El trabajo esclavo es un tema recurrente en TODOS LOS ROSTROS. Y las imágenes que lo ilustran, también. He subido decenas y decenas de ellas, con fotografías de batallones de presos republicanos forzados, soldados trabajadores penados en Euzkadi, Navarra, Cataluña, Castilla, Andalucía... Muchas pueden verse en la entrada Republicanos y antifranquistas convertidos en Esclavos. Otras están dispersas a lo largo y ancho de este sitio. Y siguen apareciendo más, muchas en páginas amigas que persiguen el mismo objetivo que Los Rostros, es decir homenajear a los represaliados republicanos, impedir que su sacrificio caiga en el olvido y revitalizar su ideario dignificando su memoria.
Hoy encuentro la misma nueva imagen en dos páginas: una, asturias republicana.com; la otra, historiaymemoriadelvalledelnalon.blogspot.com. Se trata de dos instantáneas de grupos de presos republicanos esclavos del franquismo. En la primera los vemos a la salida de su turno de trabajo como mineros forzados. En la segunda los vemos posando más formales. junto con algunos guardianes. Ambas imágenes han sido tomadas en el Campamento Penitenciario del Pozo de El Fondón, en 1941. De este pozo y de los forzados ya mostré una rápida visión en la entrada Benjamín y Honorino Abad Mayorga: la determinación de la fuerza de la razón, en la que recorrí someramente la dura peripecia vital de dos hermanos mineros asturianos y de su paso por los batallones. Tanto ellos como los protagonistas de las nuevas fotos de los dos blogs amigos bregaron afanosamente con el carbón de El Fondón y fueron esclavizados hasta casi finalizada la década de los 50, aparentemente redimiendo parte de su pena a costa de un inmenso esfuerzo físico para Duro Felguera, empresa beneficiaria de concesiones e ilimitados privilegios adjudicados por las autoridades franquistas.
Mi homenaje a todos ellos, una vez más.
Lugar de la memoria visual de los prisioneros y presos republicanos y antifranquistas, construido como homenaje a todos los represaliados por el fascismo y el franquismo en la España de la guerra civil y postguerra.
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martes, 17 de marzo de 2015
Esclavos republicanos al servicio de la eterna oligarquía: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 76
lunes, 16 de marzo de 2015
El pesar, el abatimiento, la amargura, el desánimo en mis ojos. 11 imágenes: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 75
Desconsuelo. Al perder, al sabernos derrotados, al sentir que hemos dejado de ser personas, ciudadanos y nos hemos convertidos en súbditos, en esclavos de los nuevos dueños, de los viejos amos de siempre, a nuestros ojos afloran el pesar, el abatimiento, el desánimo, la amargura. En un segundo, en tres años, hemos retrocedido un siglo. ¡Mil siglos, coño! Volvemos a ser los parias de la tierra, los de la jodida en pie famélica legión, ¡mierda! Algún día volveremos. Esperadnos, que "más pronto que tarde, caerá el cobarde". Esperadnos. Pero mientras, dejadnos solos con nuestra tristeza, con nuestro pesar, nuestra angustia, nuestra pena, nuestro desaliento. Lo podéis ver. En el fondo de nuestros ojos. Miradnos. Miradnos.
Fuente: archivo Deschamps en el Ministerio de Cultura. http://pares.mcu.es/
Fuente: archivo Deschamps en el Ministerio de Cultura. http://pares.mcu.es/
En 1939 y tras la derrota de la República, miles de españoles buscaron refugio en el sur de Francia. Fuente: AFP y swissinfo.ch
Esta fotografía me obsesiona. La he traído muchas veces a TODOS LOS ROSTROS. Tantas cuantas veces la vea, me sigue impresionando y emocionando. Es la imagen de una mujer derrotada, deprimida, acogida en un centro de refugiados de Ciudad Real, la real Ciudad Leal. Terrible. Terrible. Extraída de mil fuentes, entre ellas de gettyimages.com
Pero a través de las décadas, de los años, el rostro de este hombre es el que más me perturba. Sus ojos me transmiten pesar, tristeza, pero también dignidad y el breve aunque efímero recurso al más que evidente humor socarrón y triste, el de un espíritu irónico e inteligente pero cansado, amargado, exhausto y vencido. Es un músico de la banda del 5º Regimiento, refugiado en Francia en febrero de 1939 y fotografiado por Capa en el campo francés de Argelès-sur-Mer, en Le Barcarès. ¡Ánimo, compañero! Fuente de la imagen: Archivo Magnum.
Esta imagen es mágica. O diabólica. Nuestra mirada oscila alternativamente entre el sueño irrefrenable del extenuado guerrero y la empática visión del destrozado soldado que nos taladra con sus penetrantes ojos. ¿En cuál de los dos exiliados en Francia fijar nuestra compasión? En ambos. Los dos dieron sus vidas por preservar nuestras libertades. Fuente de la imagen: posters.com
Solo. Inerme. Desastrado, desarmado. Indefenso frente a la horda mercenaria africana. Así es como se ve nuestro campeón republicano. ¡Fuerza, amigo! Fuente de la imagen: todocoleccion.net
"¿Cómo volver? ¿Que nos encontraremos al regresar? ¿Nos matarán si volvemos?". Una familia de refugiados vascos, huídos tras haber cruzado la raya por Hendaya ante la entrada de los franquistas en Euzkadi. 1937. Fuente de la imagen: printsplace.co.uk
Los cihiquillos se dejan llevar por la natural curiosidad. Pero el hombre es estoico, orgulloso, ibérico. Probablemente sólo piense en regresar. Y en devolver el golpe para retornar a la balbuciente democracia truncada que pretendía hacer Justicia y devolver al pueblo el fruto de sus esfuerzos. Fuente de la imagen: printsplace.co.uk
Una familia de miserables desarrapados proletarios, probablemente cercanos a los vencidos en el criminal acto terrorista de los franquistas, sobrevive en un bunker de la guerra, 10 años después de haber concluído ésta. Fuente de la imagen: Archivo LIFE. Fotógrafo: Dmitri Kessel. 1949.
Una familia de miserables desarrapados proletarios, probablemente cercanos a los vencidos en el criminal acto terrorista de los franquistas, sobrevive en un bunker de la guerra, 10 años después de haber concluído ésta. Fuente de la imagen: Archivo LIFE. Fotógrafo: Dmitri Kessel. 1949.
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domingo, 15 de marzo de 2015
Submarinistas de la República: héroes frente a traidores; idealistas frente a mercenarios; defensores del pueblo frente a escuadrones de la muerte; presos y muertos frente a malvados que les dieron prisión y muerte: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 74
Nada sé de cuestiones
militares ni me interesan en los más
mínimo los aspectos técnicos de la mal-llamada guerra civil. Que me perdonen los puristas por ello. Soy consciente de
que la alta aptitud para matar del eficaz ejército de asesinos nacionalistas,
nazis y fascistas fue decisiva frente a la escasa capacidad de fuego de los
leales al Gobierno y Estado Republicanos. Pero desconozco todo lo relativo a
uniformidades, potencia de la munición, calibres, movimiento de tropas... De
aquella contienda, sólo me interesan las personas. Los héroes frente a los
traidores; los idealistas frente a los mercenarios; los defensores del pueblo
indefenso frente a los escuadrones de la muerte de la oligarquía. Los que luego
fueron presos y muertos frente a los malvados que les dieron prisión y muerte.
Por eso, hoy no pretendo hablar de cañones, esloras, cargas y toneladas
embarcadas, no. Quiero, eso sí, brindar
un homenaje a los valientes submarinistas republicanos, a los héroes de los sumergibles
que dieron su vida por la de sus conciudadanos, por su Gobierno y por la
República Española.
35 oficiales y marineros murieron cuando --eso se cree-- el submarino republicano B5 fue hundido frente a las costas de Estepona, en el golfo de Málaga por un hidroavión de las tropas franquistas que lo cazó en superficie el 12 de octubre de 1936.
37 hombres del submarino C3 fueron asesinados al ser atacados ilegalmente con torpedos el 12 de diciembre de 1936 frente a la playa de El Palo de Málaga por los tripulantes de un buque pirata extranjero con bandera alemana, el sumergible nazi U34. Sólo tres tripulantes sobrevivieron. Ahora que Grecia pide reparaciones de guerra a Alemania, ¿nuestro Gobierno no debe exigir que Alemania se haga cargo de la recuperación de nuestros marineros del C3?
50 hombres murieron en la madrugada del 31 de diciembre de 1936 al 1 de enero de 1937 al hundirse para siempre el submarino C5 frente a Ribadesella. Algunos creen que la tripulación republicana se autoinmoló ante el intento de la oficialidad nacionalista de pasarse a las líneas fascistas sublevadas.
¿Y el C6? Ignoro si su tripulación pudo salvarse. Fue hundido en un acto supremo de heroísmo por su dotación republicana en octubre de 1937, cuando Gijón estaba a punto de ser tomada por los fascistas nacionales que entraban en ese momento por la ciudad y su puerto.
Pero es la historia del B6 una de las más emotivas. En septiembre de 1936 se encontraba navegando en superficie frente a las playas asturianas de Cabo Peñas cuando el día 19 fue atacado por el remolcador armado Galicia, el bou artillado Ciriza y el destructor Velasco. El sumergible republicano respondió al fuego, causó daños en algún barco fascista y se sumergió, pero lejos de permanecer en aquella posición defensiva segura e inconquistable (hay que recordar que en aquella época, los navíos no poseían sonar o capacidad técnica alguna de detección submarina), el B6 emergió, siguiendo órdenes de su traidor comandante y quizás de su oficialidad, para quedarse a merced de los buques sublevados, rendirse y que sus mandos pudieran pasarse al lado fascista rebelde. El alférez de navío Oscar Scharfaussen era el comandante felón del submarino. Pero la tripulación republicana fiel a la causa se rebeló contra las órdenes de sus jefes renegados y a pesar de recibir la orden de abandonar el barco, procedió a abrir las llaves para que éste no cayera en manos fascistas. Y así fue. Aún antes de que todos pudieran embarcar en los botes que les llevarían al destructor franquista Velasco, el oficial auxiliar de electricidad Juan Heredia Rodríguez y el cabo de artillería Pascual Crespo abrieron los fondos del submarino para que éste se hundiera y los franquistas no pudieran abordarlo. A las 16:20 horas de aquel heroico día lo consiguieron, pero sacrificaron su vida muriendo en la maniobra. A buen seguro que eran conscientes del riesgo, pero lo asumieron con valor y determinación.
Los marineros náufragos fueron recogidos por el Velasco. Los directos causantes del desastre, encumbrados y asimilados a las fuerzas militares sublevadas. Scharfaussen, inmediatamente ascendido a Teniente de Navío, mientras que los marineros fieles a la República fueron todos juzgados y veintitrés de ellos condenados a muerte. A la mayoría se les conmutó la condena por largas penas de prisión en el arsenal de La Carraca, pero tres de ellos fueron asesinados por pelotones de fusilamiento fascistas el 3 de noviembre de 1936. Que tampoco su nombre se borre de la historia. Éstos son sus nombres:
- 2º Maquinista Juan Cumbrera Gonzalez, 2º Maquinista. Militar profundamente republicano. Cuando comprobó el alcance del golpe de julio de 1936, detuvo en Ceuta a los oficiales progolpistas del B6 y trasladó el barco hasta Cartagena para ponerlo bajo el control del Gobierno legal.
- 3º Maquinista Andrés Navarro Barcelona.
- 3º Maquinista Fernando de la Pascua Galiano.
¡Loor, honor y gloria a los héroes de los submarinos republicanos!
35 oficiales y marineros murieron cuando --eso se cree-- el submarino republicano B5 fue hundido frente a las costas de Estepona, en el golfo de Málaga por un hidroavión de las tropas franquistas que lo cazó en superficie el 12 de octubre de 1936.
37 hombres del submarino C3 fueron asesinados al ser atacados ilegalmente con torpedos el 12 de diciembre de 1936 frente a la playa de El Palo de Málaga por los tripulantes de un buque pirata extranjero con bandera alemana, el sumergible nazi U34. Sólo tres tripulantes sobrevivieron. Ahora que Grecia pide reparaciones de guerra a Alemania, ¿nuestro Gobierno no debe exigir que Alemania se haga cargo de la recuperación de nuestros marineros del C3?
50 hombres murieron en la madrugada del 31 de diciembre de 1936 al 1 de enero de 1937 al hundirse para siempre el submarino C5 frente a Ribadesella. Algunos creen que la tripulación republicana se autoinmoló ante el intento de la oficialidad nacionalista de pasarse a las líneas fascistas sublevadas.
¿Y el C6? Ignoro si su tripulación pudo salvarse. Fue hundido en un acto supremo de heroísmo por su dotación republicana en octubre de 1937, cuando Gijón estaba a punto de ser tomada por los fascistas nacionales que entraban en ese momento por la ciudad y su puerto.
Pero es la historia del B6 una de las más emotivas. En septiembre de 1936 se encontraba navegando en superficie frente a las playas asturianas de Cabo Peñas cuando el día 19 fue atacado por el remolcador armado Galicia, el bou artillado Ciriza y el destructor Velasco. El sumergible republicano respondió al fuego, causó daños en algún barco fascista y se sumergió, pero lejos de permanecer en aquella posición defensiva segura e inconquistable (hay que recordar que en aquella época, los navíos no poseían sonar o capacidad técnica alguna de detección submarina), el B6 emergió, siguiendo órdenes de su traidor comandante y quizás de su oficialidad, para quedarse a merced de los buques sublevados, rendirse y que sus mandos pudieran pasarse al lado fascista rebelde. El alférez de navío Oscar Scharfaussen era el comandante felón del submarino. Pero la tripulación republicana fiel a la causa se rebeló contra las órdenes de sus jefes renegados y a pesar de recibir la orden de abandonar el barco, procedió a abrir las llaves para que éste no cayera en manos fascistas. Y así fue. Aún antes de que todos pudieran embarcar en los botes que les llevarían al destructor franquista Velasco, el oficial auxiliar de electricidad Juan Heredia Rodríguez y el cabo de artillería Pascual Crespo abrieron los fondos del submarino para que éste se hundiera y los franquistas no pudieran abordarlo. A las 16:20 horas de aquel heroico día lo consiguieron, pero sacrificaron su vida muriendo en la maniobra. A buen seguro que eran conscientes del riesgo, pero lo asumieron con valor y determinación.
Los marineros náufragos fueron recogidos por el Velasco. Los directos causantes del desastre, encumbrados y asimilados a las fuerzas militares sublevadas. Scharfaussen, inmediatamente ascendido a Teniente de Navío, mientras que los marineros fieles a la República fueron todos juzgados y veintitrés de ellos condenados a muerte. A la mayoría se les conmutó la condena por largas penas de prisión en el arsenal de La Carraca, pero tres de ellos fueron asesinados por pelotones de fusilamiento fascistas el 3 de noviembre de 1936. Que tampoco su nombre se borre de la historia. Éstos son sus nombres:
- 2º Maquinista Juan Cumbrera Gonzalez, 2º Maquinista. Militar profundamente republicano. Cuando comprobó el alcance del golpe de julio de 1936, detuvo en Ceuta a los oficiales progolpistas del B6 y trasladó el barco hasta Cartagena para ponerlo bajo el control del Gobierno legal.
- 3º Maquinista Andrés Navarro Barcelona.
- 3º Maquinista Fernando de la Pascua Galiano.
¡Loor, honor y gloria a los héroes de los submarinos republicanos!
Flotilla de submarinos del Ejército de la República trasladados desde Cartagena a la bahía malagueña. Funte: diariosur.es

Tripulación del B6. Fuente: armada.mde.es.
Tripulación del B6. Fuente: lavozdigital.es.
El B6 y su tripulación, en Cartagena. Fuente: laverdad.es.
Tripulación del B6. Fuente: diariosur.es. Algunas otras páginas refieren que se trataría de la tripulación del C3.
El B6 yéndose a pique. En el instante en que esta imagen ha sido tomada desde la cubierta del destructor Velasco, el oficial auxiliar de electricidad Juan Heredia
Rodríguez y el cabo de artillería Pascual Crespo están sacrificando su vida para evitar que el buque caiga en manos franquistas. Fuente: printsplace.co.uk.
El B6 yéndose a pique. En el instante en que esta imagen ha sido tomada desde la cubierta del destructor Velasco, el oficial auxiliar de electricidad Juan Heredia Rodríguez y el cabo de artillería Pascual Crespo están sacrificando su vida para evitar que el buque caiga en manos franquistas. Fuente: printsplace.co.uk.
El B6 yéndose a pique. En el instante en que esta imagen ha sido tomada desde la cubierta del destructor Velasco, el oficial auxiliar de electricidad Juan Heredia Rodríguez y el cabo de artillería Pascual Crespo están sacrificando su vida para evitar que el buque caiga en manos franquistas. Fuente: printsplace.co.uk.
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sábado, 14 de marzo de 2015
Encajado un nuevo puzle gráfico, ahora del exilio español en Francia: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 73
¿Ya son una decena las entradas que he dedicado a Francia, tangencial o directamente? ¡Yo que sé! Muchas, desde luego. La humillación y el desprecio francés a los refugiados españoles, la traición del gobierno y del Estado galo a la República Española, los campos de Francia y África en los que los nuestros fueron encerrados y maltratados, la generosidad de los republicanos ibéricos asumiendo el protagonismo de la resistencia contra el invasor nazi cuando mayoritariamente el autóctono galo se abstenía de intervenir, la liberación de París y de Francia a manos de los veteranos soldados de la República hispana empotrados en unidades francesas del ejército aliado... Todos esos episodios y muchos más he tratado en TODOS LOS ROSTROS. Algunos pueden verse aquí:
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/08/como-homenaje-archibald-dickson-y-los.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/08/la-retirada.html
Rebuscando entre ellas he podido encontrar cuatro fotografías que parecen en algunos casos mal adscritas, a veces a campos de prisioneros en Valladolid y otras a diferentes localizaciones. Pero por las trazas, los edificios que pueden verse al fondo y sus características ventanas, he podido concluir que todas pertenecen al mismo lugar y día de localización. Creo que todas son de presos republicanos que han cruzado la raya y han sido concentrados, internados según la jerga francesa, en el campo de concentración frances Chuavin número 33, en Prats de Molló. Hoy se me ha iluminado el magín y las he agrupado. Parecen tomadas de izquierda a derecha. En ese orden las coloco. Según información anexa, fueron hechas el 9 de febrero de 1939 con la caída de Cataluña en manos franquistas. Cientos o miles de hombres derrotados se sienten inermes y desorientados. Quizás sólo necesitan una eficaz dirección política y militar y un decidido apoyo gubernamental de las democracias occidentales para acabar con el fascismo patrio. No lo reciben. Son abandonados por los mismos que a los pocos meses recibirán la mortal agresión de los nazis y fascistas, expertos ya en matanzas gracias a la cualificada experiencia adquirida en España.
Un sincero saludo os mando, compañeros, a través del marasmo de las indiferentes décadas.
Fuente: miles diferentes, pues son varias y muy diversas las páginas que reproducen estas imágenes.
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/07/la-traicin-de-francia.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2009/09/en-algun-oculto-lugar-de-la-memoria.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/08/como-homenaje-archibald-dickson-y-los.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/08/exilio-y-muerte-de-la-repblica-en-los.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/03/antonio-agullo-el-fotografo-que-surgio.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/03/no-importa-el-hambre-y-el-frio-porque.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/02/exiliados-espanoles-en-companias.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/02/harto-ya-de-estar-harto-la-memoria-al.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/01/un-dia-en-paris-la-izquierda.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/08/exilio-y-muerte-de-la-repblica-en-los.html
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/08/los-campos-de-concentracin-franceses.html
Rebuscando entre ellas he podido encontrar cuatro fotografías que parecen en algunos casos mal adscritas, a veces a campos de prisioneros en Valladolid y otras a diferentes localizaciones. Pero por las trazas, los edificios que pueden verse al fondo y sus características ventanas, he podido concluir que todas pertenecen al mismo lugar y día de localización. Creo que todas son de presos republicanos que han cruzado la raya y han sido concentrados, internados según la jerga francesa, en el campo de concentración frances Chuavin número 33, en Prats de Molló. Hoy se me ha iluminado el magín y las he agrupado. Parecen tomadas de izquierda a derecha. En ese orden las coloco. Según información anexa, fueron hechas el 9 de febrero de 1939 con la caída de Cataluña en manos franquistas. Cientos o miles de hombres derrotados se sienten inermes y desorientados. Quizás sólo necesitan una eficaz dirección política y militar y un decidido apoyo gubernamental de las democracias occidentales para acabar con el fascismo patrio. No lo reciben. Son abandonados por los mismos que a los pocos meses recibirán la mortal agresión de los nazis y fascistas, expertos ya en matanzas gracias a la cualificada experiencia adquirida en España.
Un sincero saludo os mando, compañeros, a través del marasmo de las indiferentes décadas.
Fuente: miles diferentes, pues son varias y muy diversas las páginas que reproducen estas imágenes.
Comercios, viviendas, colegios, institutos, edificios de uso público en el Madrid de hoy, eran hace 75 años las fábricas de muerte de la dictadura franquista: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 72
En el último año de los 30 y
durante toda la década de los 40 era Madrid una inmensa prisión. Decenas de
centros de detención, interrogatorio y tortura; 10 campos de concentración; más
de 35 juntas de clasificación y depuración; 15 comisarías de distrito; 10
cuarteles de la Guardia Civil; 10 delegaciones de distrito de Falange; muchos
tribunales y juzgados; cementerios... Y cárceles, más de 20 cárceles. Decenas y
decenas de miles de mujeres y hombres
pasaron por alguno estos sitios, muchos para ser asesinados en su interior y
otros muchos para ser maltratados y recluidos en ellos durante meses y años. 75
años después, en estos aciagos tiempos de olvido y desmemoria, los modernos
urbanitas de la capital vuelven la espalda a aquel criminal pasado e ignoran que
el injusto presente del que abominan es su directo heredero. Pero bueno es
refrescarles la memoria y dar las pistas necesarias para geolocalizar estos
lugares de muerte. Quizás a partir de hoy y cuando caminen con prisas por las
calles de su ciudad, los madrileños aparquen durante un instante la aceleración
vital que suele caracterizarles, despeguen la vista de su dispositivo móvil,
miren a su alrededor y cuando encuentren que se hallan ante uno de estos
altares en los que la Libertad y sus defensores fueron sacrificados, musiten
una plegaria o mascullen un verso en homenaje a los allí secuestrados y caídos.
Pueden entonces hacerlo cuando estén en...
Calle Marqués de Mondéjar,
números del 16 al 22. Allí estaba la Prisión Central de Madres Lactantes de Ventas,
instalada entre 1945 y 1960 en un pequeño rincón del ala sudoeste de la cárcel
de mujeres de Ventas.
Ronda de Atocha, número 27.
Fue antes y después de ser Prisión de Atocha el Colegio de los Salesianos de la Ronda de Atocha.
Calle del Barco, 24. Allí
estaba la Prisión de Barco, en el edificio que antes habían ocupado los
estudios de Discos Columbia y que en la actualidad tienen uso residencial, con
locales cerrados en planta baja.
Paseo de Eduardo Dato, antes
calle o paseo del Cisne, número 2, Chamberí. En lo que antes era el Colegio de
las Damas Negras y ahora el Colegio Blanca de Castilla y edificios
residenciales, allí estaba la Prisión de Cisne.
Calle de Claudio Coello, 112.
Allí, en el antiguo y actual Convento de Santo Domingo el Real y local de
varios comercios, estaba la Prisión de mujeres de Claudio Coello.
Plaza de las Comendadoras.
Lugar donde se ubicaba el Convento de las Comendadoras de Santiago,
transformado en Prisión de las Comendadoras.
Plaza del Conde de Toreno,
número 2. En lo que fue Prisión de Conde de Toreno hay en la actualidad un
edificio de viviendas.
Calle del Duque de Sesto,
número 9. Allí estuvo ubicada la Prisión del Duque de Sesto, en el viejo convento
de los franciscanos, que ahora está ocupado por la Parroquia de San Antonio del
Retiro y por dependencias parroquiales.
Manzana definida por las calles General Díaz Porlier, 58, Padilla, Conde de Peñalver y Ortega y Gasset. Tras la guerra se convirtió en la terrible Prisión Provincial de Hombres número 1, conocida como Prisión de Porlier. Con el tiempo volvió a convertirse en el Colegio Calasancio y en el Colegio Universitario Cardenal Cisneros, con unos pocos locales comerciales en alguno de sus bajos.
Manzana definida por las calles General Díaz Porlier, 58, Padilla, Conde de Peñalver y Ortega y Gasset. Tras la guerra se convirtió en la terrible Prisión Provincial de Hombres número 1, conocida como Prisión de Porlier. Con el tiempo volvió a convertirse en el Colegio Calasancio y en el Colegio Universitario Cardenal Cisneros, con unos pocos locales comerciales en alguno de sus bajos.
Carabanchel. Finca de Vista
Alegre. En el antiguo reformatorio se ubicó la
Prisión de Príncipe o Príncipe de Asturias, en la actualidad Instituto
de Enseñanzas Medias Puerta Bonita.
Calle Quiñónes, número 2. En
el antiguo convento de Montserrat ubicaron los franquistas la Prisión de
Quiñónes, como clínica psiquiátrica penitenciaria para mujeres. Actualmente es
el Priorato de Santo Domingo de Silos.
Manzana definida por las
calles Hortaleza, Santa Brígida y Farmacia. Donde se encontraba el antiguo
colegio de San Antón, tras la victoria franquista se ubicó la Prisión de San
Antón, luego colegio de los escolapios
Calle de San Lorenzo, número
20. Un antiguo colegio religioso se convirtió en la Prisión de San Lorenzo. Hoy
es la Residencia Universitaria Patrocinio de San José, adscrita a la
Congregación Siervas de San José.
Calle de Santa Engracia,
número 142, Chamberí. Antes y después de ser la Prisión de Santa Engracia, era
y sigue siendo el colegio Divina Pastora.
Carabanchel. Calle Eugenia de
Montijo, número 53. En las instalaciones de un antiguo reformatorio se ubicó la
Prisión de Santa Rita, más tarde Prisión Central de Trabajadores.
Conde de Peñalver, número 53,
barrio de Salamanca. El antiguo convento de monjas que allí estaba se habilitó
como Prisión de Torrijos. En la actualidad, el edificio es utilizado como
residencia de mayores por la Fundación Dª Fausta Elorz. En su fachada hay una
lápida recordando que allí escribió Miguel Hernández su “Nana de la cebolla”.
Calle Marqués de Mondéjar,
números 16 y 18. Allí se localizó el terrible matadero conocido como Prisión de
Ventas, muchos años después Hospital Penitenciario de mujeres y Centro Penitenciario
de Maternología y Puericultura. En la actualidad hay un complejo de viviendas.
Manzana definida por las
calles Juan de Vera, del Plomo y Batalla de Belchite, del barrio de las
Delicias. Allí estaba la Prisión de Yeserías. Hoy es el Centro de Inserción
Social “Victoria Kent”.
Carrera de San Isidro, número
5, junto al Puente de Segovia. Allí estuvo la Prisión Maternal de San Isidro.
Hoy, es un edificio de viviendas en el inicio del Paseo de la Ermita del Santo.
Calle Serrano, 127. En lo que
era el antiguo Instituto Escuela de Madrid se estableció la Prisión Maternal
Instituto-Escuela. Luego fue ocupado por lo que hoy es Instituto Ramiro de
Maeztu
Avenida de los Poblados,
Carabanchel. En su solar abandonado se construyó la Prisión Provincial de Carabanchel.
Cayo en desuso en épocas juancarlistas.
Tras 55 años fue derribado, para construir viviendas, oficinas y zonas verdes.
En resumen, comercios, viviendas, colegios, institutos, edificios de uso público... Todos en uso y sus usuarios, casi todos desmemoriados, habiendo olvidado que su plácido presente se fundamenta en un dolorosísimo pasado. Por eso y al modo latino elevo esta vieja y milenaria jaculatoria en homenaje a los muertos: “Te rogo, praeteriens, dicas sit tibi terra levis”.
En resumen, comercios, viviendas, colegios, institutos, edificios de uso público... Todos en uso y sus usuarios, casi todos desmemoriados, habiendo olvidado que su plácido presente se fundamenta en un dolorosísimo pasado. Por eso y al modo latino elevo esta vieja y milenaria jaculatoria en homenaje a los muertos: “Te rogo, praeteriens, dicas sit tibi terra levis”.
jueves, 12 de marzo de 2015
De traición en traición; el precio de la lealtad era la prisión o la muerte: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 71
Han presenciado la huída pautada de sus dirigentes de Madrid a Valencia, de Valencia a Cataluña y de Cataluña a Francia; han visto como sus felones jefes casadistas, cenetistas y socialistas traicionaban a la República mientras pactaban con Franco y atacaban, desarmaban, encerraban y/o mataban a los últimos resistentes comunistas defensores de la legalidad; han asistido a la precipitada fuga de sus oficiales, mandos y unos pocos privilegiados y sus familias, bien por avión, o bien en barcos como el Stanbrook desde Alicante hacia Orán y al Marruecos francés. Se han sentido traicionados, abandonados, inermes... Han creído o han depositado sus esperanzas en las falsarias promesas de perdón del jefe de los golpistas. Y se han rendido, pues no les queda otra. Algunos parecen confortados por la aparente paz. Incluso la quizás probable hija de uno de ellos aparece sonriente. Piensan y creen que la larga pesadilla ha terminado. No saben que es ahora cuando empieza una interminable y obscura noche de 40 años, en la que no habrá ni indulgencia, ni compasión, ni generosidad. Muchos, muchísimos, acusados de crímenes imaginados, o de ninguno, serán maltratados, torturados, sacados de las prisiones y asesinados. Otros, juzgados en parodias de masivos procesos y ejecutados por improvisados verdugos en sumisos pelotones que a fuerza de matar y matar sin parar reventarán de fatiga. Miles morirán por hambre, frío, avitaminosis, enfermedades ridículas de fácil cura, desamparados tras alambres de espino y muros custodiados por despiadados guardianes. Y muchos más sentirán su espíritu aniquilado tras 5, 10 ó 20 años de demoledora prisión o de trabajo en batallones disciplinarios de castigo para soldados republicanos.
Los presiento tensos pero aliviados, junto a Atocha, en Madrid, casi en el mismo punto espacial que reflejé en la entrada de este blog que dediqué a la llegada de presos a la avenida Ciudad de Barcelona, en su intersección con la estación de tren y el Paseo de Santa Isabel. He podido localizar con más o menos fortuna el lugar quizás exacto desde donde se tomó la instantánea y colocarlo de fondo bajo la vieja imagen. Quizás fuera, o no, Santos Yubero el fotógrafo que captó el momento. Estamos a finales de marzo de 1939. 76 años han transcurrido desde entonces, pero nada ha cambiado. Los derrotados de la fotografía han muerto todos, con casi total certeza. Pero los enemigos contra los que luchaban aún siguen ahí, en los mismo despachos, las mismas mansiones, los mismos consejos de administración, disfrutando y perpetuando las mismas injusticias. Nada cambia. Sólo los grises del triunfante fascismo del 39, que han sido transformados en amables coloreados por el atemperador y castrante siglo XXI. ¡Malditos sean!
Fuente de la imagen en color: Street View de Google. Fuente de la imagen en blanco y negro: urbanity.cc. Texto, como siempre, factura propia
Los presiento tensos pero aliviados, junto a Atocha, en Madrid, casi en el mismo punto espacial que reflejé en la entrada de este blog que dediqué a la llegada de presos a la avenida Ciudad de Barcelona, en su intersección con la estación de tren y el Paseo de Santa Isabel. He podido localizar con más o menos fortuna el lugar quizás exacto desde donde se tomó la instantánea y colocarlo de fondo bajo la vieja imagen. Quizás fuera, o no, Santos Yubero el fotógrafo que captó el momento. Estamos a finales de marzo de 1939. 76 años han transcurrido desde entonces, pero nada ha cambiado. Los derrotados de la fotografía han muerto todos, con casi total certeza. Pero los enemigos contra los que luchaban aún siguen ahí, en los mismo despachos, las mismas mansiones, los mismos consejos de administración, disfrutando y perpetuando las mismas injusticias. Nada cambia. Sólo los grises del triunfante fascismo del 39, que han sido transformados en amables coloreados por el atemperador y castrante siglo XXI. ¡Malditos sean!
Fuente de la imagen en color: Street View de Google. Fuente de la imagen en blanco y negro: urbanity.cc. Texto, como siempre, factura propia
miércoles, 11 de marzo de 2015
El ojo comprometido que todo lo ve. Centelles: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 70
Agustín Centelles era un animal fotográfico, una Leica casi autónoma con un hombre casualmente pegado a ella, un cíclope con un sólo ojo polifémico, el de su insistente objetivo. Era algo más que el mejor Periodista Gráfico con mayúsculas de nuestra vieja España de aquel entonces, algo más que un implicado observador de la naturaleza humana, algo más que el notario más fiel de la convulsa actualidad. Centelles era lo que su mirada veía. No se mantenía al margen, participaba de lo que fotografiaba y se integraba emocionalmente en las terribles escenas que sus fotogramas perpetuaban. Ahí están. Los podemos ver por miles. Centelles los tomó para retratar la respuesta popular contra la sublevación del 18 de julio en las calles de Barcelona; para reflejar el espíritu combativo de las milicias catalanas que salían en columnas camino del frente de Aragón; para describir los combates en Teruel o en Belchite; para condolerse y emocionarse con las 200 víctimas de los bombardeos fascistas en Lérida; para ilustrar el éxodo republicano hacia Francia.
Como otros miles prisioneros más, Centelles fue internado primero en Argèles-sur-Mer y luego en Bram. Allí (véase la entrada que ayer dediqué al fotógrafo Antonio Agulló), Centelles plasmó las indignantes condiciones infrahumanas que sufrían los refugiados hispanos merced al maltrato dispensado a los derrotados por las autoridades galas en los campos de concentración que habilitaron para encerrar a los nuestros. Las fotos de Centelles, sus negativos de Barcelona y Aragón y los revelados clandestinamente en los campos, experimentaron mil vicisitudes pero ninguna más sobresaliente que la ocultación de la caja en la que guardaba 4.000 negativos de guerra y postguerra. Durante 40 años y para no perjudicar a los miles de resistentes antifranquitas que aparecían en sus imágenes, Agustín escamoteó a los franquistas la maleta y los negativos, ocultándolos en una casa de campesinos de Carcasona (Francia). Volvió Centelles a España en 1946, para ser detenido y más tarde quedar en libertad provisional. En 1950 fue nuevamente juzgado y en este caso condenado a 12 años de prisión, que cumplió de forma atenuada en su domicilio hasta 1956. Represaliado y sancionado por los franquistas, nunca pudo Centelles volver a trabajar como reportero gráfico pero a pesar de las presiones, mantuvo el secreto del paradero de su archivo. Sólo cuando casi transcurrió un año desde la muerte del sanguinario dictador Franco y cuando pareció que la posibilidad de un golpe militar involucionista se difuminaba, Centelles regresó a la casa de los campesinos franceses para recuperar de la mano del hijo de sus ya fallecidos custodios la caja con las viejas fotografías.
Un día de éstos, compartiré con vosotr@s una recopilación de la abundante obra de Centelles que gratuitamente se puede visualizar en la red, pero hoy traigo aquí una de las que más me impresionan. No son ruinas, no refleja combates, no aparecen víctimas de bombardeos. Es sólo la captura de un momento en el campo de concentración de Bram, el fogonazo visual de la vida de los derrotados, un sublime destello gráfico con el que vemos cómo a pesar de carecer de todo, o precisamente por no tener nada, ni siquiera un proyecto, ni una causa, ni vislumbrar la sombra de un horizonte, los republicanos experimentan un instante de paz bajo el agradecido calor de un tibio sol, a la espera de poder regresar para acabar con el fascismo que los expulsó de su tierra.
Como otros miles prisioneros más, Centelles fue internado primero en Argèles-sur-Mer y luego en Bram. Allí (véase la entrada que ayer dediqué al fotógrafo Antonio Agulló), Centelles plasmó las indignantes condiciones infrahumanas que sufrían los refugiados hispanos merced al maltrato dispensado a los derrotados por las autoridades galas en los campos de concentración que habilitaron para encerrar a los nuestros. Las fotos de Centelles, sus negativos de Barcelona y Aragón y los revelados clandestinamente en los campos, experimentaron mil vicisitudes pero ninguna más sobresaliente que la ocultación de la caja en la que guardaba 4.000 negativos de guerra y postguerra. Durante 40 años y para no perjudicar a los miles de resistentes antifranquitas que aparecían en sus imágenes, Agustín escamoteó a los franquistas la maleta y los negativos, ocultándolos en una casa de campesinos de Carcasona (Francia). Volvió Centelles a España en 1946, para ser detenido y más tarde quedar en libertad provisional. En 1950 fue nuevamente juzgado y en este caso condenado a 12 años de prisión, que cumplió de forma atenuada en su domicilio hasta 1956. Represaliado y sancionado por los franquistas, nunca pudo Centelles volver a trabajar como reportero gráfico pero a pesar de las presiones, mantuvo el secreto del paradero de su archivo. Sólo cuando casi transcurrió un año desde la muerte del sanguinario dictador Franco y cuando pareció que la posibilidad de un golpe militar involucionista se difuminaba, Centelles regresó a la casa de los campesinos franceses para recuperar de la mano del hijo de sus ya fallecidos custodios la caja con las viejas fotografías.
Un día de éstos, compartiré con vosotr@s una recopilación de la abundante obra de Centelles que gratuitamente se puede visualizar en la red, pero hoy traigo aquí una de las que más me impresionan. No son ruinas, no refleja combates, no aparecen víctimas de bombardeos. Es sólo la captura de un momento en el campo de concentración de Bram, el fogonazo visual de la vida de los derrotados, un sublime destello gráfico con el que vemos cómo a pesar de carecer de todo, o precisamente por no tener nada, ni siquiera un proyecto, ni una causa, ni vislumbrar la sombra de un horizonte, los republicanos experimentan un instante de paz bajo el agradecido calor de un tibio sol, a la espera de poder regresar para acabar con el fascismo que los expulsó de su tierra.
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martes, 10 de marzo de 2015
Antonio Agulló, el fotógrafo que surgió del olvido: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 69
Hasta 20.000 fueron los presos españoles prisioneros de los franceses en lo que los galos dieron por llamar eufemísticamente campo de internamiento de Bram, es decir, un puro y duro campo de concentración. Como esta humillante instalación del sur francés, en el departamento del Aude de la región de Languedoc-Roussillon, hubo decenas repartidas por toda Francia, muchas de las cuales fueron reutilizadas a los pocos meses por los gabachos traidores de Vichy y por los nazis alemanes para encerrar españoles, judíos, brigadistas internacionales, franceses libres y prisioneros de guerra aliados. Algo de ello he escrito yo en este blog, por lo que si se me permite recomiendo al interesado que consulte la entrada todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/08/los-campos-de-concentracin-franceses.html y también todas aquellas que se le puedan antojar durante su azarosa e intuitiva navegación.
De Bram conocíamos desde hace décadas testimonios gráficos rotundos y contundentes, ya que Capa, nuestro húngaro amigo Endre Ernő Friedmann, pudo penetrar en él con pase de prensa y visita guiada, aprovechando para testimoniar e inmortalizar la digna miseria republicana de la plena derrota. Muchas de Bram fueron publicadas, pero otras salieron a la luz recientemente con la aparición de la famosa "maleta mexicana". Desde finales de los 70, sabíamos también de Centelles, fotógrafo profesional de profundas convicciones republicanas preso en Bram, que no desveló su escondido archivo con 4.000 negativos hasta que el sanguinario dictador Franco muriera en la cama. Décadas después, las fotos de Centelles en Bram siguen impresionando por su realismo y su crudeza. Algún día me dedicaré a su meritorio trabajo en el exilio. Palabra.
Pero pocos o nadie sabían de las 39 fotos hechas en Bram por Antonio Agulló durante su internamiento en el campo en 1939. Tras estar ocultas durante años y años, en 2009 fueron reveladas y desveladas por su sobrino, Josep María Agulló. Y entregadas a El Periódico de Cataluña, que las compartió con la colaboración del Memorial Democràtic de la Generalitat con el Museu Nacional d'Art de Cataluya y con el Arxui Nacional.
Dicen los expertos iconográficos que la mano maestra de Centelles sobresale en todas y cada una de sus obras. Cuentan también que los fotogramas de Capa destacan por su soberbia y evidente profesionalidad. Y algunos críticos argumentan que las instantáneas de Agulló adolecen de la precisa pericia. Yo no puedo juzgar. Sólo conozco cuatro, las que aquí traigo. Pero sí puedo opinar que en ellas predomina la verdad, la sinceridad y el enfoque honesto de un hombre doliente y atormentado por la pérdida de un país y de su libertad, que retrataba su propio sufrimiento buscándolo en los ojos y en las actitudes de aquellos, los suyos que le rodeaban.
Te mando un fuerte abrazo allá donde estés, compañero Agulló.
De Bram conocíamos desde hace décadas testimonios gráficos rotundos y contundentes, ya que Capa, nuestro húngaro amigo Endre Ernő Friedmann, pudo penetrar en él con pase de prensa y visita guiada, aprovechando para testimoniar e inmortalizar la digna miseria republicana de la plena derrota. Muchas de Bram fueron publicadas, pero otras salieron a la luz recientemente con la aparición de la famosa "maleta mexicana". Desde finales de los 70, sabíamos también de Centelles, fotógrafo profesional de profundas convicciones republicanas preso en Bram, que no desveló su escondido archivo con 4.000 negativos hasta que el sanguinario dictador Franco muriera en la cama. Décadas después, las fotos de Centelles en Bram siguen impresionando por su realismo y su crudeza. Algún día me dedicaré a su meritorio trabajo en el exilio. Palabra.
Pero pocos o nadie sabían de las 39 fotos hechas en Bram por Antonio Agulló durante su internamiento en el campo en 1939. Tras estar ocultas durante años y años, en 2009 fueron reveladas y desveladas por su sobrino, Josep María Agulló. Y entregadas a El Periódico de Cataluña, que las compartió con la colaboración del Memorial Democràtic de la Generalitat con el Museu Nacional d'Art de Cataluya y con el Arxui Nacional.
Dicen los expertos iconográficos que la mano maestra de Centelles sobresale en todas y cada una de sus obras. Cuentan también que los fotogramas de Capa destacan por su soberbia y evidente profesionalidad. Y algunos críticos argumentan que las instantáneas de Agulló adolecen de la precisa pericia. Yo no puedo juzgar. Sólo conozco cuatro, las que aquí traigo. Pero sí puedo opinar que en ellas predomina la verdad, la sinceridad y el enfoque honesto de un hombre doliente y atormentado por la pérdida de un país y de su libertad, que retrataba su propio sufrimiento buscándolo en los ojos y en las actitudes de aquellos, los suyos que le rodeaban.
Te mando un fuerte abrazo allá donde estés, compañero Agulló.
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lunes, 9 de marzo de 2015
El franquismo criminal, en el genoma de MAPFRE, Dragados, Huarte, Portland, Babcock-Wilcox...: La Memoria al servicio de la Justicia. Dia 68
Curioso es que en el genoma de muchas de las megacorporaciones españolas actuales se encuentre el cromosoma plutócrata franquista que justificaba la explotación sin límites de la fuerza bruta del ser humano como esclavo trabajador en beneficio de las empresas que amparaban e impulsaban el golpe de Estado de la Oligarquía contra el Pueblo.
Curioso me parecía, como digo, pero con los años debo de estar volviendome gilipollas confundiendo lo que es mera anécdota con lo que es categoría porque, sin que yo me aperciba y a poco que se rasque, es fácil encontrar que en todos (o casi) los consejos de administración de las multi y transnacionales patrias de hoy abundan los herederos y/o beneficiarios del franquismo. Orillando mi ingenuidad sobrevenida --será la edad-- y bajo esos mimbres, hallamos entre los cimientos del criminal golpismo los cromosomas empresariales de siempre, los que fueron y los que aún son hoy, bajo mil capas de millonarias cebollas: Dragados, Huarte, Construcciones y Contratas, Banús, Marroquín, San Román, Hnos. Nicolás Gómez, Construcciones ABC, Babcock-Wilcox, Carbones Asturianos, Constructora Naval, Industrias Egaña, Talleres La Trefilera, Plasencia de las Armas, Esperanza y Compañía SA, Talleres Murga, Cementos Portland-Iberia, Cementos Asland, Metro de Madrid, etc., etc. Como matrices o derivadas, muchas de estas viejas corporaciones son ahora el germen del actual tejido empresarial español de hoy. La mayoría. Preguntadles.
¿Será entonces que la supuesta "Guerra Civil" fue en realidad una a modo de OPA muy hostil de la clase propietaria contra la entonces pujante clase trabajadora en aquella su primera oportunidad de asomar la cabeza sobre el rasero de la Historia? Pues debe ser que es así, porque el exitoso modelo agresivo se aplicó a rajatabla desde la España de mediados del XX, a beneficio del inventario capitalista. Por ello, no debe de extrañar que otros siguieran esa senda practicando el metodo reseñado como ideal Manual de Instrucciones del empresario filofranquista de postguerra.
Tal es el caso, o no, de la todopoderosa corporación MAPFRE, casa madre de la omnipresente FREMAP. En su origen remoto se encuentra la aventura golpista del que fuera su rescatador, salvador e impulsor. Ignacio Hernando de Larramendi y Montiano fue un carlista que con 16 años se alistó en la huestes tradicionalistas para combatir contra el marxismo y contra las hordas proletarias republicanas. Digo yo que si él y sus correligionarios --católicos, ultramonárquicos, absolutistas e integristas-- agarraron un fusil y pegaron tiros para matar, MATAR, a disidentes y opositores rojos es porque probablemente les repugnaba la lucha de los humillados de la época por librarse de la opresión de la plutocracia que ellos representaban. En todo caso, sus hagiógrafos --los mismos que ensalzan el ejemplo emprendedor de su imperio transnacional-- lo justifican alegando que Ignacio calzó boina roja y rindió pleitesia a la Cruz de San Andrés, de Borgoña para los puristas, sólo con el propósito de encontrar a su hermano, alistado bajo nombre supuesto y con destino desconocido en las fuerzas armadas contrarrevolucionarias absolutistas de la Comunión Tradicionalista, puntales junto a los pistoleros de Falange de la rebelión franquista. Ignorando si halló al perdido habremos de suponérnoslo, aunque llamativo resulta el aparatoso despliegue ideológico que la Fundación nacida de su inspiración y ejemplo hace de las hazañas bélicas y del pensamiento absolutista de los carlistas que con arma al hombro dieron su vida (y terminaron con decenas de miles de ajenas) en defensa de ideales decimonónicos y medievales.
Esta Fundación, creada en homenaje a Luis Hernando de Larramendi, también tradicionalista y padre del patriarca, cuenta entre sus fondos con decenas o cientos de trabajos textuales de lo que sus administradores han dado en llamar "polígrafos", es decir, creadores polifacéticos cuyas obras marcaron un punto de inflexión en un campo, pero además incluye una colección apologética de agitadores y prosélitos del más rancio tradicionalismo requeté. Y rebuscando por aquí y por allá en lugar tan ideológicamente tóxico, que lo es, en el relato del carlista Luis Doreste Manchado (ver larramendi.es/testimonios.requetes/doreste.html) me encuentro con esta foto. Representa según dicen los subtituladores de larramendi.es a un grupo de prisioneros republicanos en el frente de Cataluña, foto rescatada o captada del Archivo Jaurrieta. No se aprecia sus caras, sólo vagas siluetas, bultos inconcretos. No sabemos quiénes son ni conocemos su unidad y fecha de captura. No sé más que lo expongo. Ni menos. Hala, para allá que va el envite, hasta que la Fremap me lance un órdago y me diga que lo transmute.
Curioso me parecía, como digo, pero con los años debo de estar volviendome gilipollas confundiendo lo que es mera anécdota con lo que es categoría porque, sin que yo me aperciba y a poco que se rasque, es fácil encontrar que en todos (o casi) los consejos de administración de las multi y transnacionales patrias de hoy abundan los herederos y/o beneficiarios del franquismo. Orillando mi ingenuidad sobrevenida --será la edad-- y bajo esos mimbres, hallamos entre los cimientos del criminal golpismo los cromosomas empresariales de siempre, los que fueron y los que aún son hoy, bajo mil capas de millonarias cebollas: Dragados, Huarte, Construcciones y Contratas, Banús, Marroquín, San Román, Hnos. Nicolás Gómez, Construcciones ABC, Babcock-Wilcox, Carbones Asturianos, Constructora Naval, Industrias Egaña, Talleres La Trefilera, Plasencia de las Armas, Esperanza y Compañía SA, Talleres Murga, Cementos Portland-Iberia, Cementos Asland, Metro de Madrid, etc., etc. Como matrices o derivadas, muchas de estas viejas corporaciones son ahora el germen del actual tejido empresarial español de hoy. La mayoría. Preguntadles.
¿Será entonces que la supuesta "Guerra Civil" fue en realidad una a modo de OPA muy hostil de la clase propietaria contra la entonces pujante clase trabajadora en aquella su primera oportunidad de asomar la cabeza sobre el rasero de la Historia? Pues debe ser que es así, porque el exitoso modelo agresivo se aplicó a rajatabla desde la España de mediados del XX, a beneficio del inventario capitalista. Por ello, no debe de extrañar que otros siguieran esa senda practicando el metodo reseñado como ideal Manual de Instrucciones del empresario filofranquista de postguerra.
Tal es el caso, o no, de la todopoderosa corporación MAPFRE, casa madre de la omnipresente FREMAP. En su origen remoto se encuentra la aventura golpista del que fuera su rescatador, salvador e impulsor. Ignacio Hernando de Larramendi y Montiano fue un carlista que con 16 años se alistó en la huestes tradicionalistas para combatir contra el marxismo y contra las hordas proletarias republicanas. Digo yo que si él y sus correligionarios --católicos, ultramonárquicos, absolutistas e integristas-- agarraron un fusil y pegaron tiros para matar, MATAR, a disidentes y opositores rojos es porque probablemente les repugnaba la lucha de los humillados de la época por librarse de la opresión de la plutocracia que ellos representaban. En todo caso, sus hagiógrafos --los mismos que ensalzan el ejemplo emprendedor de su imperio transnacional-- lo justifican alegando que Ignacio calzó boina roja y rindió pleitesia a la Cruz de San Andrés, de Borgoña para los puristas, sólo con el propósito de encontrar a su hermano, alistado bajo nombre supuesto y con destino desconocido en las fuerzas armadas contrarrevolucionarias absolutistas de la Comunión Tradicionalista, puntales junto a los pistoleros de Falange de la rebelión franquista. Ignorando si halló al perdido habremos de suponérnoslo, aunque llamativo resulta el aparatoso despliegue ideológico que la Fundación nacida de su inspiración y ejemplo hace de las hazañas bélicas y del pensamiento absolutista de los carlistas que con arma al hombro dieron su vida (y terminaron con decenas de miles de ajenas) en defensa de ideales decimonónicos y medievales.
Esta Fundación, creada en homenaje a Luis Hernando de Larramendi, también tradicionalista y padre del patriarca, cuenta entre sus fondos con decenas o cientos de trabajos textuales de lo que sus administradores han dado en llamar "polígrafos", es decir, creadores polifacéticos cuyas obras marcaron un punto de inflexión en un campo, pero además incluye una colección apologética de agitadores y prosélitos del más rancio tradicionalismo requeté. Y rebuscando por aquí y por allá en lugar tan ideológicamente tóxico, que lo es, en el relato del carlista Luis Doreste Manchado (ver larramendi.es/testimonios.requetes/doreste.html) me encuentro con esta foto. Representa según dicen los subtituladores de larramendi.es a un grupo de prisioneros republicanos en el frente de Cataluña, foto rescatada o captada del Archivo Jaurrieta. No se aprecia sus caras, sólo vagas siluetas, bultos inconcretos. No sabemos quiénes son ni conocemos su unidad y fecha de captura. No sé más que lo expongo. Ni menos. Hala, para allá que va el envite, hasta que la Fremap me lance un órdago y me diga que lo transmute.
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domingo, 8 de marzo de 2015
26 fotos de republicanos damnificados en aquella "Triste España sin ventura": La Memoria al servicio de la Justicia. Día 67
"Triste España sin ventura,
todos te deben llorar
despoblada d'alegría
para nunca en tí tornar"
Juan del Encina. 1469-1529
La derrota en el gesto y el rostro de una mujer española, tras haber traspasado la frontera con Francia. 2 de febrero de 1939. Fuente: origen indeterminado
Una refugiada de Málaga, tras un bombardeo. Fuente: Archivo Corbis
Una mujer refugiada, republicana española, llora junto a sus escasas posesiones al poco de cruzar hacia Francia por Le Perthus. 29 de enero 1939. Fuente: historiasiglo20.org
El éxodo republicano español, en la estación francesa de Hendaya tras la toma de Bilbao por las tropas fascistas. Fuente: oroitza-histoire-d-hendaye.fr/Actualites.q.htm#Actualites.q
Refugiados republicanos camino del exilio. Fuente: sbhac.net
Refugiados republicanos ya en Hendaya. Fuente: ramonrubial.com
Mujer republicana refugiada, huída de la zona franquista. Fuente: gettyimages.es
Mujeres republicanas llegan a Madrid buscando refugio. 7 de diciembre de 1936. Fuente: Archivo Corbis
Refugiados hacen cola durante un reparto de comida organizado por la Iglesia, en zona franquista. Fotografía: Dmitri Kessel. Fuente: Archivo LIFE.
Cientos de refugiados, civiles y soldados marchan camino de Francia huyendo de las tropas franquistas. Principios de 1939. Fuente: cervantesvirtual.com
Anciana y niño, tras un bombardeo en la Gran Vía en plena guerra. Fuente: Archivo Flikcr.com
Hombres arrastran el ataud de un republicano muerto. Fuente: militaryphotos.net
Mujer a la puerta de su casa, durante la guerra. Foto de Kati Horna. Fuente mcu.es
Mujer refugiada. Foto de Kati Horna. Fuente mcu.es
Grupo familiar republicano se refugia en Francia, cruzando por Le Perthus. 16 de febrero de 1939. npogeschiedenis.nl
Españoles refugiados entran en Francia. Fuente: http://globovision.com/onu-pide-espana-que-investigue-desapariciones-de-la-guerra-civil/
Mujeres se lamentan por la muerte de sus familiares tras un franquista bombardeo en la Lérida republicana de 1937. Foto de Agustí Centelles. Fuente: octavicentelles.blogspot.com
Daños en la ciudad de Madrid tras un nuevo bombardeo criminalde los fraquistas. Fuente: madridcity.com
Hombre y niña junto a su casa destruída tras un bombardeo fascista. Madrid, 7 de diciembre de 1936. Fuente: indeterminada.
Refugiados malagueños huyendo hacia Almería, en febrero de 1937, hostigados por los bombardeos de los franquistas españoles, fascistas italianos y nazis alemanes. Fuente: memoriahistoricamalaga.org
Huyendo hacia Francia en plena ventisca. Fuente: redi.um.es
Mariano Gracia cruza con sus hijos Alicia, Amadeo y Antonio la frontera para adentrarse en Francia. De su tragedia personal y familiar y del significado profundo de esta fotografía puede leerse un relato completo en todoslosrostros.blogspot.com.es/2009/09/en-algun-oculto-lugar-de-la-memoria.html
Dos mujeres y un niño refugiadas en Barcelona. Barcelona enero 1939. Fuente: revistaminerva.com
Refugiados que huyen de los bombardeos fascistas cerca de Cerro Muriano, en el frente de Córdoba. 5 de septiembre de 1936. Foto de Robert Capa. Fuente: magnumphotos.com
Mujer habla con un hombre preso en un campo de concentración frances en Argelès-sur-Mer, Francia. Marzo de 1939. Foto de Robert Capa. Fuente: museoreinasofia.es
Dos mujeres republicanas descansan tras una escaramuza contra los fascistas. Fuente: Getty Images
todos te deben llorar
despoblada d'alegría
para nunca en tí tornar"
Juan del Encina. 1469-1529
La derrota en el gesto y el rostro de una mujer española, tras haber traspasado la frontera con Francia. 2 de febrero de 1939. Fuente: origen indeterminado
Una refugiada de Málaga, tras un bombardeo. Fuente: Archivo Corbis
Una mujer refugiada, republicana española, llora junto a sus escasas posesiones al poco de cruzar hacia Francia por Le Perthus. 29 de enero 1939. Fuente: historiasiglo20.org
El éxodo republicano español, en la estación francesa de Hendaya tras la toma de Bilbao por las tropas fascistas. Fuente: oroitza-histoire-d-hendaye.fr/Actualites.q.htm#Actualites.q
Refugiados republicanos camino del exilio. Fuente: sbhac.net
Refugiados republicanos ya en Hendaya. Fuente: ramonrubial.com
Mujer republicana refugiada, huída de la zona franquista. Fuente: gettyimages.es
Mujeres republicanas llegan a Madrid buscando refugio. 7 de diciembre de 1936. Fuente: Archivo Corbis
Refugiados hacen cola durante un reparto de comida organizado por la Iglesia, en zona franquista. Fotografía: Dmitri Kessel. Fuente: Archivo LIFE.
Cientos de refugiados, civiles y soldados marchan camino de Francia huyendo de las tropas franquistas. Principios de 1939. Fuente: cervantesvirtual.com
Anciana y niño, tras un bombardeo en la Gran Vía en plena guerra. Fuente: Archivo Flikcr.com
Hombres arrastran el ataud de un republicano muerto. Fuente: militaryphotos.net
Mujer a la puerta de su casa, durante la guerra. Foto de Kati Horna. Fuente mcu.es
Mujer refugiada. Foto de Kati Horna. Fuente mcu.es
Grupo familiar republicano se refugia en Francia, cruzando por Le Perthus. 16 de febrero de 1939. npogeschiedenis.nl
Españoles refugiados entran en Francia. Fuente: http://globovision.com/onu-pide-espana-que-investigue-desapariciones-de-la-guerra-civil/
Mujeres se lamentan por la muerte de sus familiares tras un franquista bombardeo en la Lérida republicana de 1937. Foto de Agustí Centelles. Fuente: octavicentelles.blogspot.com
Daños en la ciudad de Madrid tras un nuevo bombardeo criminalde los fraquistas. Fuente: madridcity.com
Hombre y niña junto a su casa destruída tras un bombardeo fascista. Madrid, 7 de diciembre de 1936. Fuente: indeterminada.
Refugiados malagueños huyendo hacia Almería, en febrero de 1937, hostigados por los bombardeos de los franquistas españoles, fascistas italianos y nazis alemanes. Fuente: memoriahistoricamalaga.org
Huyendo hacia Francia en plena ventisca. Fuente: redi.um.es
Mariano Gracia cruza con sus hijos Alicia, Amadeo y Antonio la frontera para adentrarse en Francia. De su tragedia personal y familiar y del significado profundo de esta fotografía puede leerse un relato completo en todoslosrostros.blogspot.com.es/2009/09/en-algun-oculto-lugar-de-la-memoria.html
Dos mujeres y un niño refugiadas en Barcelona. Barcelona enero 1939. Fuente: revistaminerva.com
Refugiados que huyen de los bombardeos fascistas cerca de Cerro Muriano, en el frente de Córdoba. 5 de septiembre de 1936. Foto de Robert Capa. Fuente: magnumphotos.com
Mujer habla con un hombre preso en un campo de concentración frances en Argelès-sur-Mer, Francia. Marzo de 1939. Foto de Robert Capa. Fuente: museoreinasofia.es
Dos mujeres republicanas descansan tras una escaramuza contra los fascistas. Fuente: Getty Images
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