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jueves, 19 de enero de 2017

Programa de las Jornadas por la Memoria Histórica y Democrática en Jere

Historiadores, arqueólogos, investigadores y memorialistas como Francisco Espinosa, Cristóbal Orellana, José Luis Gutiérrez Molina, Paqui Maqueda Fernández, Enrique Vila, Fernando Romero, Fernando Sígler, Diego Caro Cancela, Manolo Santander, Carlos Perales, Jesús Román y Francisco Javier Sempere Luján se darán cita en Jerez del 1 al 9 de febrero para hablar del presente y el futuro de la Memoria Histórica y Democrática en Jerez, la Campiña, la Sierra y la Bahía de Cádiz.






miércoles, 18 de enero de 2017

Primeras Jornadas por la Memoria Histórica y Democrática: La Memoria de las Víctimas de la dictadura regresa a Jerez


La Memoria de las Víctimas de la dictadura regresa a Jerez

EL 1 DE FEBRERO COMIENZAN LAS PRIMERAS JORNADAS POR LA MEMORIA HISTÓRICA Y DEMOCRÁTICA DE JEREZ

El próximo miércoles día de febrero darán comienzo en Jerez de la Frontera las primeras Jornadas por la Memoria Histórica y Democrática de Jerez. Estas Jornadas, intituladas "80 AÑOS DESPUÉS DE LA GUERRA CIVIL: EN MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN" se desarrollarán en los Claustros de Santo Domingo de la ciudad (coordenadas GPS 36.686192. -6.136513) durante seis días alternos, desde el 1 hasta el 9 de febrero ambos inclusive, y tienen como propósito profundizar en el estudio y análisis de los letales efectos políticos, sociales y personales que desde 1.936 hasta 1.978 produjo la represión franquista en la ciudad de Jerez y en su entorno más inmediato, exponer la afectación e intensidad del fascismo y la dictadura en Jerez y reflexionar en conjunto sobre la necesidad y urgencia de la dignificación de la Memoria de los represaliados y sobre las actuaciones que con ese objetivo se hacen precisan.

Para ello y con la participación de historiadores, arqueólogos, investigadores y memorialistas tales como Francisco Espinosa, Cristóbal Orellana, José Luis Gutiérrez Molina, Paqui Maqueda, Enrique Vila, Fernando Romero, Fernando Sígler, Diego Caro Cancela, Manolo Santander, Carlos Perales, Jesús Román y Francisco Sempere, las Jornadas deliberarán sobre la necesidad y urgencia de la Memoria Democrática; ofrecerán una visión actualizada del estado de las investigaciones en materia de represión franquista en la provincia de Cádiz; informarán sobre la situación presente en el caso de Bebés robados en el franquismo y postfranquismo; comunicarán las últimas novedades sobre la actualidad de la Querella Argentina; estudiarán con detalle la magnitud de la severísima represión de los concejales del Frente Popular protagonizada por la justicia militar franquista; ofrecerán un extenso informe sobre la Casa de la Memoria 'La Sauceda' de Jimena de la Frontera como ejemplo de iniciativa social de memoria histórica; analizarán la aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas en Jerez de la Frontera como otra forma de represión franquista e identificarán a sus víctimas y a los victimarios; expondrán el resultado de las investigaciones sobre la represión del magisterio en la provincia de Cádiz; e indagarán en la realidad presente de las fosas comunes en la provincia de Cádiz.

Las Jornadas también incluirán dos mesas redondas, la primera de ellas
centrada en el funcionamiento concreto y en los objetivos de las Oficinas Municipales de Memoria Democrática (entre ellas, la recientemente anunciada por el Gobierno municipal de Jerez como de inminente inauguración), mientras que en la segunda mesa serán los familiares de represaliados locales los que reflexionen sobre la posibilidad de constituir en Jerez una asociación de familiares de víctimas del franquismo.

Igualmente, las Jornadas contendrán un extenso espacio gráfico e informativo formado por cuatro exposiciones permanentes que podrán visitarse en Los Claustros: “Jerez 1936”, obra de la Asociación Cultural Memoria Histórica Jerezana; "Memoria histórica de la provincia de Cádiz", de la Diputación Provincial de Cádiz; "Memoria histórica de Andalucía", presentada por “Todos los Nombres”; y "Documentos históricos sobre la guerra civil en Jerez", ofrecida por el Archivo Histórico Municipal de Jerez.

Las Jornadas serán cerradas de manera brillante y a gran altura académica el jueves 9 de febrero con la intervención del historiador Francisco Espinosa, que detallará el resultado de sus investigaciones sobre las interioridades de la represión franquista, su estructura, sus métodos y sus ejecutores.
Todas las ponencias se celebrarán en horario de tarde, mientras que las exposiciones podrán contemplarse desde el dia 1 hasta el día 12 de febrero, coincidiendo con el horario de apertura y cierre de Los Claustros, de 10:00 a 14:00 h. y de 17:00 a 21:00 h. El acceso a las jornadas será libre hasta completar aforo, estimando los organizadores que las Jornadas suscitarán un gran interés en estudiantes, universitarios, docentes, historiadores, investigadores, memorialistas, familiares de represaliados y ciudadanos comprometidos de Jerez y su Campiña, en la Sierra y en la Bahía de Cádiz.

Estas Jornadas están siendo organizadas por la Plataforma por la Memoria Democrática de Jerez (de la que forman parte CCOO, UGT, CGT, USTEA, PSOE, Ganemos, IU, CEHA, investigadores de Jerez asociados a "Todos los Nombres" y "Todos los Rostros"), así como por el Ayuntamiento de Jerez, el Ateneo de Jerez, la Asociación Cultural Memoria Histórica Jerezana y la Diputación Provincial y el detalle de su desarrollo podrá verse en http://memoriahistoricadejerez.blogspot.com.es/, http://todoslosrostros.blogspot.com, www.jerezsiempre.com y en www.jerez.es.

martes, 1 de septiembre de 2015

Firma para apoyar a la concejala Ana Fernández, para exigir la condena del golpismo franquista y para reprobar las delictivas acciones de sus cómplices, entre ellos José María Pemán


Pemán: se adhirió al delictivo golpe de Estado desde su génesis; usó la la radio y la prensa local y regional para arengar a los criminales que como él se alzaron contra el Gobierno democrático y el Estado constitucional; alentó a los homicidas ignorando a sabiendas el asesinato de 500 paisanos en su ciudad de residencia, Jerez de la Frontera, en la que nunca hubo guerra civil y sí una matanza indiscriminada de concejales, políticos, sindicalistas, intelectuales, maestros, disidentes, opositores, tibios e indiferentes; acompañó como entusiasta propagandista a las columnas de Yagüe, Castejón y sus sicarios durante su cruento avance por tierras andaluzas, extremeñas y castellanas; glosó la hecatombe causada por las tropas africanistas a las que acompañaba mientras éstas liquidaban delante de él a la inerme población de Cádiz (2.000 inocentes asesinados), Huelva (1.000), Sevilla (12.000), Badajoz (10.000), Cáceres (5.000) y Toledo (4.000) durante las masacres que cometieron en su letal marcha hacia Madrid; con sus exaltados poemas, sus discursos elogiosos y sus alabanzas a los genocidas, justificó el delito, el expolio y el exterminio de civiles indefensos y de funcionarios fieles al Estado; como máximo responsable administrativo de una ilegítima Comisión franquista, ordenó la purga, depuración y separación del servicio de miles de los maestros leales al Estado a los que señaló y acusó de ser indiferentes o contrarios al golpe, provocando por ende su posterior juicio, condena y en algunos casos su muerte y la ruina de su familia...


José María Pemán y Ana Fernández de la Cosa

Pemán, el que fuera rapsoda de los asesinos, el ayatollah de los terroristas, el intelectual de la muerte, el literato mediocre al que algunos desnortados defienden como insigne prócer de las letras gaditanas en un malentendido prurito localista, el cómplice del criminal genocidio, inductor del asesinato y delincuente por acción y omisión ha sido por fin apartado en efigie y en espíritu del Teatro municipal jerezano al que injustamente fue llevado por aquellos que son herederos ideológicos de sus crímenes.

Sin embargo, por contar la verdad de Pemán, explicar el porqué de esa defenestración y defender la expulsión de su busto del templo de las artes y las letras jerezano, la concejala Ana Fernández de la Cosa ha sido denunciada por la familia de Pemán, que exige a la representante democrática de la Soberanía Popular que se retracte y se disculpe. Pero no será así, porque nosotros los demócratas apoyamos a Ana Fernández en su negativa a disculparse y retractarse. Y para respaldar sus palabras, para reprobar las delictivas acciones de José María Pemán y para juzgar y condenar públicamente los criminales actos genocidas de los golpistas y de la oligarquía a la que servían, te pedimos que tú expreses aquí tu apoyo a este escrito. Gracias.


"Con mi firma, con mi comentario, doy mi apoyo expreso a la concejala Ana Fernández, exijo la condena del golpismo franquista y repruebo las delictivas acciones de quienes le sirvieron, entre ellos el cómplice Pemán":


Entidad-Asociación-Institución y/o Nombre y apellidos

jueves, 30 de julio de 2015

Uno recibió un culatazo en el ojo y el ojo le saltó. Fue fusilado con el ojo colgando: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 211

Tierra albariza, blanca, de brillo cegador, reseca, donde se cría el vino de Jerez, la fina sangre del trabajador. Entre sarmientos y vides nace José Dorantes Ortiz en una casa de viña, construcción endeble, suelo de tierra, apenas 4 paredes y un mal techo. Pobre de solemnidad el chavea, como pobre es su familia y desafortunada. Muere la para siempre añorada madre al poco de galopante tisis, infecta tuberculosis, cuando José, ya Pepito, solo tiene 5 años. La familia se rompe entonces. Sin recurso alguno, los dos chicos mayores deben marchar a un Hospicio en Cádiz y de allí a los Salesianos. En el 34 regresa Pepe con el padre y empieza a trabajar en campos, garitos y bodegas. Jerez es entonces una ciudad de 50.000 habitantes, quizás la más rica de Andalucía, seguro que la más desigual. Por ella no ha pasado la ilustración, el liberalismo, la industrialización y el republicanismo. Ismos que llenan portadas de gacetas, discursos, libelos y papeles pero que no logran esconder la inmutable realidad, a pesar de la República: la persistencia en Jerez del antiguo régimen absolutista, la prevalencia de la sociedad estamental en una ciudad encapsulada dentro de una burbuja medieval donde "o se es caballo, o se es Domecq", ciudad que congela clases e inmoviliza el pujante ascensor social que trabaja a destajo en Madrid, Bilbao o Barcelona. Desde hace muchas décadas anarquistas (santa Mano Negra, ora pro nobis) y durante este último lustro republicano, sindicalistas y militantes de izquierda han intentado sin éxito subvertir el viejo orden jerezano. Consiguen logros que se antojan estables, pero que al poco se tornan efimeros. Convenios, Jurados mixtos, acuerdos, pesetas y reales conseguidos a golpe de unión en sonadas huelgas..., todo se trunca un día caluroso de julio del 36.

José Dorantes Ortiz. Foto de Cristóbal Ortega. Fuente: lavozdelsur.es

El 18, viene Pepe de bañarse en el río. Entra en casa. A lo lejos se escuchan leves petardeos. La atronada se acerca y desde el balcón de casa ven los Dorantes las carreras, los soldados y las descargas. Y los heridos. Y los primeros regueros de sangre, presagios del incontenible caudal de muerte que habrán de verter en el mar de la ignominia los matadores fascistas. Porque son ellos los artífices del crimen. Padre e hijo se indignan y tiemblan. El tan pronosticado golpe contra la balbuceante democracia republicana se ha producido y los Dorantes serán algunas de sus víctimas. El tío de Pepe es concejal izquierdista en el Ayuntamiento. Ha de huir a la sierra para salvar la vida, porque de sus 29 compañeros de corporación, 17 son asesinados. José padre es presidente del sindicato de obreros de la tierra. Por su cargo y la ausencia fraterna de la que adivina será culpabilizado, se siente en peligro. Y le dice al chiquillo, que solo tiene 14 años: "Pepito, creo que voy a tener que ir al campo porque están matando a todos mis compañeros y alguna de estas noches vendrán a por mí". Esa noche, mientras Pepito duerme, el vaticinio se convierte en terrible certeza. El padre es secuestrado por los brigadas de la muerte falangista y desaparece para siempre. Pero estremecido por su ausencia, Pepe reconstruye sus últimas horas: "Primero se lo llevaron al cuartel de los falangistas que estaba en la plaza de la Yerba... luego lo pasarían a la casilla, la comisaría... a continuación lo trasladarían al cuartel del Tempul, que le llamaban el cuartel de caballería. Allí le metieron en un pequeño calabozo con otros 20 ó 25. Tenían que estar permanentemente de pie porque no había sitio para tumbarse o sentarse. Respiraban por el hueco de debajo de la puerta o por la mirilla. Sé que hacían un limpiao cada noche. Iban con una lista diciendo los nombres y según lo sacaban del calabozo para meterles en el camión, les pegaban un culatazo que los señalaba. Uno, me comentaron una vez, recibió un culatazo en el ojo y el ojo le saltó. Fue fusilado con el ojo colgando. Pero mi padre no cayó allí. Fue trasladado al Alcázar. Desde allí salió para no volver más. No se ni dónde le mataron ni dónde le enterraron... En las cunetas de la Trocha mataron a muchos. Pero también había un puentecito en el ferrocarril que se llamaba puente del Duque. Era muy estrecho. Allí colocaban a los que iban a fusilar y les ponían la boca de fusil como mucho medio metro. Y disparaban". Y el repúblicano muerto cae abajo, tras el barandal y si aún se agita, es tiroteado nuevamente desde arriba, como en un tenderete de feria. Pronto, bárbaramente segadas ya todas las hierbas locales que los salvajes armados creen malas, la matanza continúa en Jerez con vecinos de otros pueblos y ciudades de la Bahía, la costa, Arcos y la serranía.

José Dorantes Ortiz. Foto de Cristóbal Ortega. Fuente: lavozdelsur.es

Y los cadáveres son ya legión en Jerez, en una ciudad en la que ninguna persona de orden, ningún derechista, propietario, sacerdote o religioso ha sufrido la menor violencia. La contrapartida son entre 400 y 600 muertos republicanos. Muchas, mujeres. La mayoría, hombres. Todos sus nombres desaparecen. Las listas, si existieron, se destruyen. Los republicanos son asesinados en el muro de la plaza de Toros, en el cementerio de Santo Domingo, en la carretera de Trebujena, en el Alcázar. Sus cuerpos son apilados como leña muerta en cajas de camiones descubiertos por soldados de caballería y artillería, transportados a lugares ignotos y enterrados en secreto. Nadie saben dónde están sus restos. Lo narra así José, 80 años después: "Recogían los cadáveres con camiones del cuartel de caballería. Los soldados lavaban la sangre con una manguera y luego se hacía cargo la Cruz Roja, que se lo llevaba al cementerio pero nunca se ha sabido nada. Tendría que haber un registro de los que entraban, pero no, nada de nada. Y esto es un hecho. No se sabe qué ocurrió con los muertos de Jerez, pero esos muertos existieron". Y nunca aparecieron, pero en Jerez, en toda España no se podía preguntar, no se podía cuestionar, no era posible disentir: "Íbamos al cine. En el descanso había que levantarse y poner el brazo en alto. Ahí me veías a mí. En los bares no se hablaba. Recuerdo unos que llegaron al bar León que estaba donde hoy está el Santander. Decían que venían de la División Azul y el camarero les soltó que "qué puñetas se les había perdido en Rusia". Hubo un pequeño altercado y esta gente de la División Azul se fueron a comisaría. Al camarero pasó lo menos siete meses en prisión... No, no, había que estar callado y yo aprendí a callarme".


Y José, Pepe Dorantes lo aprendió bien y rápido. Decidió no convertirse en un petimetre en eterna cuchipanda y asumió deliberadamente el ejemplo de su padre, el compromiso con su mundo. El ideario tan duramente aquilatado durante años y décadas convirtió su actitud en digna, su ejecutoria en honesta y su resistencia en honorable y jamás humillada. Desde los 60 se afanó en la lucha, que protagonizó en los 70 como capataz de capataces de bodega y que comenzó a dirigir desde 1977, con su militancia siempre franca y abierta. Hoy, José tiene 93 años. Se irrita a veces porque la memoria le falla, pero tiene muy presente la propia lucha de tantos años contra la Injusticia de la burguesía local, desde su papel de presidente durante una década de la agrupación local de los socialistas jerezanos. En 2014, en 2015, Pepe lo es ya de Honor y recibe homenajes, parabienes y celebraciones que festejan su veteranía y su histórico compromiso. Pasea por su ciudad, observa y se pasma ante faraónicas zonas comeriales; glorietas nominadas en advocación al fundador del Opus --combatiente fascista--; iglesias restauradas con cargo al erario público; monumentos a Hermandades y santos; dispensas de IBIs a propiedades eclesiales en aplicación de normas estatales; perpetua genuflexión de los poderes públicos y las voluntades particulares siervas ante la plutocracia local; una ciudad muda, humillada y amedrentada por la miseria y el paro, el mayor de Europa; el silencio cómodo de una población callada y tributaria de la misma burguesía heredera de la que dio muerte a sus más destacados hombres y mujeres de izquierda... La perplejidad ronda a Dorantes, la estupefacción le desarma y adivina que tras cada artificio modernista, tras cada calle peatonal plagada de comercios y licencias, tras cada nuevo desarrollo urbanístico, tras cada ensanche y cada pgou sigue latiendo el corazón del antiguo régimen absolutista y sigue prevaleciendo aquella sociedad estamental encapsulada en una secreta burbuja medieval, la de Jerez

José Dorantes Ortiz. Fuente: mirajerez.com

Y es entonces cuando José Dorantes recuerda a su padre, a su tío, a los 500 ó 600 camaradas que cayeron vilmente asesinados y a los miles que fueron represaliados sólo por querer cambiar, solo por soñar con un Jerez más justo.

Muchos de datos y todo el entrecomillado que han servido para construir esta entrada proceden de la extraordinaria entrevista que el experto Pedro Ingelmo le hizo a Pepe Dorantes, publicada por "Diario de Jerez" el 21 de mayo de 2006. Absurdo es que materiales como éste (reportajes, monográficos, especiales, etc) no puedan consultarse en las hemerotecas digitales de estos medios, más proclives a almacenar sólo noticias. Otra buena parte del espíritu y la letra de la entrada procede de http://memoriahistoricadejerez.blogspot.com.es, insustituible sitio web administrado por Cristóbal Orellana González, maestro archivero, la voz que clama en el desierto jerezano. Algunos otros datos proceden de entrevistas a Dorantes en mirajerez.com, diariodejerez.es y lavozdelsur.es. Todos ellos han puesto la letra. Cristóbal, las imágenes. Y yo, la música.

miércoles, 29 de julio de 2015

"Esta guerra es necesaria y conveniente. Un generoso regalo de Dios, un supremo dolor, una suprema lección": Pemán: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 210

El desarrollo de 1936 a 1939 del acto terrorista --tres veces mal-llamada guerra, civil y española-- perpetrado por los funcionarios traidores armados y la tiranía impuesta en el Estado español por estos felones, permitieron calibrar la ética y sopesar la calidad humana de cada español sometido a los avatares de este convulso periodo. Supimos ayer en TODOS LOS ROSTROS de las adversidades sufridas por los intelectuales de izquierda durante la contienda y sobre todo tras ella. La Muerte, el asesinato de la Inteligencia y de los "inteligentes" a manos de los sublevados fue práctica común. Apuntaba también una extensa, incompletísima relación de escritores, periodistas, músicos, pintores y caricaturistas asesinados por los defensores de la Santa Religión y la Sagrada Madre España. Y resaltaba el digno ejemplo, la coherencia ideológica y el pundonor profesional demostrado por Carlos Gómez Cabrera, Bluff, que habría de pagar con su vida sus ambivalentes viñetas de doble lectura publicadas desde la cárcel en la revista católica "Redención", instrumento de dominio y sumisión. Como contrapunto a tanta honestidad, resalta la más diafónica y abyecta de las conductas, la de José María Pemán, político, escritor, poeta y agitador fascista y ultramonárquico, paradigma de la cultura puesta al servicio de la Muerte.

El camaleónico Pemán, demócrata de toda la vida en 1978, conspirador y fascista en 1936


Era Pemán gaditano; su biografía, extensa; sus obras, profusas. Monárquico, conservador y moderadamente liberal, estaba en buenas relaciones con las dos generaciones jerezanas de Primos de Rivera y con los artífices de la sanjurjada. Como Unamuno antes, como más tarde Marquina, Benavente, Azorín, Baroja, Manuel Machado, Gerardo Diego, Pérez de Ayala..., Pemán alimentó a la militarista caterva que pulsante emergía de la caverna golpista, proporcionándole motivos, coartadas, eslóganes y estéticas linguísticas que revistieran de palabrería hueca la semántica pistolera de los asesinos. Y así fue. En prensa, radio, revistas, actos públicos y reuniones privadas, Pemán fue esparciendo la semilla del golpe antes del golpe. Fue incluso más allá que el rector vasco de Salamanca y discurrió la Cruzada, inventó la España Mártir y concibió la idea y la expresión del Movimiento Nacional, profetizando y dirigiendo el tan cacareado motín de lo perverso y caduco contra la lozanía de la ingenuidad.
Elecciones de 933. Los derechistas Carranza, José Antonio y Pemán consiguen escaño por Cádiz.

A los pocas horas del golpe y cerciorado del triunfo en Jerez, pues de aquí era hijo adoptivo, y en Cádiz, Pemán hace de tripas corazón, oculta los miedos y entra en la ciudad, que cae sin un sólo tiro. Así lo cuenta el libelista Arrarás:



"[...] acudiendo al cuartel de [lanceros de] Villaviciosa para unirse a los demás voluntarios de las diferentes facciones que se estaban concentrando allí atendiendo la llamada del Comandante Arizón, y en donde reinaba el buen humor, característico de esa ciudad [Jerez de la Frontera], donde el nivel de la vida y el aire de la raza, por una admirable mezcla anglo-andaluza, producida por el negocio de vinos, tiene una distinción inconfundible. Se brindaba con el vino de la tierra y se hacía frente al momento difícil con una serenidad sonriente y deportiva. Entraban y salían falangistas, requetés, comerciantes, labradores, aristócratas... Salían a relucir las buenas escopetas de caza y los rifles de montería. A cada hora aumentaba el improvisado ejército. Allí,entre otros, acudió de una finca de campo cercana, el poeta José María Pemán, que en seguida inició por el micrófono jerezano su serie de proclamas y arengas guerreras".

La oficialidad y tropa del cuartel y del Depósito de Recría y Monta, falangistas, carlistas y elementos derechistas de la ciudad salían a espita desde el cuartel en automóviles y camiones para practicar la aposicalíptica siega de espigas republicanas, aplicando de forma efectiva las órdenes del comandante Arizón: ocupación del Ayuntamiento --y fusilamiento de su alcalde y concejales frentepopulistas--, despliegue de patrullas civiles y militares por las calles de Jerez, control de los accesos a la población, declaración del Estado de Guerra en toda la ciudad e incautación  de las instalaciones de Radio Jerez. Y allí que fue el señorito Pemán para adueñarse de los micrófonos y lanzar desde ellos sus rebuznos calibre 7,62 día tras día, soflamas incendiarias que propugnan el fin del oponente y el triunfo de la razón ultrafascista.

Los deseos de muerte, la apología del genocidio, la propaganda del mal del
lírico vate, ejemplo insigne de las letras hispánicas, se destilaban en éstas sus esencias emitidas desde Radio Jerez: "Esta guerra además de necesaria era conveniente… Pero el Dios de los Ejércitos, nos ha hecho a tiempo el generoso regalo de un supremo dolor… Y de pronto, para que abramos los ojos, Dios nos ha mandado la suprema lección de una guerra”.

Y el que fuera parlamentario con la monarquía restaurada a finales de los 70 ya muerto el sanguinario dictador, ladraba así 40 años antes, el 24 de julio de 1936 contra las democracias: “La Guerra con su luz de fusilería nos ha abierto los ojos a todos. La idea de turno político ha sido sustituida para siempre por la idea de exterminio y expulsión, única salida válida frente a un enemigo que está haciendo de España un destrozo como jamás en la historia nos lo causó ninguna nación extranjera".


Mayo de 1938. Franco envía a Pemán --segundo por la izquierda-- junto a Millán Astray --cuarto-- a Italia para que le represente ante el Duce en los actos de hermanamiento del franquismo con el fascismo italiano. 

Con lindezas como éstas, Pemán, que fue nombrado por Franco miembro juramentado del Consejo Nacional de FET y de las JONS, en la exclusiva lista sólo por detrás de Pilar Primo de Rivera, del Conde de Rodezno y de Queipo de Llano, es llamado «poeta alférez, que siente, canta y vive la nueva Epopeya Nacional». Envanecido y orgulloso, Pemán se envalentona  y acompaña como orador habitual al general Queipo de Llano en sus rondas por la Andalucía "liberada" y como soporte espiritual a las bárbaras columnas de Castejón y Yagüe que como mortífera plaga de langosta recorren Huelva, Sevilla, Badajoz y Cáceres camino de Madrid sembrando el terror y la muerte, con Pemán de entusiasta pasajero. Y éste se identifica hasta el paroxismo con los rebeldes y enardece su moral con alocuciones patrióticas cívicas y militares. Aprovecha también para cruzar la raya lusa y adopta en Portugal el papel de un torquemada illuminati, proclamando el 28 de agosto de 1937 desde las radios portuguesas bárbaros argumentos que justifican la guerra para defender las ideas del absolutismo español frente al liberalismo y reivindican el regreso de la Santa Inquisición para purificar la “raza” española (ver tesis doctoral en http://pendientedemigracion.ucm.es/BUCM/tesis/19972000/S/3/S3036702.pdf)

Lejos ya el arranque de la asonada y muy cercana la victoria, Pemán es elegido por Franco para anunciar a España la inminente caída de Madrid. Tras varios intentos fallidos, se instala a las puertas mismas de la capital y cuando los casadistas la entregan cobardemente, Pemán obedece las instrucciones de su caudillo y se embarca en el primer vehículo nacional que circula por Madrid para ser el primer franquista en entrar en ella junto con el coronel Eduardo Losas Camaña. Y el expolio vuelve a empezar, pues el gaditano precisa de calmar sus ansias radiofónicas y se dirige a Unión Radio de Madrid para difundir esta perorata a los acongojados vecinos: "Españoles, madrileños, hermanos todos que me escucháis. Ante mis labios temblorosos por la emoción más grande que he sentido en toda mi vida, tengo un micrófono envilecido durante años por la calumnia y por la mentira. Pero me bastará gritar ¡Viva España! y ¡Arriba España! [...] Españoles todos: Hoy ha entrado enMadrid, por encima de todo, el Caudillo, el caudillo Franco, el Caudillo del corazón grande, de la justicia, de la misericordia [...]».

Peman vestido de voluntarioso requeté

Pemán esta exultante. Los suyos han ganado y comienza la noche de los cuchillos largos. Asesinatos indiscriminados, masiva represión y exterminio, el mismo exterminio exigido por Pemán. Cientos de miles de españoles y españolas son masacrados y presos, y Pemán es nombrado por Franco presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza de la Junta Técnica del Estado. Con categoría de ministro y dependiente de Nicolás Franco, el integrista poeta asume su papel de inquisidor y arremete contra la moderna intelectualidad republicana y laica, la representada por el Ateneo, la Institución Libre de Enseñanza y la moderna Educación Pública implantada por la República. Destaca Pemán como feroz perseguidor de escritores, intelectuales, maestros... y reprime durísimamente al personal funcionario docente, al que depura apartándolo de la carrera y provocando su eliminación física. "Pemán pretendió una depuración punitiva y preventiva y lo consiguió. No sólo decapitó al Magisterio al eliminar a sus miembros demócratas más valiosos, sino que su lugar fue ocupado por miles de voluntarios oficiosos arribistas, excombatientes, mutilados de guerra, excautivos y otros redimidos adictos al régimen. En palabras del Caudillo a los maestros: «Tras la maravillosa creación de Pemán, ensalzando la Patria y la Religión, sólo cabe una palabra: Amén, y así será»".

Y para muestra, un botón; éste párrafo extraído de una Orden publicada por el gaditano: "Es un caso de salud pública hacer desaparecer todas esas publicaciones, y para que no queden ni vestigios de las mismas la Junta de Defensa Nacional ha acordado: Primero. Por los Gobernadores Civiles, Alcaldes y Delegados gubernativos se procederá, urgente y rigurosamente, a la incautación y destrucción de cuantas obras de matiz socialista o comunista se hallen en bibliotecas ambulantes y escuelas".

Al poco, Pemán fue nombrado también responsable, durante cuatro meses, de la Oficina de Prensa y Propaganda. Y lo que son las cosas, la memoria no solo es frágil, si no que es embustera y canalla: 75 años después, este dechado de virtudes fascistas, apostol del genocidio corporal y espiritual del contrario por el mero hecho de que éste cuestione su privilegiado lugar en el mundo, Pemán el iconoclasta de la diferente Cultura, la Verdad y la Justicia, pasa entre sus correligionarios por ser un demócrata de toda la vida y precursor del regreso a España
del monarquismo parlamentario. Podría haber quedado en un meritorio intelectual, letrado, erudito, sabio, entendido y docto, legítimamente centrado en el objeto de su tarea y en la difusión dosificada de su acervo. O como aquellos a los que persiguió con saña, podría haberse entregado al Pueblo del que procedía, propagando la idea republicana que reclamaba para el corpus popular su autogobierno en una sociedad republicana libre, justa e igualitaria.

Pero no. Pemán escogió formar parte de la casta de los matarifes. No en vano, ya escribía el exaltado desde sus tiempos de presidente del grupo de Acción Nacional: "El Estado reservará toda su dureza depurativa a todos los intelectuales que optaron claramente por lo antinacional, lo masónico, lo judío o lo marxista. Para ellos, la salvación es imposible".

Homenaje a Pemán en la fachada de su casa gaditana.

Todavía hoy, 2015, muchos colegios, calles, grupos escolares, medallas de oro y doctorados honoris causa de toda España conservan la advocación a tan insigne procer de la muerte, del terrorismo golpista y del exterminio del contrario. Y en Jerez de la Frontera, un busto en bronce con sus rasgos más sobresalientes preside desde el 2014 la entrada del templo local de la Cultura, el Teatro Villamarta. Los próceres municipales del P.P. que allí lo llevaron defendieron la erección de la efigie argumentando que José María Pemán había hecho mucho por la ciudad. Y yo apostillo: mucho no, ¡¡muchísimo!! Porque con su apoyo moral y sus incendiarios exabruptos, es esa ciudad en la que no hubo ningún muerto ni herido derechista, ninguno, fueron sin embargo asesinados inmisericordemente 600 republican@s, cuyos restos todos sin excepción siguen hoy desaparecidos y escamoteados por los bárbaros vencedores.

Busto de Pemán en el Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera, erigido por el P.P. local en 2014. Fuente: lavozdelsur.es

Y no para remediarlo, pero sí para acabar con el oprobio y la vergüenza, una Plataforma Ciudadana por la Memoria de Jerez y algunos partidos de izquierda real se proponen la remoción del busto y su conducción al museo o a los almacenes municipales. O quizás mejor a la fragua.

Para elaborar esta entrada he usado con libertad adaptándolos a mi saber y entender fotos, letras y datos del Catecismo del Padre Mazo (Pemán); El holocausto español (Paul Preston); Arengas y crónicas de guerra (Pemán); textos de todoslosnombres.org; de memoriahistoricadejerez.blogspot.com.es y de una genial presentación, cuyo autor lamentablemente desconozco, consultable en http://myslide.es/documents/jose-maria-peman-y-pemartin.html