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lunes, 23 de febrero de 2015

Los rostros de los verdugos. Y algunos nombres: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 54

Comentaba yo ayer en la entrada titulada "El Hambre, la bala más barata de los asesinos franquistas" que "todos los muertos de hambre, enfermedad, desatención, frío, falta de higiene, todos, fueron premeditadamente asesinados. Todos ellos. La carga penal de esos incuestionables asesinatos debe sumarse al debe de los criminales franquistas, de los directores de prisiones, ecónomos, funcionarios, guardias armados, curas y párrocos penitenciarios..., los cuales, reconstituída la aparente democracia formal a finales de los años 70, debieran haber sido reos de delitos de lesa Humanidad. Sin embargo, sin excepción, escaparon todos de cualquier responsabilidad ulterior". Y así fue. La mayor parte de los apellidos de los verdugos y de sus cómplices, así como los crímenes que cometieron por acción u omisión, se olvidaron para siempre y esas filiaciones desconocidas engrosaron el anonimato de aquellos años obscuros. Sólo los ratones de biblioteca, los doctorandos en busca de un cum laude y los historiadores memorialistas más pacientes conocen sus nombres y ninguno, o casi, son capaces de relacionarlos con una cara. Aporto aquí algunas de esas coincidencias con el único propósito de que tampoco sus identidades y sus delictivos actos, los de los verdugos, se borren de la historia.

A la izquierda, Carmen Castro Cardús, monja teresiana que tras ocupar puestos de responsabilidad en las prisiones franquistas de San Sebastián, Saturrarán y Santander, fue nombrada directora de la prisión de Ventas. Durante su mandato en 1940, se produjeron numerosos sacas y asesinatos en esta cárcel madrileña, entre ellos los de las republicanas conocidas como las 13 Rosas. Fuente de la imagen: EL PAIS

En el centro de la imagen, Ángel Sanz, Director General de Prisiones franquistas, con otros miembros de la junta disciplinar de uno de los centros de internamiento femeninos, entre ellos un sacerdote, una alta funcionaria y un militar. Fuente de la imagen: desconocida

El obispo colaboracionista y militante profranquista Herrera Oria, distribuyendo alimentos entre los pobres, la mayor parte de ellos familia de represaliados republicanos. Año 1949. Fotografía de Dmitri Kessel.  Fuente de la imagen: fototeca de LIFE

Día de la Merced. Hijos de los presos, la mayor parte cariacontecidos, acompañados por los felices funcionarios de una prisión madrileña (¿Porlier?). Fuente: desconocida.

 María Topete Fernández, la terrible directora de la cárcel femenina de Ventas en 1943, posando junto a unos niños en una terraza de la prisión. Fuente: auschwitzlacrueldadhumana.blogspot.com


María Topete Fernández, el terror de las presas, interrogando a una republicana en Las Ventas. 1943. Fuente: paseandohistoria.blogspot.com

Autoridades en la Prisión de Sevilla. Fuente: Ministerio del Interior. Biblioteca de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias


Autoridades en la Prisión Provincial de mujeres de Valencia. Fuente: Ministerio del Interior. Biblioteca de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias

Hijas de presas con sus monjas guardianas en Corella, Navarra. Fuente: rebelion.org/noticia.php?id=117858


Presa sometida al juicio de la Junta de Libertad Vigilada, compuesta por dos civiles franquistas,  una monja, un cura y varios militares, uno de los cuales parece sostener una cámara. Cárcel Modelo de Barcelona 1944. Faro de Vigo.es

Preso sometida al juicio de la Junta de Libertad Vigilada, compuesta por dos civiles franquistas,  militares, monjas y un cura. Cárcel Modelo de Barcelona 1944. Fuente: catalunya-sota-franco.blogspot.com

Preso sometida al juicio de la Junta de Libertad Vigilada, compuesta por dos civiles franquistas,  militares, monjas y un cura. Cárcel Modelo de Barcelona 1944. Fuente: desconocida

Visita de las autoridades franquistas a la prisión de Alicante. Fuente: alicantevivo.org.
Visita del Obispo a la Prisión Central de Burgos, el día de la Merced, patrona de los presos, 24 de septiembre de 1942. Fuente: desconocida.

Presos políticos y autoridades en la cárcel de Huéscar, Granada. 1940. Foto de Juan Antonio Avilés. Fuente: elgenrojo.com

domingo, 22 de febrero de 2015

El Hambre, la bala más barata y frecuente de los asesinos franquistas: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 53

Los franquistas al servicio de la oligarquía provocaron un conflicto bélico con cientos de miles de muertos y causaron una terrible represión. Estudiosos propios y ajenos vienen a coincidir en que la cifra de asesinados por los golpistas traidores armados y por el ilegal aparato gubernamental que los sublevados constituyeron fue de entre 150 y 250.000, aunque muchos apuntan que podrían ser en torno a 197.000, y eso sin tener en cuenta los muertos en acciones bélicas durante la contienda. Cunetas, baldíos y descampados de nuestro país están llenos de fosas ignotas repletas de cadáveres de republicanos no beligerantes y de plomo franquista que permanecerán por los siglos de los siglos sin exhumar. Pero historiadores y memorialistas comprometidos suelen no dedicar demasiadas líneas a cifrar ni a cuantificar la magnitud de los muertos --aparentemente de muerte natural-- en campos y prisiones.

Podría algún desalmado purista justificar que el fallecimiento oficialmente natural de cientos o miles de presos era comprensible, pero no debiera ser así porque el propio desarrollo vegetativo de la lucha y su resolución no debiera haber causado tamaña mortandad si no hubiera estado afectada por el deliberado propósito exterminador de la represión posterior. Entre 1938 y 1946, el volumen de prisioneros republicanos fue numerosísimo, con mínimos de 300.000 en 1938 y picos máximos de más de medio millón en 1939 y 1940. Cientos de miles de ellos fueron clasificados en los campos como "desafectos sin o con responsabilidad" o directamente como "criminales", reenviados a sus lugares de origen, juzgados en sus destinos y condenados a desmesuradas penas de prisión. Cientos de miles de ellos. Identificados como peligrosos, recalcitrantes, enemigos de la nueva España, culpables de tan terribles delitos como ser sindicalistas, militar en algún partido, quemar iglesias, mancillar virtudes de mujeres derechistas o colaborar en la fatal persecución de gentes de orden. Cientos de miles.

No habiendo recursos para sustentar tamaña muchedumbre antiespañola y siendo molestos y problemáticos, en los penales, cárceles y prisiones franquistas se aplicó la hispana versión española de la nazi Solución Final. Eso sí, careciendo del plan orquestado, del gas Ciclón y no disponiendo de duchas exterminadoras, el ilegal Jefe del Estado Franco, sus criminales ministros y las autoridades penitenciarias franquistas determinaron intuitivamente el guión y ejecutar instintivamente la selección natural para finiquitar el gen rojo, ese contra el que no se cansaba de alertar el psiquiatra Mengele español, el Vallejo-Nájera. Había que liquidar espíritus y cuerpos. Y aligerar las arcas. Todos los penales y prisiones practicaron la más descabellada carestía y racionamiento. Y decenas de miles de famélicos prisioneros antifranquistas murieron de hambre, de avitaminosis, de malos tratos, de disentería, de enfermedad, de desnutrición, de ausencia de mínimas condiciones higiénicas, de desatención médica, de frío en invierno, de forzados trabajos bajo un terrible sol del verano, de desprotección, de indiferencia, de abandono... Ni un balazo, pero todos ellos, los muertos de hambre, enfermedad, desatención, frío, falta de higiene, todos, fueron premeditadamente asesinados. Todos ellos. La carga penal de esos incuestionables asesinatos debe sumarse al debe de los criminales franquistas, de los directores de prisiones, ecónomos, funcionarios, guardias armados, curas y párrocos penitenciarios..., los cuales, reconstituída la aparente democracia formal a finales de los años 70, debieran haber sido reos de delitos de lesa Humanidad. Sin embargo, sin excepción, escaparon todos de cualquier responsabilidad ulterior. Solares como el cercano al penal de Valdenoceda, o cementerios improvisados como los de San Cristóbal, Ocaña..., están llenos de tumbas, muchas anónimas o de difícil identificación. Pero a poco que se escarbe en los archivos de las prisiones, allí podremos encontrar la filiación completa, cargos y constancia documental de la afinidad de sus matadores con el régimen asesino. En un extremo del fiel de la balanza, todos los republicanos muertos. En el otro, todos los secuaces de los franquistas, sanos y medrando a la sombra de sus amos.

Valga, pues, esta imagen de Centelles en la que se ve a un grupo de exiliados antifranquistas presos por los franceses en el campo de Bram (Aude, Francia) para que quizás nos podamos hacer una aproximada idea de cómo podían haber sindo las infames condiciones higiénicas en las contemporáneas prisiones franquistas del otro lado de la frontera, mataderos de hombres libres e inocentes.



Fuente: memoriarepressiofranquista.blogspot.com

sábado, 21 de febrero de 2015

Republicanos hechos prisioneros por los fascistas italianos en Guadalajara: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 52

La Batalla de Guadalajara se desarrolló del 8 al 23 de marzo de 1937. Comenzó con una fuerte ofensiva de las tropas expedicionarias fascistas italianas del Corpo Truppe Volontarie apoyadas por unidades franquistas destinada a romper el frente y conquistar Madrid desde el norte, pero tras la firme contraofensiva de las divisiones republicanas de Líster y Cipriano Mera apoyados por varias Brigadas y Batallones Internacionales, la mayor parte de los tanques, tanquetas y material móvil de guerra fascista fue destruída por los leales, por lo que los italianos y franquistas emprendieron la retirada. Pero a pesar de la euforizante victoria, la batalla también provocó numerosos muertos, heridos y prisioneros entre los antifranquistas. En esta imagen del Archivo de Corbis, tomada el 14 de marzo de 1937, podemos ver a un grupo de prisioneros republicanos capturados por los fascistas italianos. Se les aprecia ateridos de frío y es evidente su abatimiento y desconcierto. ¿Pudieron sobrevivir? ¿Escaparon cuando los italianos emprendieron su desordenada retirada? ¿Retornaron a sus líneas o fueron conducidos a la retaguardia franquista para ser aniquilados? Estas preguntas quedarán siempre sin respuesta.

viernes, 20 de febrero de 2015

¿Por qué algunos pensamos que no puede ni debe haber perdón?: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 51

Algunos sostienen que la historia de la Humanidad puede y debe interpretarse como una sucesión continua de puntuales enfrentamientos encardinados en el eterno conflicto nunca definitivamente resuelto que mantienen los que han usurpado los recursos que debieran ser de todos para negárselo a los que menos poseen. Tesis y antítesis. Desde ese punto de vista y utilizando torpemente las herramientas científicas de análisis de la realidad que proporciona el marxismo (por mucho que los postmodernos circulistas con coleta lo consideran invalido por supuestamente obsoleto), algunos creemos que nuestro injusto presente social y económico es sólo un matiz más del transcurso de un pasado constante, antiguo y reciente, desde muchas facetas plenamente vigente y nunca concluído. Y sostenemos que la mal-llamada guerra civil aún no ha acabado, que la Transición sólo fue una elaborada operación de maquillaje y que los actuales 10 millones de pobres, los 6 millones de parados, la actual sociedad más injusta y desigualitaria de nuestra Historia reciente y la clase oligarca más inmoralmente enriquecida son todos ellos el epítome y máximo exponente de ese conflicto no resuelto entre unos pocos y una inmensa mayoría, que tuvo como paradigmática expresión el golpe de Estado en 1936 de la plutocracia contra el Pueblo y su Gobierno legal.

Instantes previos a un fusilamiento en las tapias del cementerio de Mérida.  Fuente: "HOY" de Badajoz.

Desde esa óptica, no sólo la Memoria si no sobre todo la legítima negación del Perdón actúan como útiles herramientas que proporcionan más coherencia, aún si cabe, al análisis final que sostiene que las barbaries y crímenes del siglo pasado por no haber sido jamás ajusticiadas ni reparadas, se siguen cometiendo en el presente, por lo que no es moralmente admisible que se pretendan perdonar, indultar y amnistiar a sus responsables directos, a sus inductores y a sus amos, ya que sus herederos ideológicos y patrimoniales siguen disfrutando y manteniendo por la fuerza los mismos privilegios conseguidos por sus sanguinarios predecesores a costa de la desigualdad, la opresión, el expolio perpetuo y la muerte de los desheredados de ayer y de hoy.

Prisioneros republicanos en el cuartel de La Bomba, Badajoz. 2 de mayo de 1937. Fuente: "HOY" de Badajoz.

Por todo ello y desde este aserto, muchos no olvidan, cierto, pero sólo unos pocos tampoco perdonamos, porque creemos que sin Justicia y Reparacion no puede haber ni Verdad ni Perdón. No perdonamos el hambre, la miseria y la represión de todo un pueblo durante siglos ni, por ejemplo, la ejecución de obreros de la ficticia Mano Negra de Jerez en 1884, la masacre de sindicalistas en Riotinto (Huelva) de 1888, los asesinatos de anarquistas nuevamente en Jerez en 1892, las decenas de miles de proletarios víctimas propiciatorias de la oligarquía liquidadas en Cuba y Filipinas durante el fin de las guerras coloniales, los cientos de obreros y estudiantes asesinados durante la Semana Trágica barcelonesa, los cientos de sindicalistas y obreros asesinados por el pistolerismo patronal en la Cataluña de los 20 del XX, los miles de obreros exterminados durante la rebelión del 34 en Asturias y en toda España, los cientos de miles de políticos, sindicalistas, obreros, intelectuales y sus familiares asesinados entre 1936 y 1978 y las millones de personas que siguen oprimidas por el miedo a sentir y a ejercer la Libertad desde 1978 hasta hoy.

Prisioneros republicanos en el cuartel de La Bomba, Badajoz. 2 de mayo de 1937. Archivo "HOY" de Badajoz. Fuente: "HOY" de Badajoz.

No olvidamos. Cierto. Y no perdonamos, porque por mucha Verdad que se exponga, por mucho que sepamos de nuestro pasado, por mucho que se nos tilde de "rencorosos" o vengativos, sin la reparación del latrocinio, el expolio y el genocidio cometido por los dueños de nuestros señores de hoy, sin la revitalización y plasmación del ideario de nuestros mayores, sin la socialización, la nacionalización y la redistribución de recursos por las que murieron, sin la persecución de los delitos de los criminales contra el pueblo, sin la restitución la República no hay, no puede haber Justicia. Y sin Justicia reparadora no puede haber Perdón, por mucho que algunos crean que hablamos de venganza y de rencor.
Prisioneros republicanos en Badajoz. Fuente: "HOY" de Badajoz.

jueves, 19 de febrero de 2015

En una prisión franquista de Soria, fascistas italianos, prisioneros rusos y guardias civiles españoles: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 50

Esta fotografía procede de otra de mis expediciones por internet de las que no guardo recuerdo ni enlaces.  Mis disculpas para los documentalistas ortodoxos. En ella podemos ver a un grupo de pilotos italianos de la escuadrilla fascista "Asso di Bastoni" que, entre bombardeo y bombardeo contra la población civil de indefensas ciudades y pueblos leales a la República, posan a la caza de un souvenir gráfico, entremezclados junto a otro grupo de prisioneros voluntarios rusos, custodiados éstos por guardias civiles fieles a Franco. La imagen está tomada en un campo de prisioneros de Soria, en marzo de 1937.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Soria, prisión femenina de mujeres de Sigüenza: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 49

Terrible como las demás fotos que traigo a TODOS LOS ROSTROS. Muestra un grupo de mujeres guadalajareñas, secontinas para más señas, presas en una cárcel femenina para mí desconocida de Soria capital o provincia, probablemente a mediados de la década de los 40. ¿Cómo llegaron estas mujeres de Sigüenza a prisión tan rigurosa, escenario de maltrato permanente, lugar de secuestro prolongado y con clima tan extremo azotado por los gélidos aires de la estepa soriana? Lo ignoro. Y tampoco puedo recordar cómo ha dado en llegar a mí esta imagen. Posiblemente proceda de un blog o de una página en redes sociales vinculada a la meritoria e infatigable Asociación soriana Recuerdo y Dignidad --me descubro ante ellos y su enorme trabajo--, o a la busqueda y rescate de los 10 de Barcones, o a Ivan Aparicio García, amigo y memorialista castellano constante e incondicional. Sea quien  fuere la fuente de la instantánea, mil gracias a quién a pesar de los miedos y los malvados, la conservó a buen recaudo y con los años la difundió para que al menos no se perdieran en el olvido los rostros de sus protagonistas. Un abrazo a todas ellas, mujeres fuertes, DIGNAS, recias y republicanas a través de los abismos del infinito.



Post scriptum: El memorialista soriano Ivan Aparicio de la Asociación Recuerdo y Dignidad me envía este texto para contextualizar la foto: "Lo son. Tienes la foto por una de las Semanas de la Memoria Histórica y los Derechos Humanos, la dedicada a las Mujeres, la VI Semana De La Memoria Histórica Y Los Derechos Humanos En Soria Las fotografiadas pertenecen a una columna probablemente anarquista que resistió la toma de Sigüenza en la catedral y que al rendirse fueron traidas a Soria junto a algún centenar de compañeros. Las separaron de estos y ellas fueron a, lo que sería después, un reformatoria o correccional en la Calle Alberca y ellos a varios lugares de la capital. Fue en octubre del 37 así que probablemente inauguraran ellas y ellos los campos de concentración de Soria". Gracias y un fuerte abrazo, amigo Iván.

martes, 17 de febrero de 2015

El puto estadista en color, el miedo ante los yugos y el espasmo frente a la muerte: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 48

Así veía el frívolo TIME a la cabeza visible del franquismo, un ser onmínodo, pequeño en apariencia pero todopoderoso, un dios en la Tierra por la gracia de Dios, un defensor de los intereses de la oligarquía a la que representaba, un criminal que a todos interesaba mostrar como un ser moderado, amigable, cordial, estable, próximo, un gracioso equilibrista en el alambre del concierto internacional. Puro estadismo en pequeño envase. Esencia de veneno.






También así percibían el arquetipo del rigor iconográfico LIFE y otros medios la terrible oscuridad de los años de plomo de la década de los 40 y 50. Recordadlo: simultáneamente y a la vez que los fotógrafos internacionales recorren pueblos y ciudades y retratan símbolos militaristas, sombras y siluetas de muerte, a la vez, decenas y cientos de republicanos antifranquistas son asesinados. Por cada acción del cameraman, coincidente con cada instantánea, a la par que con cada pulso sobre el disparador, un muerto, un asesinado.






Y por último, así mostraba al franquismo el anarquista "Le Monde Libertaire" en 1963. Sin palabras. Sólo una accion, pura inercia defensiva, el último reflejo condicionado destinado a preservar la vida y la libertad frente a los demonios que quieren terminar con ellas liquidando a cientos de miles de inocentes. El republicano disidente se niega a someterse y su cuerpo se arquea y convulsiona oponiéndose al lazo, a las balas, al garrote, al asesinato ordenado por el tirano y por sus plutócratas. Inútilmente. Pero el gesto es digno y rebelde. A él, a ese gesto de un desconocido dedico esta entrada testimonial. S.T.T.L.


lunes, 16 de febrero de 2015

La música, arma para sobrevivir en los mataderos franquistas: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 47


Aguánteseme el rollo, pero déjeseme decir que la vida es un entreverado laberinto, la Historia un puro enredo y a cada momento el Arquitecto Universal nos ofrece muestras de su afición por el embrollo y la confusión, por la casualidad y la serendipia. El Caos parece ser quien vertebra el guión de la existencia, pero luego el Destino ordena la entropia y nos encauza a nuevos meandros insospechados, evidentes a veces o leves y tenues cual tela de araña, como es el del caso que voy a relatar. Inicio mi viaje ribereño por Sabatini, nacido en Parlermo a principios del XVIII. A caballo entre una interpretación ecléctica del barroco más tardío y un uso ortodoxo del neoclasicismo, distingo al siciliano Francesco por su maestría arquitectónica en Nápoles y en España. Admirado y llamado por Carlos de Borbón, luego tercero de España e hijo de la Ilustración, Sabatini se dejó caer por Madrid o por Aranjuez y en la que era capital levantó la Puerta de San Vicente, la Casa de la Aduana, el Hospital de San Carlos, la universal Puerta de Alcalá y finiquitó el Palacio Real. Más de un incauto podría pensar --como yo-- que en su afán enciclopedista Sabatini se afanó en consagrar los jardines aledaños a este señalado sitio, para darles eterno nombre acorde a su visión clasicista del arte y de la cultura dieciochesca, basada en la elegancia del ángulo, la discreción de la perpendicularidad y las líneas clásicas inspiradas en filósofos y arquitectos grecolatinos de 17 siglos antes. Cuando escucho el evocador passacalle noctuno de Boccherini por las calles de Madrid, me figuro siempre a Sabatini pergeñando su diseño paisajístico para agrado del Borbón.




Pero no, no fue así pues los jardines fueron construídos 250 años después por el legal Gobierno de la II República Española y por el Ayuntamiento de Madrid en terrenos justamente incautados al que fuera Patrimonio Real. Mas enderecemos el meandro y canalicémoslo por nuevas madres. Sabatini se hartó a edificar y diseñar y llevó sus artes constructivas hasta los Reales Sitios de Aranjuez. Allí, erigió en 1770 el sobrio e imponente Convento de San Pascual. Neoclásico, elegante y a pesar de su grandeza, discreto, el franciscano edificio asombraba por sus proporcionadas fachadas y por sus pinturas de Mengs y Tiépolo. Quizás en su contemplación, quizás no, se ensimismaran los presos republicanos que allí fueron enclaustrados al término de la mal llamada guerra civil. Primero como campo de concentración fascista, luego como prisión militar del Ejército de Ocupación de la Primera Región Militar y finalmente como Prisión Especial de Mujeres comandada por la que fuera perversa directora del penal femenino de Oropesa, los y las antifranquistas, izquierdistas, tibios e insumisos fueron allí secuestrados, encerrados, torturados, amedrentados y aniquilados, muchos asesinados y otros destruídos espiritualmente.

Ángel  Monzón Castaño, fila inferior, tercero por la derecha en la prisión del Convento de San Pascual, Aranjuez, Madrid. 1940.

Uno de ellos fue Ángel Monzón Castaño. Su historia es una de tantas cientos de miles, millones. Leal a la República y fiel a sus ideas, Ángel luchó contra los traidores alzados en diferentes frentes alcanzando el rango de sargento y suboficial. Condenado a muerte tras la guerra porque en el curso de una guardia de su responsabilidad un desertor fue abatido por uno de los centinelas a su cargo, Monzón fue salvado gracias a que un magistrado paisano del pueblo de Villarrubia de Santiago (Toledo) consiguió eludir y esconder la sentencia de muerte dictada por otros jueces. Consiguientemente indultado, Monzón comenzó su terrible peregrinar, el de tantos opositores antifranquistas. Ingresó en el convento de San Pascual en 1940, habilitado como cárcel, y allí, acaso contagiado por el espíritu ilustrado de la musicalidad arquitectónica de Sabatini o quizás por el deseo de garantizar el sustento y sobrevivir al hambre y a la muerte, Ángel se enganchó a la rondalla carcelaria, mitad orquestina, mitad banda. Y tocó, cantó y rasgueó cuerdas. Bajo los arcos de San Pascual, en el patio del convento sabatiniano, dejándose arrebatar por las rigurosas líneas neoclásicas de las fachadas.
Ángel  Monzón Castaño, fila inferior, en el centro de los tres que están agachados. Prisión del Convento de San Pascual, Aranjuez, Madrid. 1940.

Trasladado al madrileño degolladero de Porlier, antes y después prestigioso colegio Calasancio, Monzón Castaño permaneció allí tres terribles años presenciando asesinatos, maltratos, sacas, torturas y desapariciones. Un calvario del que se pudo librar al ser trasladado a un batallón de castigo de presos que construían un ferrocarril cercano a Colmenar Viejo. Lo que creyó que era un destino de exterminio quizás acabó por salvarle la vida al alejarle del matadero madrileño y comenzar a redimir pena. Porque entre los forzados, Ángel comenzó a reducir su condena y a recuperar su habilidad con la bandurria y la guitarra. Indultado condicionalmente a finales de 1945, Angel retornó a la vida civil, a las penurias y a la escasez, pero el ejercicio de la música y el recuerdo de las formas clásicas evocadas por la arquitectura de Sabatini contribuyeron a recuperar su equilibrio y su autoestima. Ángel Monzón Castaño no olvidó nunca sus años de penalidad y tampoco a algunos de sus compañeros que aparecen con él en las fotos que me envía su hijo: Carlos Fernandez Chapí, (nieto del compositor), de pie con gafas y traje oscuro; Gregorio Martínez Sáez; Jose Alonso Soto; Ángel Camero; Julio Peña... Todas las imágenes fueron tomadas en el terrible campo y cárcel del Convento de San Pascual, Aranjuez en 1940. Todas reflejan los rostros de hombres duros, supervivientes de mil batallas con ejércitos y mil escaramuzas con la vida. Y es aquí cuando el río de la vida nos encamina hacia su último meandro. Ángel Monzón Tizón, hijo de Monzón Castaño, acabó recalando en una empresa de construcción. Por los años 60 y 70, coincidió allí con Ernesto Sempere Villarrubia, protagonista frecuente de muchas de mis entradas del blog, y a ambos ocasionalmente les unió el amor por la música, la guitarra y y arte. Quizás ninguno de ellos supiera que un pasado común pleno de muertes y represalias les vinculaba. Pero ambos eran conscientes de que les unía el espíritu puro de la música excelsa, la quintaesencia neoclásica elevada a melodía pedrestre, el alma de las lineales formas de un Sabatini mixturadas con los compases ensoñadores de Boccherini en paseos al atardecer por los jardines de Madrid. O muy probablemente, el aterrador recuerdo de los horribles patios carcelarios de los lugares de exterminio franquistas, sólo aliviado por el son de una vieja guitarra en manos de un triste republicano.

Ángel  Monzón Castaño, de los cuatro que aparecen en primer término, el segundo por la izquierda. Prisión del Convento de San Pascual, Aranjuez, Madrid. 1940.

Ángel Monzón Castaño falleció en 1998. Ernesto Sempere Villarrubia en 2005. A ambos les unió el amor por la música, el arte, la belleza, la cordialidad con los amigos y el trabajo. A ambos les echamos de menos.

domingo, 15 de febrero de 2015

Exiliados españoles en compañías francesas de trabajadores, antes del avance alemán. ¿Conoces a alguno?: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 46

En los conflictos bélicos, el propósito final de los contendientes es destruir la capacidad militar del contrario, apresar a los derrotados y tras el armisticio, reenviarlos desarmados a sus casas. En los golpes, el objetivo de los felones con el apoyo de militares y policias traidores es usurpar el poder del Estado, detener a la Autoridad, juzgarla, condenarla y suplantarla. Pero en España, los sublevados al servicio de la Oligarquía tenían como única finalidad del acto terrorista que protagonizaban el liquidar físicamente a los más distinguidos proletarios y a aquellos --fueran burgueses, intelectuales, personas de orden o propietarios-- que hubieran prestado cualquier apoyo a su causa. Liquidarlos. Eliminarlos. Matarlos. Sólo para recuperar una parte de los añorados privilegios absolutistas del antiguo Régimen por los que tanta nostalgia sentían. Y así lo hicieron. Desde el mismo primer segundo del golpe. No tomaron prisioneros si no era para humillarlos en una parodia de juicio y ejecución y sí aniquilaron a los disidentes e insumisos para extirpar y erradicar durante décadas la disidencia y el libre pensamiento. El golpe fascista asentó su éxito y fortaleza en matanzas, masacres y carnicerías de izquierdistas, simpatizantes y tibios y en el terror.

Fue ese inmenso terror el que provocó que quien pudiera huir ante el avance de los asesinos, lo hiciera. Hacia Gibraltar, hacia Portugal (siendo los exiliados ilegalmente devueltos por el afín régimen salazarista), hacia las francesas costas de África en azarosa singladura y hacia la inamistosa Francia continental. Pocos lo consiguieron. 550.000. La mayoría fueron detenidos, desarmados, humillados, concentrados y apresados por el Gobierno frances en inmensos solares sin refugios, alimentación o asistencia médica. De sus penalidades he hablado muchas veces en TODOS LOS ROSTROS, por ejemplo en la entrada "Los campos de concentración franceses". Algunos, al término de la concentración francesa o precisamente para escapar de ella se enrolaron "voluntarios" (bien puestas las comillas) en los Batallones de Marcha (al menos, 10.000 exiliados) o en las Compañías de Trabajadores Extranjeros destinados a la fortificación de líneas de defensa como la Maginot, las de la frontera italiana, la instalación de las Pipe-Line o los ferrocarriles transaharianos en las costas africanas. De una de estas compañías francesas, la 33ª, es de la que traigo hoy la fotografía. Sé que los retratados son todos exiliados españoles, pero carezco de más datos. Fecha, lugar, protagonistas... Nada sabemos. Quizás alguien me ayude a rescatar del olvido los nombres de los fotografiados. Ojalá.


sábado, 14 de febrero de 2015

Fusilamientos 10º: Miles de fosas ignotas; decenas de miles de verdugos callados: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 45

Este tipo de imágenes cosechadas al azar en la red suelen ser de muy baja resolución. Por mucho que un@ se afane en ampliar la imagen, el pixel se abre y no hay forma de adivinar las características y origen del uniforme y de los correajes de los verdugos. El pie de foto, eso sí, suele ser categórico y si le damos la credibilidad que el terrible texto nos tranmite a través de muchas webs locales, estamos asistiendo a un episodio de fusilamientos de republicanos y disidentes izquierdistas por parte de asesinos franquistas al pie de una fosa común en Fuentebella (Navarra), en el mes de Septiembre de 1936. Pero ya me conocéis en este blog: sea o no la imagen adscribible a la inmensa matanza cometida por los fascistas en España, no han de importarme las dudas en su contextualización. Me la sudan. Nazis o franquistas, judíos o rojos hispanos..., tanto da. Aquí, en solares, baldíos, junto a tapiales y cunetas, los asesinos ancestros idearios de los mismos que hoy están en el Gobierno central mataron como a perros a 197.000 insumisos opositores a la oligarquía. Como a perros. 197.000 seres humanos libres, responsables, comprometidos, generosos, inocentes. 197.000 razones para que yo siga subiendo fotos a TODOS LOS ROSTROS. Recordadlo: estamos asistiendo a una infame degollina en Fuentebella; quizás ésta sea la foto de aquella hecatombe.

viernes, 13 de febrero de 2015

Harto ya de estar harto: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 44

Hoy no estoy para ningún trote. Harto me hallo de tanto alcalde prevaricador, de tanto izquierdiopesoista claudicante, de tanto progre posibilista, de tanta realpolitik de mierda, de tanto tertuliano en la barra de un bar mofándose de mi visión justiciera de la vida, de tanto ignorante que me situa en la edad media del conocimiento o que me cataloga como rencoroso o resentido, de tanto payaso que se enorgullece premeditadamente de desconocer (o no) que nuestro patético y perverso presente es sólo el obligado resultado de un injusto pasado nunca resuelto por silencios cómplices, de tanto gilipollas colaboracionista suelto... Hoy no estoy para nadie. Espero que entonces sepáis disculparme. No tengo nada que daros. Ni unas pocas letras más. Sólo una foto. Ésta. Salud y República.

Brigadistas internacionales, la mayor parte de ellos asiáticos, que ofrecieron generosamente su vida y su presente por la Libertad y la Justicia futura de España, detenidos en el campo de concentración de Gurs (Francia) en 1940. Archivo Len Y. Tsou y Ni Hwei-ru

jueves, 12 de febrero de 2015

Besteiro. Trágico pago por la traición: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 43

Como hace 75 años, algunos de estos tibios socialdemócratas se afanan en Madrid por avergonzar al Pueblo desconcertado ante tan pasmoso espectáculo y por repartirse aviesos navajazos entre corrientes supuestamente progresistas unas y liberales prosistema otras. Fueron estas últimas las efímeramente triunfantes en 1939 merced al golpe del felón Casado, gracias al guión escrito por socialistas con el respaldo de tirios armados y troyanos acratistas a costa de la vida y la libertad de negrines comunistas. Hoy, no sabría decir cuáles de los patéticos protagonistas de este episodio de opereta bufa entre Gómez y Sánchez son más guatemalos que guatepeores. Todos son filoliberales, promonárquicos y aprendices de plutócratas.

Pero a pesar de la vergüenza ajena que siento al verlos hoy, la misma que experimento cuando rememoro a los protagonistas de aquel traidor episodio a la causa trabajadora y resistente contra el fascismo en marzo de aquel maldito último año de la falsaria guerra, a pesar de ello, no dejo nunca de conmoverme cuando me sumerjo en la profundidad de los ojos del equivocado Julián Besteiro tras los muros de la cárcel de Carmona (Sevilla), rodeado unas veces de curas vascos antifranquistas; otras, desvalido con un solitario amigo en una triste silla de nea; y otras, sujetando un perrillo, quizás su último amigo antes de su fallecimiento por septicemia el 27 de septiembre de 1940. El dolor y la desolación enseñorean su mirada. Quizás el arrepentimiento. ¿Hubiera sido distinto su destino de muerte si se hubiera atrevido a oponer al enemigo franquista hasta la última gota de su sangre utilizando como munición su antigua visión revolucionaria y no su posibilismo derrotista y pactista? ¿Qué hubiera perdido, sabiendo que se enfrentaba a la pena de muerte o a la cadena perpetua? Imposible adivinar el resultado de un lejano ejercicio de política-ficción. Imposible saber qué hubiera pasado hoy, ayer, si el leve ideario de los lacios izquierdosos no se hubiera plegado ante el avasallador poder de la burguesa cocina de las encuestas al servicio de los frankensteinianos hijos del marketing sociata.

Besteiro, leyendo el manifiesto de rendición a Franco tras el golpe de Estado de socialistas y anarquistas contra Negrín.
Besteiro, canoso, de traje claro y sin corbata, en el centro de la fotografía entre sacerdotes vascos antifranquistas y junto a un funcionario uniformado en la cárcel de Carmona, Sevilla. 1940.
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Besteiro, sentado y con un perrillo en brazos, en la cárcel de Carmona, Sevilla. 1940.

Besteiro, sentado junto a un compañero preso, en su última imagen conocida antes de su muerte en la cárcel de Carmona, Sevilla. Septiembre 1940.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Apuntalado el criminal, los expertos matarifes nazis vuelven a casa: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 42

Alemanes: llegaron a España para imponer tiránicamente su modelo de sociedad oligarca opresora del trabajador, para apoyar al líder local representante de la plutocracia internacional, para terminar con la disidencia y para liquidar implacablemente a la resistencia de izquierdas. Pareciera que hablo del cuatrienio comprendido entre el 2011 y 2015, ¿verdad? Pues no, ahora no. Pero en 1936 sí desembarcaron entre nosotros como mortíferos profesionales expertos en el uso de avasalladoras armas, imperturbables asesinos por tierra, mar y aire. Enviados por su monstruoso führer, apuntalaron al hispano dictador, destruyeron pueblos y ciudades, aniquilaron poblaciones enteras y masacraron a luchadores y civiles desarmados (ver muy significativas fotos en TODOS LOS ROSTROS Alemania tortura al Pueblo español). Apoyaron logísticamente al fascismo patrio, enviaron tropas de la Wehrmacht y de la Luftwaffe, aportaron transportes de tropas, panzers, carros de combate, artillería y aviones, cientos de aviones. Y causaron cientos de miles de muertes. Aseguradas sus conquistas, el 4 de junio de 1939 fueron despedidos por los jerarcas franquistas con hondo sentimiento de pesar y dos días después, el 6 de junio fueron recibidos por Hitler en Berlín, en loor de multitudes. Los que en España se habían convertido en cualificados matarifes, pocos meses después pudieron volver a ejercer su mortal especialidad en Polonia, Bélgica, Francia, Rusia... Aquí los vemos, impresionantes, formados ante su despiadado jefe como letales langostas, las más bélicas guadañas de muerte de todo el siglo XX. Hoy, sus nietos conservadores siguen entre nosotros, intimidándonos nuevamente con su inhumana visión de un injusto mundo.

Una postal de época, expresiva del espíritu de hermandad entre el franquismo y el nazismo

Embarque de tropas nazis en España, para su repatriación a la Alemania nazi. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Hitler recibe y pasa revista a las sanguinarias tropas alemanas expedicionarias de la Legión Kondor. Fuente: LIFE


6 de junio de 1939. Oficiales franquistas asisten al homenaje de Hitler a la Legión Kondor en las calles de Berlín. Fuente: LIFE


6 de junio de 1939. Un nazi hitleriano alemán de la Legión Kondor exhibe un estandarte franquista en las calles de Berlín ante su Führer. Fuente: LIFE

6 de junio de 1939. Queipo de Llano asiste al homenaje de Hitler a la Legión Kondor en las calles de Berlín. Hoy, el cadáver de este desalmado criminal es homenajeado en capilla propia en la Basílica de la Macarena, cuya Virgen procesionó con su fajín militar hasta 2011. Fuente: LIFE