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lunes, 30 de marzo de 2015

Esclavos. El faraón franquista y sus sicarios convirtieron a los resistentes en trabajadores forzados durante decenios :La Memoria al servicio de la Justicia. Día 89


Como ayer, traigo hoy otra imagen de la página
lugardemarmolejo.wix.com. Representa al republicano y antifranquista Mariano Jurado Castro, nacido en Marmolejo (Jaén, a 15 kms. de Andújar) en 1918 y al que podemos ver en el centro de la fotografía con unos compañeros de prisión mientras cumplen como esclavos forzados las inmorales condenas que les fueron impuestas por los ilegales tribunales fascistas genocidas en el Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Penados nº 95 de Gaucín (Málafa), el mismo en el que estuvo insertado nuestro veterano compañero preso en Valdenoceda, Isaac Arenal Cardiel (ver todoslosrostros.blogspot.com.es/search/label/Isaac%20Arenal), recientemente fallecido. La instantánea fue tomada en 1944 y ha sido cedida por la familia Jurado Arcos al blog lugardemarmolejo de donde yo la capturo, presuponiendo la pertinente licencia. Gracias anticipadas.

2 comentarios:

Fernando Barrero Arzac dijo...

Estimo que si describimos a los resistentes antifascistas que cayeron cautivos (por ejemplo “Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Penados nº 95”), con los epígrafes con los que los militares fascistas les redenominaron o reasignaron, perpetuamos su posición de vencedores; tiene que haber alguna fórmula con la que podamos evitar repetir la denominación que aquellos les impusieron como estigma a su resistencia, dando con ello en ser el paso inicial de su sumisión. Un saludo

Paco de Jerez dijo...

Probablemente desconozcas (me arriesgo a suponer) que no es lo mismo un Batallón de Soldados, que uno de Trabajadores, que uno Disciplinario, otro de Soldados Trabajadores, otro de Penados, o uno Disciplinario de Soldados Trabajadores Penados. Cada uno de ellos implica forzosamente una categorización jurídica (y en algunos casos, penal y penitenciaria) diferente, por lo que no sólo es aconsejable sino que es obligado especificar denominaciones para ayudar a conocer y comprender causas, desarrollos y consecuencias de los actos de los verdugos sobre la vida de sus víctimas.