épocas, pero los que las conocieron no olvidarán jamás esos tiempos de hieráticos himnos, Imperios por aquí y por allá, brazos enhiestos a la romana y joseantonios presentes en perpetuos homenajes al ausente. Malditos sean los que nos mataron, los que nos forzaron, nos maltrataron, nos torturaron, nos fotografiaron, nos secuestraron y los que nos oprimieron. Malditos.


lunes, 26 de enero de 2015

Presos políticos trabajando como forzados en talleres penitenciarios franquistas: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 26

La ya mentada fototeca del ABC (http://abcfoto.abc.es/buscador) guarda algunas cuantas perlas gráficas más relacionadas con la represión de las libertades entre sus ingentes fondos. Por ejemplo, estas imágenes de presos republicanos trabajando forzadamente en los talleres penitenciarios de cárceles franquistas, intentando "redimir" parte de la pena a la que fueron injustamente condenados tras su secuestro por ilegales tribunales fascistas formados por inmorales militares y civiles traidores, al servicio de la causa plutócrata y golpista. Véanse.
Presos políticos y sociales en los Talleres Penitenciarios de la Prisión de Alcalá de Henares (Madrid). 1946. Archivo fotográfico del diario ABC.


Presos políticos y sociales en los Talleres Penitenciarios de la Prisión de Alcalá de Henares (Madrid). 1946. Archivo fotográfico del diario ABC. 

Presos políticos y sociales en el Taller Penitenciario de la Prisión Provincial de Carabanchel. 1950. Archivo fotográfico del diario ABC.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Republicanos y antifranquistas convertidos en Esclavos

Ya desde los primeros días del golpe fascista y franquista quisieron los sublevados servirse de la gratuita fuerza de trabajo de los prisioneros republicanos para obtener una mano de obra forzada, esclava y nada gravosa.

Junto con los incipientes campos de concentración, los rebeldes crearon también el sistema de trabajo forzado en su propio beneficio, al que en breve no tardaría en unirse –para su justificación jurídica-- el edificio ideológico del concepto de Redención de Penas por el Trabajo. El 1 de junio de 1937, en el número 224 del Boletín Oficial del Estado fascista se publicaba en Burgos el decreto número 281 de 28 de mayo anterior firmado por el traidor general Franco, por el que los golpistas determinaban que era preciso convertir a los prisioneros republicanos en mano laboral muy barata, que trabajase en la práctica en condiciones de esclavitud, siendo los prisioneros encuadrados en Batallones de Trabajadores (en adelante BT) militarizados, en los que todos estaban obligados a trabajar en lo que se les ordenase. O, como decía el propio Franco a través de dicho BOE, "el derecho al trabajo, que tienen todos los españoles, como principio básico declarado en el punto quince del programa de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, no ha de ser regateado por el Nuevo Estado a los prisioneros y presos rojos, en tanto en cuanto no se oponga, en su desarrollo, a las previsiones que en orden a vigilancia merecen, quienes olvidaron los más elementales deberes de patriotismo.... Tal derecho al trabajo, viene presidido por la idea de derecho función o de derecho deber, y en lo preciso, de derecho obligación”. Por el nuevo decreto, un derecho se convertía en una obligación para los presos, que se veían transformados así en forzados y en esclavos.

En su artículo tercero, el mencionado decreto venía a decir también: "Cobrarán en concepto de jornales, mientras trabajen como peones, la cantidad de dos pesetas al día, de las que se reservará una peseta con cincuenta céntimos para manutención del interesado, entregándosele los cincuenta céntimos restantes al terminar la semana”. Y en su artículo cuarto "los presos y prisioneros de guerra tendrán la consideración de personal militarizado, debiendo vestir el uniforme que se designará, y quedando sujetos, en su consecuencia al Código de Justicia Militar y al Convenio de Ginebra de 27 de junio de 1929". Es decir, que un civil republicano ciudadano libre hasta su apresamiento, se veía convertido repentinamente en un prisionero militarizado al que podía aplicársele --en pleno estado de guerra "legal"--el Código de Justicia Militar con toda su rigurosidad, siendo amparado en teoría pero estándole vedado en la práctica cualquiera de los derechos que como prisionero le garantizaba la Convención de Ginebra de 1929, violados todos ellos por los vencedores (aplicando a los vencidos torturas, asesinatos, secuestro, censura, incomunicación, etc., y dejando por revocación de la legislación republicana sin efecto “la Orden del 24-4-1931 que establecía la libertad de conciencia de los reclusos y la de recibir toda clase de prensa; Orden del 12-5-31 para mejorar el régimen alimenticio de los presos; Decreto del 27-9-34 concediendo un suplemento extraordinario para manutención de internos e hijos de reclusos en su compañía. Ley del 2-10-35 por la que se ordena retirar con la mayor urgencia cadenas blancas, grillos e hierros de sujeción que quedaban en los establecimientos penitenciarios; circular del 30-11-31 disponiendo que los gastos de viajes, billetes de ferrocarril y ropa de penados libertados, aún cuando posean fondos de su pecunio, serán abonados por la Administración”, según narra I. Berdugo, en “El Misterio de Justicia en la España Nacional”, en “Justicia en guerra”).

Además, y en lo que se refiere al salario penal del preso, de cada 2 pesetas diarias en concepto de jornal, una y media se las quedaba el Estado, y la media restante le debía servir a los presos para comprarse botas, calcetines y gorras usadas que no estuvieran rotas, substituir los viejos uniformes por ropa de trabajo menos gastada, comprar si pudiera un nuevo petate sin piojos y alguna raída manta y enviar lo que sobrara (¡¿?!) a la famélica familia, la cual había sido --en represalia-- desprovista por los vencedores de toda suerte de ingresos en aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas.

La reducción de penas a cambio de trabajo se articulaba mediante el mecanismo de canjear un día de pena menos, por cada dos de trabajo, todo ello siempre a expensas de que el Jefe Militar, su Plana Mayor y el sacerdote penitenciario del Batallón de Trabajadores, Colonia Penitenciaria o Destacamento Penal certificaran y comprobaran que el preso demostraba, en sus obras y en la manifestación de sus nuevas “creencias” políticas y religiosas que se estaba integrando con la Nueva España de Franco y de la Falange.

Así, con este aparente objetivo teórico –pero con el real de aprovecharse de una mano de obra gratuita-- y como consecuencia de este decreto y de otras medidas "legislativas" y coercitivas de los golpistas, --como por ejemplo la Orden del Ministerio de Justicia de 1 de octubre de 1938 sobre “Redención de penas por el Trabajo” (aplicable a los presos que habían sido condenados por adhesión o auxilio a la rebelión)--, ya en los campos de concentración franquista y a los pocos días de su captura, los presos republicanos fueron clasificados según su grado de afinidad (adictos, dudosos y desafectos) con el Régimen franquista mediante el examen de una Comisión Clasificadora ( al principio de la Guerra, eran Comisiones adscritas a Cuerpos de Ejército, luego lo fueron a provincias y luego a los mismos campos de concentración). Esta Comisión --en función al periodo y frente de la guerra en el que tuviera lugar la captura-- solicita (en algunos casos y momentos, era el propio preso quien lo hacía) informes urgentes a la Falange local del entorno de procedencia del preso, Guardia Civil, Policía, sacerdote de la parroquia, vecinos e incluso profesores de instituto o colegio para obtener (o NO) avales y/o determinar el encuadramiento del preso en las categorías siguientes:

- Adictos o no hostiles al “Movimiento Nacional”´, o tipo A
- Desafectos sin responsabilidad, tipo B
- Desafectos con responsabilidad, tipo C
- Criminales comunes, tipoD

Los presos clasificados como A se consideraban que habían sido movilizados por el Ejército Republicano para oponerse a los sublevados en contra de su voluntad. Si no se encontraban en situación de ser llamados a filas porque su quinta no lo hubiera hecho (bien por tener poca edad, o por tenerla en exceso), estos presos eran puestos en libertad. Si los A ya estaban incluidos en una quinta movilizada, eran puestos en libertad para ser encuadrados inmediatamente en las filas de los golpistas-sublevados-alzados.

Los B, que se incorporaron al Ejército Republicano voluntariamente para defender la legalidad pero sin ejercer cargos de responsabilidad, pasaron directamente a campos de concentración donde tras un --por lo general-- prolongado periodo de tiempo se integraban en los BT. Y todo ello, sin perjuicio de que fueran remitidos a la Auditoria de Guerra para ser juzgados por delito de "adhesión a la rebelión militar" y condenados a pena de prisión.

Los C, es decir, los republicanos defensores de la legalidad que se incorporaron al ejército voluntariamente ejerciendo cargos de responsabilidad o también los civiles que se distinguieron notoriamente por realizar actividades contra los sublevados (simples militantes o y también dirigentes de partidos políticos, sindicatos, funcionarios distinguidos de ayuntamientos, diputaciones, consejos de defensa, periodistas, escritores, mandos, oficiales y suboficiales del Ejército Popular de la República, etc., etc) fueron todos ellos considerados como reos del delito de "rebelión militar" y tras su clasificación como tales por la Comisión, pasaban directamente a una prisión (central, o provincial) bajo la jurisdicción de la Auditoria de Guerra del Ejército de Ocupación, la cual les sometía a un juicio sumario (en ocasiones, indiscriminado, colectivo y grupal) del cual se originaban numerosísimas condenas a muerte o a prolongadísimas penas de prisión (en módulos o paquetes de 12 años y un día, 20 años y un día, 30 años y un día, etc). Diversas fuentes calculan que estas Auditorías de Guerra produjeron al menos 70.000 fusilamientos desde 1936 a 1939 y otros 125.000 desde el final de la guerra hasta casi la década de los 40.

Por último, existía la categoría D es decir, los definidos y clasificados como criminales comunes, quienes sin tener responsabilidad política ni estar encuadrados en ninguna de las categorías anteriores, "eran adheridos al Ejército Nacional" (adictos y algunos desafectos sin responsabilidad) o eran incorporados a los Batallones de Trabajadores (la mayoría de los criminales desafectos).

En resumen, los prisioneros de guerra republicanos clasificados como C y D (y algunos de la B) con causa judicial incoada, pasaban a depender de las Auditorías de Guerra para ser juzgados en Consejo de Guerra, cumpliendo en cárceles y prisiones las penas impuestas, como penados o reclusos-trabajadores, siendo utilizados posteriormente por el Servicio de Colonias Penitenciarias Militarizadas (creadas por Ley de 28 de septiembre de 1939) en obras e industria pública y particular y organizados en Colonias Penitenciarias, Destacamentos Penales, Batallones de Trabajadores (BT) o Agrupaciones de Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores Penados (BDSTP). Nacían así los BT. Éstos eran unidades militarizadas y disciplinadas que servían para que los presos republicanos realizaran de forma esclava y forzada trabajos pesados y de alto riesgo durante la guerra en primera línea de frente o en retaguardia tras la misma, de cara a la reconstrucción de zonas dañadas y también para ser "alquilados" por empresas privadas ligadas al incipiente régimen, empresas que obtenían gracias a ello mano de obra muy barata por la que pagaban al Estado --dueño, amo y señor de esos forzados, a todos los efectos esclavos-- una cantidad muy inferior al salario real de un trabajador libre.

Para la puesta en marcha de este sistema de trabajo forzado, uno de los primeros pasos que dieron los vencedores fue la creación del llamado Fichero Fisiotécnico del Patronato en el que se recogían los datos de todos los reclusos penados. En la ficha que se abría al preso constaba el nombre y apellidos, edad, naturaleza y nombre de los padres, profesión u oficio detallando la especialidad. Estas fichas, firmadas por el capellán, el médico y director de cada prisión debían ser remitidas al fisiotécnico dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes al recibo del testimonio de la sentencia o notificación de la condena y todo ello con el propósito de proporcionar al Estado, a las Corporaciones, a las Empresas, oficiales y particulares, a la Iglesia y a la Falange gran número de trabajadores .... reclusos”.

A mediados de 1937 se creó la Inspección de Campos de Concentración de Prisioneros de Guerra, cuya oficina central se estableció en Burgos inmediatamente bajo la autoridad del coronel Luis Martín Pinillos. Y ésta Inspección comenzó por organizar, desde mediados de agosto de 1937 los tres primeros BT y Campos y Depósitos de prisioneros en Talavera de la Reina (Toledo), San Pedro de Cardeña (Burgos) y Sigüenza (Guadalajara), y sin dilación los de Lerma, Aranda de Duero, Miranda de Ebro, Monasterio de la Santa Espina, Medina de Rioseco, Vitoria, Palencia y Logroño. Se iniciaban así los fundamentos que regirían el “nuevo sistema penitenciario” español, basado en el proceso de Redención de Penas por el trabajo, de invención supuestamente inspirada por el propio Franco e impulsada (como vehículo de propaganda moral y religiosa entre los penados para conseguir su redención ) por su verdadera “alma mater”, el padre José Augusto Pérez del Pulgar.

Con ello, bajo el lema “La disciplina de un cuartel, la seriedad de un Banco y la caridad de un convento”, el 15 de diciembre de 1938 y dependiente del Ministerio de Justicia se constituyó el Patronato Central para la Redención de Penas por el Trabajo, que en 1942 ampliaría su denominación bajo la advocación de Nuestra Señora de la Merced. Su presidente era el Jefe del Servicio Nacional de Prisiones y actuaban como vocales un inspector de prisiones; un miembro de la Secretaría Técnica de la jefatura del Servicio Nacional; un representante del Servicio Nacional de Prensa y Propaganda, nombrado a propuesta del Ministerio de Interior; y un sacerdote o religioso (Pérez del Pulgar), nombrado a propuesta del Cardenal Primado; además contaría con Juntas Locales en todas aquellas ciudades y villas donde existiesen presos políticos, Juntas que estaban constituidas por un Presidente en representación de la Alcaldía –forzosamente falangista--, un vocal sacerdote designado por el Patronato y una secretaria y que tenían entre uno de sus objetivos “el mejoramiento espiritual y político de las familias de los presos y de estos mismos” al tiempo que intentaba “arrancar de los presos y de sus familiares el veneno de las ideas de odio y antipatria”. Se hace así evidente que el entramado represivo franquista se extendía desde las celdas hasta el interior de los hogares, dependiendo la suerte del preso y las exiguas vituallas y cartillas de racionamiento de su familia, de la patente y manifiesta demostración de arrepentimiento cristiano frente al frío escrutinio de tanto fanatizado sacerdote franquista suelto.

Miles y miles de presos --con penas leves, de hasta 12 años-- eran obligados a ingresar en los BT si querían alcanzar la libertad, siempre y cuando se les supusiera arrepentidos y dispuestos a satisfacer un doble rescate para alcanzar su libertad: “un rescate físico de trabajo, en reclusión aflictiva, y un rescate espiritual con actos positivos” (ver el excelente trabajo "El Sistema de Redención de Penas y los Campos de Trabajo franquistas (Ourense 1938-1943)", de Julio Prada Rodríguez y Domingo Rodríguez Teijeiro (Universidad de Vigo) en http://www.cefid.uab.es/files/comunicII-3.pdf.

Los actos positivos que permitían el rescate espiritual debían estar encuadrados en la ortodoxia católica apostólica y romana y de su veracidad y fiabilidad debía dar fe el sacerdote franquista destinado en el campo de prisioneros o en el batallón de trabajadores, el cual debía evaluar los logros del penado en alcanzar una profunda instrucción religiosa, sin la cual no se haría acreedor a ser destinado a los Batallones o a ser examinado por la Junta de Libertad Condicional del penal, en la que figuraban falangistas, sacerdotes y monjas. Por su parte, el rescate físico adoptó la forma de la Redención de Penas por el Trabajo, siendo supuestamente uno de sus fines principales el "contribuir a la reconstrucción del país" con mano de obra esclava.

Como bien mencionan Julio Prada y Domingo Rodríguez, los teóricos franquistas postulaban que "el trabajo del recluso va a significar también una importante economía a los gastos penitenciarios del Estado en función de una serie de consideraciones. En primer lugar, reduce casi a la tercera parte el tiempo de reclusión (si los penados trabajan desde el día de su ingreso en la cárcel y al conjugarse la redención con los beneficios de la libertad condicional). En segundo lugar, se destina una parte del salario a las familias de los presos y de este modo se elimina una importante carga al Estado, que ve disminuir los ya de por sí reducidos gastos para la asistencia social a las familias de los reclusos. Finalmente, supone un importante beneficio para la Hacienda Pública que recibe la diferencia entre el salario real y lo que se entrega a los reclusos y a sus familias".

El trabajo de los reclusos se empleaba en obras de carácter estatal, provincial o municipal, pero también empresas de carácter privado, la Iglesia y la Falange van a recurrir a este tipo de mano de obra, con la preceptiva autorización previa del Patronato; de este modo para la distribución de los trabajadores comienzan a crearse batallones de trabajo, colonias penitenciarias militarizadas o diversos tipos de destacamentos. También se admite la posibilidad de redimir pena por el trabajo desempeñando diversos puestos en el interior de las prisiones –destinos, trabajos auxiliares, trabajos eventuales, talleres–.

Ya el 1 de enero de 1939, cuando la guerra estaba casi terminada pues sólo faltaban tres meses para su finalización, el estado numérico de los efectivos que formaban los BT, Unidades Especiales y Grupos en fábricas y talleres y encuadramiento era el siguiente: 119 batallones con 87.589 trabajadores, a las órdenes de 43 jefes, 61 capitanes, 182 tenientes, 456 alféreces, 26 capellanes, 33 médicos, 23 brigadas, 1.437 cabos y 9.114 soldados. Siguiendo instrucciones de la Jefatura de Campos de Concentración, estas agrupaciones disciplinarias iniciaron un proceso de reducción, agrupación y desaparición desde finales de 1939.

La disolución de los BT comenzaría a hacerse efectiva desde mediados de diciembre de 1942, creándose una nueva estructura de Unidades Disciplinarias organizadas inicialmente en Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores Penados (BDSTP), en los que se encuadraban entre otros a los condenados en firme o penados pendientes del cumplimiento de las penas impuestas en Consejos de Guerra por delitos de rebelión, es decir, por haber sido fieles al Estado y el gobierno republicano sirviendo en su ejército o destacándose por su actividad o militancia al servicio de la causa democrática y republicana.

A finales de julio de 1942, según un estadillo de la Jefatura de Campos de Concentración y Batallones Disciplinarios, conservado en el Archivo General Militar de Avila, eran casi 50.000 los hombres que todavía estaban presos en estos batallones. Su distribución era la siguiente: en BDST (núms. 1 al 54 y 91 al 96): 45.457; en BDT (Batallón 75): 933; en Depósitos de Concentración (transeúntes, incidencias, presos inútiles, etc.): 1.193 soldados trabajadores, 3 trabajadores “emboscados”, 74 trabajadores enviados por la Fiscalía Superior deTasas, y 1.312 extranjeros. También fueron muy numerosos los presos republicanos insertos como soldados trabajadores en las Colonias Penitenciarias Militarizadas y en los Destacamentos Penales.

Integrados en el sistema de Redención de Penas por el Trabajo, las Colonias y los Destacamentos dependían de las autoridades militares, su vigilancia exterior de la Guardia Civil o unidades del Ejército franquista y el régimen interno estaba a cargo de oficiales del cuerpo de prisiones.
Inicialmente, las Agrupaciones –con más de 5.000 presos asignados a mediados de 1943-- estuvieron destinadas en el Canal del Bajo Guadalquivir, en Los Merinales, Sevilla; en el Canal de Montijo, en la Vega Baja del Guadiana, Badajoz; en “El Campamento de la Sal” para la construcción del Canal del Bajo Alberche y la presa de Cazalegas, cerca de Talavera de la Reina, Toledo; en el Canal de Rosarito, en Añover del Tajo, Toledo; en la Real Acequia del Jarama; en la construcción de la Academia de Infantería de Toledo; en las obras del ferrocarril minero de Samper de Calanda a Andorra en la provincia de Teruel; y en otros trabajos en Lérida, Madrid, Alcalá de Henares, Navalmoral de la Mata (Cáceres), Vegas de Puebla Nueva (Toledo) y Sádaba (Zaragoza). Cada Agrupación estaba dirigida por un jefe del Ejército del cuerpo de Ingenieros, asistido por su Plana Mayor, compuesta por un oficial de Ingenieros, uno de Sanidad y uno de Intendencia. Todos ellos contaban con el auxilio material y espiritual de un capellán penitenciario castrense o de un resabiado sacerdote (en muchos casos, con pistola al cinto) incrustado en el Destacamento o Colonia, el cual había sido enviado por el Cardenalato o el Obispado y efectuaba labores de informador, proselitista y comisario político franquista.

Los reclusos que llegaban a Las Colonias Penitenciarias, Batallones de Trabajadores y Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores (Penados o nó), y Destacamentos Penales, procedían de depósitos municipales donde la característica principal, hasta que se producía el traslado del detenido a otras prisiones de mayor entidad para su procesamiento, eran los malos tratos y la práctica de torturas a los presos. Muchos de los fallecidos en estos centros de encierro y de los enfermos crónicos que vieron enormemente reducida su esperanza de vida, lo fueron por la tensión generada al pasar por la situación-espera de sentencia del consejo de guerra, la falta de higiene, la mala alimentación y las enfermedades contraídas durante su reclusión, tales como enterocolitis, caquexia por desnutrición, bronquitis, tuberculosis, etc”.

En los Batallones, Colonias y Destacamentos había presos cualificados como “ingenieros, arquitectos, peritos, topógrafos, médicos, farmacéuticos, practicantes, contables, capataces, listeros, carpinteros, herreros, electricistas, hormigoneros y, sobre todo, peones” según Isaías Lafuente, en “Esclavos por la patria. La explotación de los presos bajo el franquismo”. El trabajo esclavo instaurado por el franquismo “era un inmenso negocio que movía cientos de millones de pesetas”, para José Luis Gutiérrez Molina, en “Los Presos del canal. El servicio de colonias penitenciarias militarizadas y el canal del bajo Guadalquivir (1940-1967)”, y que, en 1957, era en realidad “un organismo ejecutor de obras del Estado, sin concurrir a subasta ni concurso, y que viene realizando aquellas que no interesan mayormente a los contratistas privados”, según confiesa el propio Luis Carrero Blanco en escrito dirigigo al Presidente del INI en noviembre de 1957. Pero lejos de redimir e integrar al preso republicano y antifranquista, en las Colonias, Batallones y Destacamentos se maltrataba, se castigaba, e incluso se fusilaba a los evadidos atrapados (ver página 36 de http://www.cefid.uab.es/files/comunicII-2b.pdf) estando claro para Gutiérrez Molina que “la regeneración moral del vencido, uno de los objetivos permanentes del nacional-catolicismo, la humillación y persecución de los recalcitrantes estuvieron acompañadas por su explotación económica más brutal”.

Las obras realizadas por los forzados de los BDSTP fueron numerosísimas, desde actuaciones mineras a forestales, obras públicas civiles, acondicionamiento de márgenes de ríos, reforzamiento de defensas militares y un larguísimo etc. Obras hidráulicas como los embalses del Ebro, Benagéver, Entrepeñas, Pálmaces, Mediano, Riosequillo, Revenga, Barasona, Mansilla de la Sierra, González Lacasa, El Cenajo, Torre del Águila, Barrios de Luna, Yesa, San Esteban y Linares, la Real Acequia del Jarama, canales como el Bajo del Guadalquivir, Bajo del Alberche, Montijo, Jarama, Bárdenas, Monegros, Toro-Zamora, Bierzo, Badarán y Linares del Arroyo, saltos como los del Nansa y el Sil, reconstrucción de pueblos y ciudades como Belchite, Brunete, Oviedo, Teruel, Toledo, Huesca, Lleida, Gernika, Amorebieta, Éibar, Potes, Quinto de Ebro, Mediana de Aragón, Puebla de Albortón, Boadilla del Monte, Villamanín, Vilanova de la Barca, Sabiñánigo o Figueres, entre muchas otras poblaciones, trabajos en las minas de mercurio de Almadén, en los pozos Maria Luisa, Fondón y San Mamés de Duro Felguera, en las minas de antracita de Fabero y en muchas otras empresas mineras, en Asturias, Leñón, Pontevedra, Lleida, Ourense, Teruel, Albacete, Murcia, Cartagena, etc., obras públicas, como la construcción del ferrocarril Madrid-Burgos, Zamora-A Coruña, Tudela de Veguin a Lugo de Llanera, Pedernales-Bermeo o el inconcluso Santander-Mediterráneo (con el conocido Túnel de La Engaña, construido por los presos de Valdenoceda trasladados al Destacamento Penal de Pedrosa de Valdeporres), la primera estación ferroviaria de Chamartín, en Madrid, carreteras como las de Canfranc, de la carretera de A Coruña a El Escorial, variantes de carreteras como las de Madrid-Valencia Puerto Contreras, Honrubia, Oropesa, los puertos del Escudo y del Arzobispo, el túnel de Biela, y como más emblemáticos para los vencedores y humillante para los derrotados, el monasterio y la cripta del Valle de los Caídos, los aeropuertos de Sondica o Labacolla, los estadios municipales de Valladolid y Palencia, la cárcel de Carabanchel (embarcada ahora en un intento de derribo y liquidación de su planta y de su memoria por parte de las autoridades madrileñas), etc., etc., etc.

Entre las empresas privadas españolas que más frecuentemente tuvieron a su servicio como trabajadores forzados a prisioneros políticos del franquismo figuraron en lugar muy destacado y constante Dragados y Construcciones, Banús, A. Marroquín, San Román, Hermanos Nicolás Gómez y Construcciones ABC. Algunas de estas empresas privadas se lucraron con el trabajo forzado y apenas pagado de gran número de prisioneros políticos del franquismo por espacio de más de dos décadas, como lo hizo en concreto la empresa Dragados y Construcciones fundamentalmente en la construcción de gran número de pantanos, mientras que en el caso de Banús lo hicieron todavía hasta el año 1969 en todo tipo de obras y construcciones. Otras empresas que tuvieron a presos políticos trabajando a su servicio fueron, por ejemplo, Babcock-Wilcox, Carbones Asturianos, Constructora Naval, Industrias Egaña, Talleres La Trefilera, Plasencia de las Armas, Esperanza y Compañía SA, Talleres Murga, Cementos Portland-Iberia, Cementos Asland, Metro de Madrid, Riegos Asfálticos, Sacristán, Portolés y Compañía, Sicot, José M. Padró, Carbonífera Palomar, Montes de Galicia, A.Villalón, E.Osis, Elizarrán, Hidro Nitro Española, Minas del Bierzo, Experiencias Industriales, Gutiérrez Oliva, A.Carretero, Sanz Bueno, Salvador Cuota, Maquinista y Fundición del Ebro, Regino Criado, Ferrocarriles y Minas, Antracitas Gaiztarro, Múgica-Arellano y Cía, Minero Siderúrgica de Orallo, ECIA, Vías y Riegos, Duro-Felguera, C.Peña, Julián A. Expósito, Cimentaciones y Obras, E.Medrano, C.Mardellano, D.L.Pastora, M.Llagostera, I.Arribalaga, J.Dobarco, Sociedad Marcor, Ramón Echave, SAFA, Burés, Industrias Artísticas Agrupadas, etc., etc.

La Iglesia católica española, el más importante e influyente apoyo de Franco tras haber declarado formal y oficialmente que la insurrección militar era una “Cruzada”, también se benefició de este Trabajo Esclavo. Entre otras construcciones para la Iglesia católica en las que fueron obligados a trabajar como forzados esclavos numerosos presos políticos, figuran las de la ya mencionada construcción del monasterio y cripta del Valle de los Caídos, la reconstrucción de la catedral y el seminario de Vic, el colegio de los escolapios de San Antón en Madrid, el seminario orensano de Ervedelos, la vallisoletana iglesia del Carmen, los conventos de las madres adoratrices de Cartagena, Valladolid y Alcalá de Henares y una cantidad ingente de actuaciones mayores y menores en iglesias, conventos, monasterios, basílicas, seminarios, colegios, ermitas, etc., etc., etc.

A diferencia de los jerarcas nazis juzgados y condenados en Nüremberg por la esclavitud, las deportaciones y los asesinatos que cometieron, ninguna de los responsables políticos y militares franquistas del sistema de trabajo esclavo fue nunca juzgado ni reprobado por ello, ni durante el franquismo (evidentemente) ni durante el actual periodo monárquico constitucional (¿evidentemente, también?).

A diferencia de las empresas alemanas que han pedido perdón a las víctimas antinazis que esclavizaron, abonándolas también miles de millones en marcos --y en la actualidad, lo siguen haciendo en euros--, ninguna de las empresas españolas que se enriquecieron con este trabajo esclavo (o sus actuales empresas herederas, propietarias o subsidiarias) han pedido perdón a los forzados que fueron explotados por ellas y no han abonado nunca ni un céntimo en concepto de indemnizaciones.

A diferencia de las Iglesias católicas y de otras confesiones que en Alemania han pedido perdón por haberse beneficiado directamente del trabajo esclavo de judíos, gitanos, rusos, polacos, etc., la Iglesia Católica Apostólica y Romana de España nunca ha pedido perdón porque la solidez de su actual patrimonio inmobiliario se sustente en buena parte en el resultado de obras ejecutadas por prisioneros políticos republicano y antifranquistas encerrados y explotados en contra de su voluntad.
Ernesto Sempere Villarrubia, preso veterano de La Granjuela, Ciudad Real, Valdenoceda, Porlier, Yeserías, Puerto Santa María, Las Palmas y Algeciras, entre otros, narra en el libro "Esclavos por la patria" de Isaías Lafuente su paso por el 95º Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Penados, radicado en Algeciras. En la imagen, puede vérsele con un compañero del mismo Batallón, en Algeciras en 1945.


Según cuenta Ernesto Sempere en "Esclavos por la patria" de Isaías Lafuente, en 1945 y por orden del destacado general golpista Eduardo Sáenz de Buruaga, gobernador militar del Campo de Gibraltar, se formó una orquesta a modo de big-band americana compuesta exclusivamente por presos republicanos del 95º BDSTP, que solían tocar en el "Hotel Reina Cristina" el cual había servido cuarenta años antes como escenario para la firma del tratado surgido de la Conferencia Internacional de Algeciras. En la imagen, Sempere a la derecha, como vocalista de la orquesta de presos.
Imagen de presos republicanos de un BDST procedente de un fotograma congelado de un reportaje de época, visualizable en youtube.com.


Otra imagen de presos republicanos de un BDST procedente de un fotograma congelado de un reportaje de época, visualizable en youtube.com.

Otra imagen de presos republicanos de un BDST procedente de un fotograma congelado de un reportaje de época, visualizable en youtube.com.

Otra imagen de presos republicanos de un BDST procedente de un fotograma congelado de un reportaje de época, visualizable en youtube.com. Recogen a mano trozos de material de una turbera.
Presos republicanos de Valdenoceda se disponen a partir de esta Prisión Central en Burgos, tras ser asignados al Destacamento Penal de Pedrosa de Valdeporres para la construcción del ferrocarril Santander-Mediterráneo y el túnel de La Engaña.


Prisioneros republicanos trabajando en la cárcel a finales de 1939.

Preso republicano, exhausto durante su trabajo forzado en un BDST.

Según el texto de la publicación franquista que reproducía esta imagen, cedida por el memorialista manchego Julián de la Morena, "Salida de la Prisión para emprender la jornada legal de trabajo de los presos en las Minas de Almadén, Ciudad Real"
Dos forzados republicanos de un BDST, según puede verse en el libro "Cautivos" de Javier Rodrigo.
En la página de Javier de la Puerta inserta dentro del dominio http://www.sbhac.net/, dedicado a la GCE y postguerra, puede verse esta imagen de forzados republicanos de un BDST en 1942. Gracias, Javier.


Presos republicanos antifranquistas de un Batallón de Trabajadores se dirigen al tajo forzado.

Presos republicanos en Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores. Esta imagen ha sido extraída de un informe digital de Amnistía Internacional.

Presos republicanos trabajadores forzosos en un BDSTP, en el Pozo minero de El Sotón, en Langreo. De este trabajo esclavo se beneficiaba directamente la empresa Duro Felguera. Imagen y comentario extraído del blog http://kdjer.blogspot.com/2007/10/sobre-la-memoria-histrica-1.html, del bloguero Kdjer.
Presos alaveses (¿en San Cristóbal? ¿en un BDST?). extraída de la página "AHAZTUAK (Olvidos) 1936-1977, en el blog http://ahaztuak1936-1977.blogspot.com/.


Imagen muy similar, pero no igual, a la anteriormente fijada que procedía --ésta no-- del libro "Cautivos" de Rodrigo. Presos republicanos en un BDST.

El original dice manuscrito y sobreimpreso: "Con el Trabajo, el Pan, y la Justicia de la Patria, poco a poco van los prisioneros reconstruyendo lo que ellos mismos deshicieron antes con la dinamita". esta imagen pude verse en el libro "Cautivos" de Javier Rodrigo.

Forzados republicanos de BDST construyendo carretera cerca de Bilbao.


Fila de presos de un BDSTP en trabajos de construcción de la Cárcel Modelo de Carabanchel, en los años 40.
Presos republicanos de un BDSTP cavan una zanja, en los años 40.

Presos republicanos y antifranquistas del BDST nº 11, en Gerona, construyen un puente en 1941.
Campo de Trabajo y misa de campaña a la que asisten obligados los presos republicanos del Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Penados que construyó la Academia de Infantería de Toledo. La imagen procede de la muestra de un artículo a la venta por internet de una página de objetos de segunda mano (del tipo todocolección.net, ebay o elcondeingles.com).
38º BDST. Aiako Arria. 1941-1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

38º BDST. Babiloni, Oiartzun. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

BDST en Aritxulegui, Oiartzun, 1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

38º BDST, en Aiako Harria, 1941-1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.
14º BDST. Lesakan, 1941. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.
38º BDST en Aritxulegui, Aiako Harria, 1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

38º BDST, Aiako Harria, 1941-1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.
14º BDST en Lesaka, 1941. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.


Presos de un BDST y guardias civiles en las obras del ferrocarril Sukarrieta-Bermeo. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.


Presos de un BDST y guardias civiles en las obras del Ferrocarril Sukarrieta-Bermeo. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

Hospital Militar Disciplinario de Zumaya, 1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

38º BDST, en AiakoHarria. 1941-1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.
38º BDST, en Aiako Harria. 1941-1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

38º BDST. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.


38º BDST, en Aritxulegui, Aiako Harria, Guipuzcoa. 1941. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.


35º BDST, en Son Moreg, Mallorca, 1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.
38º BDST, en Oiartzun, Guipuzcoa. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

38º BDST 2ª Compañía campamento Arichulegui julio 1942. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.


6º BDST en Igari-Igal 1941. Fuente, libro "Trabajos Forzados en el franqusmo" de Memoriaren Bideak


Canal de los Presos, Bajo Guadalquivir. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.
Canal de los Presos. Fuente, http://www.pangea.org/~spcgta/PRESOS.htm


Canal de los Presos. Los Merinales, Sevilla.

Canal de los Presos, Bajo Guadalquivir. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.
Canal de los Presos. Ver http://www.pangea.org/~spcgta/PRESOS.htm


BDST en el Canal de los Presos. Ver http://www.pangea.org/~spcgta/PRESOS.htm

Presos de un BDST en el Canal de los Presos, Sevilla.

Presos de un BDST en el Canal de los Presos, Sevilla.
Presos de un BDST, en Broncal, ¿Ampurias?.


Excavaciones en las zonas arqueológicas de Ampurias llevadas a cabo por presos republicanos del BDSTP, Figueras nº 71 en noviembre y diciembre de 1940.

Inicio de las excavaciones arqueológicas en Ampurias, llevadas a cabo por presos republicanos del BDSTP Figueras nº 71, el 12 de septiembre de 1940.

Roberto Segura y otros miembros de un BDST, durante un descanso de las excavaciones arquológicas en Ampurias. 1942.
Presos republicanos de los Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares, según una imagen extraída de una publicación propagandística de las excelencias penitenciarias franquistas de la época (¿"Redención"?).



Preso impresor, en los Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares.

Preso impresor del "Redención" en los Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares.
Carpintería de los Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares. "Del taller irán saliendo atriles y bancos para los chiquillos de la nueva escuela cristiana y española".


Sala de cajas del taller donde los presos forzados de los Talleres penitenciarios de Alcalá de Henares imprimían "Redención". Imagen aportada por el memorialista Fernando Olmeda.

Sección de construccion de cruces del taller de carpintería de los Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares 1939.

Sección de encuadernación de los Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares.

Taller tipográfico de los talleres penitenciarios de la prisión de Alcalá de Henares, donde se imprimía "Redención". 1947.
Valle de los Caídos. Los presos republicanos insertos en BDSTP trabajaron para la empresa "Huarte y Cía" en su construcción. Fuente libro "Trabajos forzados en el franquismo" de Memoriaren Bideak.

Presos de un BDSTP trabajando en las obras de construcción del Valle de los Caídos.

Presos de un BDSTP trabajando en las obras de construcción del Valle de los Caídos. 1950.

Presos de un BDSTP trabajadores forzados en la construcción del Valle de los Caídos, asisten a una visita del general Franco a las obras.


Presos de un BDSTP trabajadores forzados, en la construcción del Valle de los Caídos.

Presos de un BDSTP trabajadores forzados en la construcción del Valle de los Caídos, asisten a una visita del general Franco a las obras.

Presos de un BDSTP trabajadores forzados en la construcción del Valle de los Caídos, asisten a una visita del general Franco a las obras. Por las raídas vestimentas, está claro que son los propios presos los que deben costearse sus "uniformes" de trabajo.
Colonia Penitenciaria Militarizada en Villanueva de la Barca, Lérida. La imagen procede de la muestra fotográfica a bajísima resolución de un artículo a la venta por internet de una página de objetos de segunda mano (del tipo todocolección.net, ebay o elcondeingles.com). A pesar de su nula resolución, la traigo al blog por ser un testimonio fundamental para la historia de esta Colonia Penitenciaria leridana.


Otra imagen a bajísima resolución de la Colonia Penitenciaria Militarizada en Villanueva de la Barca, Lérida.

Otra imagen a bajísima resolución de la Colonia Penitenciaria Militarizada en Villanueva de la Barca, Lérida.

Otra imagen a bajísima resolución de la Colonia Penitenciaria Militarizada en Villanueva de la Barca, Lérida.
Desearía recomendaros que os bajéis y leáis todos los ficheros ped que contienen las ponencias íntegras del Congreso “Los Campos de Concentración y el Mundo Penitenciario en España durante la Guerra Civil y el Franquismo” que organizó el Centre d'Estudis sobre les Èpoques Franquista i Democràtica de la Universidad Autónoma de Barcelona, y que se pueden consultar al pie de la página http://www.cefid.uab.es/?q=es/presentacio. Entre ellas, ¿cómo no?, los trabajos de José Luis Gutiérrez Casalá, en “Catalanes en la Segunda Agrupación de Colonias Penitenciarias Militarizadas en Montijo”, de José Luis Gutiérrez Molina en “Los presos del Canal. El servicio de colonias penitenciarias militarizadas y el canal del bajo Guadalquivir (1940-1967)” y el ya mencionado de Julio Prada Rodríguez y Domingo Rodríguez Teijeiro en "El Sistema de Redención de Penas y los Campos de Trabajo franquistas (Ourense 1938-1943)". En buena medida, su letra y su espíritu han servido para elaborar esta entrada.

Lo mismo puedo decir del libro "Cautivos" de Javier Rodrigo, en Editorial Crítica, que recomiendo sin duda alguna ya que es una excelente, rigurosa, exhaustiva y muy, muy, documentada investigación sobre el mundo penitenciario franquista en todas sus vertientes (histórica, administrativa, penal), y --entre otros muchos aspectos-- incide especialmente en el estudio de los Batallones de Trabajadores. En esta obra suya figuran dos imágenes reproducidas en esta entrada, naturalmente en papel y con mayor resolución. Gracias, Javier.

Deseo destacar la enorme colaboración prestada por Fernando Mendiola, doctor en Historia por la Euskal Herriko Unibertsitatea-Universidad del País Vasco, profesor de Geografía e Historia en el Instituto de Enseñanza Secundaria Biurdana, de Iruñea. Su beneplácito en la cesión del permiso para reproducir en este blog 22 de las fotografías contenidas en su obra "Trabajos forzados en la dictadura franquista", editada por el colectivo "Memoriaren Bideak" del que es integrante (ojo, obligado visitar la página http://www.esclavitudbajoelfranquismo.org/), han facilitado que esta entrada esté dotada de contenido, solvencia (eso espero) y sentimiento. Junto con Edurne Beaumont, Fernando Mendiola es autor del libro "Esclavos del franquismo en el Pirineo", editorial Txalaparta, ISBN: 84-8136-457-7. Gracias, Fernando.

Y sobre todo, y por encima de todo, deseo recomendar la sentida obra "Esclavos por la Patria. La explotación de los presos bajo el franquismo", de Isaías Lafuente en la editorial "Temas de Hoy". El trabajo de Isaías no fue el primero en abundar en el mundo del trabajo esclavo franquista (ya anteriormente en 1969 Aroca Sardagna había escrito "Los republicanos que no se exiliaron" y en el 2000 Rafael Torres publicó con gran repercusión "Los esclavos de Franco". Mi edición es de RBA Colección de 2007) pero por su abundancia de datos, su verbo descarnado y la emoción vertida en todas sus páginas, Isaías Lafuente ocasionó una auténtica conmoción en la sociedad española de los años 90, fundamentalmente entre los familiares de los represaliados por el franquismo y entre los interesados en el proceso de recuperación e investigación de la actividad y las vivencias de los republicanos antifranquistas. Las familias, las asociaciones y el proceso de RMH en general están en deuda con él. Gracias, amigo Isaías Lafuente (ver una extensa reseña en http://www.profesionalespcm.org/MemoriaHistorica/esclavosfranquismo.html).