Siguen este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Franco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Franco. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de julio de 2022

18 DE JULIO, DÍA DE INMENSO DOLOR



18 de Julio, día de eterna vergüenza para los que exaltan, defienden o justifican los crímenes cometidos de 1936 a 1976 por el genocida Francisco Franco y por sus salvajes sicarios militares, falangistas, monárquicos, tradicionalistas y clericales.


18 de julio, día de inmenso dolor para los hijos y nietos de cientos de miles de asesinados, torturados, presos o amedrentados durante 40 años por la barbarie fascista y golpista. 


NI OLVIDO, NI PERDÓN

domingo, 21 de enero de 2018

Todo sigue igual.

Los de arriba, más arriba aún; los de abajo, aún más abajo. 40 años después del aparente fin del franquismo, todo sigue igual que hace 80 años. Y no nos dejan cambiarlo.


domingo, 19 de julio de 2015

El bárbaro que asesinaba mientras comía picatostes: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 200

140.000 republicanos españoles fueron asesinados de forma sumaria por los militares en el momento de su captura o por los grupos falangistas o carlistas durante el terror posterior en sacas de cárceles y campos de concentración. Otros 90.000 fueron juzgados, encontrados culpables y sentenciados a la última pena. Las condenas a muerte se dictaban en serie, por decenas o cientos de miles, durante parodias de juicios escenificados por militares sublevados que impostaban los falsarios papeles de jueces, fiscales, secretarios y abogados defensores. Todos los franquistas involucrados teatralizaban aquella truculenta ceremonia de muerte siguiendo al pie de la letra la liturgia marcada por la autoridad del asesino Ejército de Ocupación. Hasta los abogados defensores (alféreces o tenientes con grado inferior al alto mando que presidía el tribunal) se abstenían de cruzar palabra alguna con sus defendidos, de los que nada sabían, cuyo expediente ignoraban y con los que nunca hablarían, plegándose así al deseo expreso de los otros oficiales que participaban en la pantomima. La Injusticia se hacía así dueña y señora y dictaba las precisas sentencias a la pena capital. Hasta marzo de 1937 bastaba con una rúbrica y el "enterado" del gobernador militar de la provincia ocupada para proceder a la ejecución del reo, pero desde esa fecha fue el mismo general Franco el responsable de ese acto. No ordenaba las sentencias ni las ejecuciones, pues para eso sus sicarios uniformados habían ya actuado según sus indicaciones previas, pero en todos los expedientes que derivaban en pena de muerte Franco estampaba su particular "enterado", funesto acto que en ocasiones era macábramente celebrado por el tirano haciendo alarde de pobre y patético ingenio al escribir "enterrado", según contaba en confidencia el capellán del general (ver "Franco y la represión. La venganza del Justiciero". Paul Prestón).

Vergonzoso recorte de prensa publicado en la revista "SEMANA" en marzo o abril de 1940. En el puede verse una instantánea del desarrollo de un consejo de guerra contra presos republicanos. Ha sido enviada por la nieta de Arturo Lodeiro, Julia Mota, a la página http://www.memoriaylibertad.org/. En este sitio web podemos leer los siguiente con respecto a este jucio falsario: "Consejo de Guerra 5 Sumario 48.310 que aparece en la foto. Me atrevo a asegurar que están sentados en el orden de la lista tomada de las dos primeras hojas de la sentencia. En la Plaza de Madrid a 8 de Abridle 1940.-Reunido el Consejo de Guerra Permanente numero 5, para ver y fallar la causa seguida con el numero 48.310,por el procedimiento sumarísimo de urgencia contra los siguientes procesados: Leopoldo Carrillo Gómez; Virgilio Escamez Mancebo; Fernando García Peña; Manuel Ramos Martínez; José Delgado Prieto; Nicolás Hernández Macias; Agustín Aliaga de Miguel; Enrique Peinador Porrua; Arturo Lodeiro Sánchez; Benigno Mancebo Martín; José Maria Ovejero de Gande; Argimiro Basillo Barrero; Félix del Castillo Rienda; Eloy de la Figuera González; Argimiro Jiménez Hernández; Angel Evia Menéndez; Ángel del Río Herrera; Felix Hueto Labermero; Santiago Juan Rodríguez; Federico Pérez Díaz; Mariano Cabo Pérez; Alberto Uriarte Presilla; Guillermo Fillola González; Luís Vázquez Téllez; Antonio Ariño Ramis; José Jurado Plaza; Mariano Albert Brigada; Mateo Castañar Canales; Salvador Aguado Cordón; José Sánchez Macias; José Maria del Toro Herrero; Damián Sánchez Salguero; Luís García Llopis; Eleuterio Muñoz Alonso; Cristóbal Pérez Cáceres; Juan Vera Vega; Juan Bernardo Martín; Daniel Cuesta Cadalso; Fernando de Castro Martín; Florentino Gadastegui Gandarias; Pablo Gadastegui Gandarias; Pablo Andujar García; Francisco García Lara; Carlos Fernández Chapi; Jesús Yuste Alcobendas; Francisco Mateo Carmona; Justa Molero Fernández; José Rivera Castillo; Roman Arizpe Alzpitartze; Juan Fidel Losa Petite; Anastasio Hernández Moreno; Manuel Corchado Duran; Avelino Cabrejas Platero; Adolfo Zamarriego Clemente; Juan de los Ríos Rosas; Gonzalo Suárez Molino; Eustaquio Garrote Zapatero; Joaquín Valentín Pastrana; Juan de Dios García Paulino y Julio Diamante Menéndez".

Pero antes, antes de la oportunidad de disfrutar de esa criminal humorada, el General se sentaba cada mañana ante la desordenada mesa de su despacho, ya casi entrado el mediodía, y allí "resolvía un montón de expedientes que le presentaban a diario mientras comía chocolate con picatostes: si los ponía en la silla de la derecha, significaba que se debía cumplir la pena de muerte; los que iban a la silla de la izquierda era para estudiarlos más adelante" (palabras de Pedro Sáinz Rodriguez, ministro de Educación en su primer gobierno de 1938, recogidas en "El verano que trajo un largo invierno", de Alicia Domínguez Pérez). Franco hojeaba con detenimiento los expedientes e insistía, sobre todo, en ver personalmente el de todos los condenados a muerte. Y resolvía. Dependiendo del partido político en el que militara el condenado, el General se decantaba, firmaba su enterado y en esos casos concretos, especificaba: "garrote" o "pelotón".


Consejo de Guerra contra Joan Comorera, fundador y dirigente hisfórico del PSUC. Fue detenido en 1954, y llevado a juicio militar en agosto de 1957. Se le condenó a 30 años de prisión. Trasladado a la cárcel de Burgos para su cumplimiento, murió el 7 de mayo de 1958. Fuente: lamanchaobrera.es

Era tal la fría indiferencia con la que procedía el dictador, que hasta llegó a escandalizar la "sensibilidad" de un alto oficial nazi. Durante el invierno de 1936-37 y en el curso de un almuerzo en el cuartel general franquista, surgió en la conversación el tema de cuatro milicianas que habían sido hechas prisioneras. "No hay nada más que hacer. Fusílenlas", dijo el general en un tono monocorde, distante y desapegado, lo que hizo sobrecogerse al alemán Johannes Bernhardt.


El sanguinario general Franco en su despachop de salamanca, junto a su hermano Nicolás, por algún tiempo secretario suyo. Fuente: labarranca.org

Cenas, comidas, cafés, picatotes, chocolate... Cuanto más sustento para su vida miserable ingería el genocida Franco, cuanto más se refocilaba en los pequeños placeres terrenales, con más saña trataba a quienes no pensaban como él y más vidas de hombres libres y justos exterminaba. Franco, el bárbaro que asesinaba mientras comía picatostes.

lunes, 11 de mayo de 2015

Escucha, Felipe VI, "no reconocemos tu Autoridad, negamos tu Dignidad, nos rebelamos contra tu antidemocrática autodesignación...": La Memoria al servicio de la Justicia. Día 131

Acapara Felipe Borbón, el VI, eso dicen, titulares de periodicos; llena portadas de papel couché; fomenta un rol cercano a lo popular, simpático y más campechano aún que el que quiso improntar su padre; se permite el lujo de dar lecciones de democracia apoyándose en la memoria de los miles de republicanos muertos en campos de concentración nazis; y en un país que pixela rostros infantiles, apuntala el éxito de la medieval y antidemocrática institución a la que representa en la inocencia virginal de sus niñitas rubias e inocentes, pero...


¿Acaso cree Felipe que hemos olvidado quién era su abuelo?

¿Cree que ya no recordamos cómo Juan Borbón se ofreció al genocida Franco para alistarse en su ejército asesino contra el Estado español, contra su República democrática y contra su Constitución?

¿Cree que no recordamos que su madre Sofía, reina madre de España, no se llama de Grecia, sino que su nombre real es Sofía Margarita Victoria Federica Schleswig-Holstein Sonderburg-Glücksburg y que la madre de ella, la abuela de Felipe VI, era miembro del Partido Nazi y que sus tíos formaban parte de las Juventudes Hitlerianas?

¿Cree que hemos olvidado quién es su padre y su condición de delfín del asesino genocida Franco?

¿Cree que hemos olvidado que el dictador genocida, el mismo que le protegió a él, Felipe VI, que le amparó y dio cobijo durante tus siete primeros años de vida, alcanzó el poder y se mantuvo en él gracias al apoyo de los mayores asesinos del siglo XX?

¿Cree Felipe Borbón que hemos olvidado que la misma mano que estrechaba las de Hitler y Mussolini, también acariciaba la suya bajo la mirada complaciente de su padre Juan Carlos?

¿Cree que por el simple hecho de ser hijo de un dimisionario usurpador de la voluntad popular va a hacer que los republicanos renunciemos a nuestro derecho democrático a elegir a quien queramos que nos representen? ¿O cree que pudiendo nosotros mismos ser elegidos líbremente como presidentes de nuestra comunidad de vecinos, como alcaldes de nuestro pueblo, como dirigentes de nuestra comunidad o como jefes de nuestro Gobierno, vamos a consentir en que él, carente de una cualidad sobrehumana específica, él, el hijo, el nieto y el protegido de corruptos, golpistas y asesinos, haya sido proclamado Jefe de Estado por la casta política y económica que le sustenta, la que le da soporte y a la que protege en justo pago por sus servicios?

Pues no, ciudadano Felipe Borbón, no. No sé si somos pocos o muchos, pero eso no importa, puesto que no reconocemos tu Autoridad, negamos tu Dignidad, nos rebelamos contra tu antidemocrática autodesignación, condenamos tu inmoral participación en esta cotidiana farsa contra el Pueblo y sólo asumimos tu condición de ciudadano español para que en un futuro a corto plazo te pueda ser aplicado el espíritu y la letra de las nuevas Leyes Republicanas, de sus nuevos Códigos Penales y Civiles y de todo el corpus jurídico y legislativo que pueda desarrollar y aplicar la inminente Tercera República española. Aquella que deberás acatar en España o repudiar desde el exilio.

martes, 31 de marzo de 2015

La mano que estrechó la de Hitler, meció la cuna de Felipe VI. En el genoma Borbón están el nazismo y el franquismo, el genocidio y el crimen: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 90

Nuestro futuro se asienta en el presente y éste, en el pasado. Si el corrupto Estado español actual se fundamenta en el monarquismo parlamentario y transgrede desvergonzadamente la moralidad y la Ley, nuestro futuro será igualmente impúdico y deshonesto. Sólo podremos revertir nuestro obsceno presente si exigimos la conversión de nuestro modelo de organización en una República popular y si defendemos la intervención reguladora en la economía de una Autoridad republicana plenipotenciaria. Pero mientras no alcanzamos ese deseado porvenir, al menos debemos combatir con argumentos a la legión de adeptos al colorido papel couché que justifican la ficticia bondad de una institución delincuente y la aparente inocencia de su máximo representante.

De vieja casta le viene al galgo. Por poner un ejemplo aislado, Alfonso el 13 fue el responsable de la negligente muerte de 20.000 españoles en el desastre de Annual. Él, los suyos y la clase a la que representaban oficiaron de principales instigadores del golpe del 36 y de la ulterior hecatombe de izquierdistas. Su hijo Juan, el abuelo del simpático larguirucho actual inquilino de la Zarzuela que todas las madres quisieran como hijo, se ofrendó por dos ocasiones para acudir como voluntario y batirse el cobre por la causa que defendían Franco y sus asesinos secuaces. Su campechano nieto Juan Carlos actuó a modo de aventajado comisionista de la plutocracia local y de las megacorporaciones transnacionales, garantizando así la supervivencia del statu quo que le recompensó con tantos inmorales privilegios.

Y el bisnieto, nieto e hijo de todo este corrompido linaje, el mismo que en la imagen recibe un cariñoso cachete del mayor genocida de nuestra historia, el mismo que hoy disfruta de la prevalencia de una ilegal institución apuntalada a sangre y fuego por el nazismo de Adolf Hitler y el fascismo de Francisco Franco, ese es aquél al que
con nuestros impuestos, los ciudadanos pagamos su mansión de lujo; con nuestro dinero, mantenemos el tren de vida de su esposa y de sus hijas; con nuestro sudor, sostenemos los altos salarios de los 3.000 funcionarios civiles, policías, militares y trabajadores que le sirven --a él, no a nosotros-- en sus viajes, en sus desplazamientos, en su vida diaria; con nuestro esfuerzo, pagamos a los funcionarios que se afanan en mentir para hacernos creer que su Casa Real cuesta 9.000.000 € al año, y no los 120.000.000 € que de verdad supone; con nuestro silencio, consentimos que su hacienda sea opaca y su persona sea inmune; con nuestra complicidad, su Monarquía sigue estando al servicio de las grandes fortunas y de las megacorporaciones; con nuestra renuncia a luchar contra su figura, sus amigos los ricos seguirán oprimiendo a los que nada tienen y continuarán estafándoles, engañándoles, robándoles...

En definitiva, l
o que vemos en las fotos no es el pasado. No es Memoria Histórica. Es el presente y pronostica el irremediable futuro si no lo quebramos antes, porque la mano que meció la cuna del monarquismo felipista es el criminal franquismo y sus genocidas herederos, la plutocracia y la oligarquía. De ayer y de hoy.


domingo, 4 de enero de 2015

La cadena de mando borbónica, de matanza en matanza. La Memoria, al servicio de la Justicia: Día 4

Desde hace 200 años, todas las guerras de las que el Pueblo español ha sido víctima han tenido origen ideológico: las provocadas por la oligarca caverna católica y el absolutismo medieval contra las modernas ideas liberales (como la napoleónica de 1808, las tres carlistas, la de los 100.000 Hijos o las guerras cantonales); las guerras coloniales impulsadas por los intereses de la plutocracia local contra pueblos libres en rebeldía (como las de la Emancipación hispanoameriana, la guerra africana, la de Conchinchina, las cubanas y la filipina, todas del XIX; o las de Melilla, del Rif, o la de Sidi Ifni, del XX); la nunca declarada por Franco contra el pueblo soviético (protagonizada por los filonazis anticomunistas de la División Azul); o las guerras imperialistas contra naciones productoras de petroleo y/o gobiernos no alineados (como las del Golfo contra Irak en el XX y en el XXI, la de Libia contra la Yamahiriya de Gadafi, o la de Afganistán contra los talibanes). Sus cosechas fueron nefastas pues provocaron ingentes hecatombes, domésticas unas y exteriores otras.

Pero la más traumática y cruenta fue la mal llamada guerra civil española, mal porque nunca fue guerra, pues consistió en un salvaje atentado contra civiles, orquestado por funcionarios armados traidores apoyados por escuadrones de la muerte falangistas, cedistas y renovados; porque nunca fue civil, ni cainita, ni contienda fraticida, pero sí una premeditada y alevosamente preparada labor de exterminio, ordenada por el Capital y la Iglesia contra las clases medias y bajas que se habían atrevido a alzar la cabeza exigiendo justicia y redistribución de la riqueza; y porque nunca fue española pues miles de bárbaros (17.000 nazis alemanes, 60.000 fascistas italianos, 15.000 viriatos portugueses, 100.000 mercenarios moros, 2.000 ultras franceses e irlandeses y un largo etcétera de otros invasores) con el apoyo de sublevados patrios, cometieron en nuestras tierras cientos de miles de asesinatos.

Todas estas "guerras" fueron ordenadas, supervisadas, participadas, impulsadas y dirigidas por los Borbones y por sus tutores, substitutos o regentes. Sin ruptura en la cadena de mando, sin remordimiento, sin revisión, sin juicios, sin condenas, los Borbones desde el funesto y mortífero Fernando VII hasta los heredederos del sanguinario dictador Franco, siempre por acción y nunca por omisión han condenado al Pueblo a la opresión, al hambre, a la tortura y a la muerte, lo han usado como una herramienta, como carne de cañon al servicio de su privilegiada clase. Todos ellos desde hace 200 años, sin solución de continuidad. ¿Se comprenderá entonces que la Monarquía felipista actual es la hederera patrimonial del expolio, el latrocinio y el homicidio social practicado por unos pocos, muy pocos, sobre muchos?


Fernando VII el nefasto con su hija Isabel II. Responsable él de la matanza napoleónica, las guerras de Emancipación americanas, la guerra de los 100.000 Hijos y las guerras carlistas.

Isabel II de Borbón con su hijo Alfonso XII de Borbón. Responsable la primera de las guerras carlistas, la campaña de la Conchinchina, la guerra dominicana, la guerra africana de 1860 y las guerras americanas de Perú, Chile, Bolivia y Ecuador de de 1865 a 1868. El segundo, de las Guerras Grande y Chiquita de Cuba y de la tercera guerra carlista.

La viuda regente María Cristina con Alfonso XIII Borbón. El infante, convertido en adolescente y adulto militarista, fue el responsable de guerras y matanzas en Filipinas, Cuba, Melilla, el Rif, el desastre de Annual...

Alfonso XIII de Borbón, el asesino de Annual, con Juan I de Borbón. El Infante, ya de adulto, se ofreció por dos veces a Franco para participar en el Movimiento Salvador de España contra los rojos

Alfonso XIII de Borbón con el golpista Miguel Primo de Rivera. Acuciado por su red clientelar de oligarcas e imbuido del delirio africanista, el inútil 13º de los alfonsos propició el golpe de Estado del disipado generalito padre del fundador del fascismo autóctono español.

El golpista Primo de Rivera con el golpista Francisco Franco, substituto temporal de los borbones. Con la práctica marroquí, el jerezano escribió la teoría del manual de instrucciones del genocida que luego el gallego aplicó con entusiasmo en suelo hispano. 

El Genocida Hitler con el Genocida Franco. Sin palabras. Criminales, asesinos. Convirtieron sus países en inmensas tumbas. Y masacraron a propios y extraños en Rusia, Sidi Ifni, Europa....

El Genocida Franco con su delfín y elegido sucesor Juan Carlos de Borbón. Dicen que el nacido en Roma reinaba, pero que no gobernaba. Pues bien que se vestía de superalmirante de la mar oceana y del ultrauniverso para revistar tropas que marchaban o regresaban de las dos guerras de Irak, de Libia...

Gesto cariñoso del asesino Franco hacia su heredero diferido y protegido Felipe VI de Borbón ante su orgulloso padre Juan Carlos I de Borbón. ¿En qué nuevo lío nos involucrará este Borbón, tan preparado él por el ejemplo de generaciones precedentes?


Felipe VI y Leonor, posible futura reina del Estado español. Sólo si la dejamos. Antes de que llegue la próxima nueva guerra borbónica. O antes de que la traiga para servir a su clase.