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lunes, 20 de julio de 2015

"Por piedad, no le golpeen más, ha muerto esta madrugada": La Memoria al servicio de la Justicia. Día 201

Me acusan los tibios, los equidistantes, los inmaculados que todo lo juzgan desde su olímpico paraiso de la objetividad, los hipersensibles y los emboscados disfrazados de prójimos --todo tipo de espanto purista habita en esa viña de los horrores -- de hacer del morbo un espectáculo, de mentir y manipular. Cada uno de ellos tendra sus razones, que pueden variar desde la desinformación hasta el prurito del centrista apasionado por la medianía, el pseudointelectualismo del diletante secretamente iletrado, la extrema sensiblería del acomodado que a la sombra del poder medra y la callada identificación con los autores de los crímenes que sufrió nuestro país y nuestras gentes desde hace 80 y hasta hace 40 años. Me he sentido tentado de dejarme arrastrar a una polémica estéril (¿qué sentido tiene debatir con los apóstoles del "pasar página", con los acusadores de revanchismo, con paracuellistas y con defensores de la Iglesia mártir por Dios y por España? Así pues, he decidido que otros infinitamente más cualificados que yo para ello tomen la palabra en el nombre de millones de represaliados, exiliados, torturados, presos y asesinados para acallar las bocas de tantos fariseos y también en el nombre de este pobrecito hablador. Qué se haga presente entonces la Verdad, que se expresen los hechos, que declaren los damnificados, que testimonien las víctimas para mostrar a hipócritas y a cínicos que allá donde ellos ven morbo, sólo hay el relato y la visión gráfica de la Injusticia, el terror y la muerte fascista:

"Me esposaron y me condujeron a una de las comisarías más siniestras de Madrid en la calle de Almagro nº 39. Era un edificio espacioso, con diversos plantas y un sótano dónde estaban situadas las cámaras de interrogatorio y tortura. Recuerdo que nada más ingresar en aquel antro encontré a un grupo de detenidos mirando por las ventanas, en un silencio que impresionaba. Me asomé y vi una escena escalofriante: un hombre que se había lanzado al patio y que se desangraba destrozado en el suelo. Se trataba del doctor Recatero, jefe de Sanidad del ejército de Levante, que prefirió suicidarse antes que seguir soportando el suplicio al que diariamente le sometían. Ésa fue la inquietante bienvenida que recibí al llegar aquel centro de terror".

"Me alojaron en otra sala y el espectáculo era como un atroz antecedente del que acababa de presenciar. La mayoría de los prisioneros estaban tumbados boca abajo, no podían apoyar sus espaldas contra el suelo, las tenían desgarradas a causa de las torturas y gemía de dolor al intentar moverse. Comprendí lo que me esperaba. En este centro, que hacía las veces de comisaría, encontré a muchos compañeros que fueron detenidos en el puerto de Alicante. No era extraño, pues en aquella ratonera, el último territorio republicano, se reunió y fue atrapado el mayor contingente de cuadros políticos y militares de la República y miles de ellos fueron torturados, condenados a muerte a la pena de muerte y fusilados. Entre otros recuerdos a Eduardo Guzmán que fue director del periódico anarquista
Castilla Libre [...] también estaba Navarro Ballesteros, director del periódico comunista Mundo Obrero, que sería fusilado en mayo de 1940 [...]. En una sesión de tortura los enfrentaron a los dos y se mofaron de ellos intentando que el anarquista se comieron un ejemplar del Mundo Obrero y Navarro Ballesteros otro de Castilla Libre".

"Por la izquierda, Amós y Montilla de IR, Julián Zugazagoitia, Cruz Salido, Rivas Cherif, Melchor Rodríguez y David Antona. Zugazaoitia y Cruz Salido fueron fusilados contra las tapias del Cementerio del Este en 1940. Rivas Cherif y Melchor Rodríguez conservaron la vida y salieron al cabo de años. David Antona fue condenado a muerte, pero consiguió un indulto tiempo después". Con posterioridad fue trasladado a la Prisión Central de Valdenoceda (Burgos) a cumplir pena. Fuente del texto entrecomillado y de la imagen: Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores. sbhac.net


"Observé y viví las escenas más crueles. Una mañana llegaron dos policías a por un detenido para someterlo a una nueva sesión de tortura. Le llamaron por su nombre y no respondió, seguía tumbado como indiferente a todo. Los policías se acercaron y le dieron una patada".

--"
Levántate cabrón".

"Pensaban que se hacía el enfermo para liberarse del interrogatorio y la emprendieron con él a golpes frenéticos en los costados y en la cabeza".

--"
Arriba cabrón-- repetían mientras le pateaban".

"Un detenido se incorporó con gestos de dolor y les dijo":

--"
Por piedad, no le golpeen más, ha muerto esta madrugada".

"En ese lugar yo fui también bárbaramente torturado con los procedimientos más vejatorios y despiadados. Uno consistía en meterte un gran embudo en la boca y echar agua hasta que te sentías morir con una sensación de ahogo. Otro, colocarte una máscara de gas, con los conductos de oxigenación cerrados, hasta que era imposible soportar la angustia de la asfixia y caías al suelo sin conocimiento. Con estas técnicas atroces trataban de que firmases declaraciones que ellos habían confeccionado y que dieras nombres de otros compañeros responsables. Si hacías una señal con la mano era que estabas dispuesto a firmar, pero la mayoría aguantabamos hasta desvanecernos".

"Además las corrientes eléctricas, las cuñas de madera entre las uñas puntos... pero lo más utilizaban era el apaleamiento frenético y repetido con fustas y vergajos de toro hasta dejarte macerado todo el cuerpo y seguir después, día tras día, golpeando sobre las llagas. Estuve casi un mes sufriendo toda clase de sevicias. Prácticamente me destrozaron. Todo lo hacían con la mayor impunidad, sin guardar las formas, orgullosos de su odio, como si estuvieran aplicando una justicia divina."


¿Concederán alguna credibilidad los equidistantes y los emboscados a estas palabras en primera persona de un represaliado? ¿O negarán cualquier fiabilidad a este testimonio, similar a los padecimientos que refieren miles de víctimas supervivientes? Pues quien lo narra no es otro que Marcos Ana, Fernando Macarro, y lo hace en su libro "Decidme como es un árbol. Memorias de la prisión y la vida", Umbriel Editores, colección Tabla Rasa.

Marcos Ana. Fuente: marcos-ana.blogspot.com/

domingo, 19 de julio de 2015

El bárbaro que asesinaba mientras comía picatostes: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 200

140.000 republicanos españoles fueron asesinados de forma sumaria por los militares en el momento de su captura o por los grupos falangistas o carlistas durante el terror posterior en sacas de cárceles y campos de concentración. Otros 90.000 fueron juzgados, encontrados culpables y sentenciados a la última pena. Las condenas a muerte se dictaban en serie, por decenas o cientos de miles, durante parodias de juicios escenificados por militares sublevados que impostaban los falsarios papeles de jueces, fiscales, secretarios y abogados defensores. Todos los franquistas involucrados teatralizaban aquella truculenta ceremonia de muerte siguiendo al pie de la letra la liturgia marcada por la autoridad del asesino Ejército de Ocupación. Hasta los abogados defensores (alféreces o tenientes con grado inferior al alto mando que presidía el tribunal) se abstenían de cruzar palabra alguna con sus defendidos, de los que nada sabían, cuyo expediente ignoraban y con los que nunca hablarían, plegándose así al deseo expreso de los otros oficiales que participaban en la pantomima. La Injusticia se hacía así dueña y señora y dictaba las precisas sentencias a la pena capital. Hasta marzo de 1937 bastaba con una rúbrica y el "enterado" del gobernador militar de la provincia ocupada para proceder a la ejecución del reo, pero desde esa fecha fue el mismo general Franco el responsable de ese acto. No ordenaba las sentencias ni las ejecuciones, pues para eso sus sicarios uniformados habían ya actuado según sus indicaciones previas, pero en todos los expedientes que derivaban en pena de muerte Franco estampaba su particular "enterado", funesto acto que en ocasiones era macábramente celebrado por el tirano haciendo alarde de pobre y patético ingenio al escribir "enterrado", según contaba en confidencia el capellán del general (ver "Franco y la represión. La venganza del Justiciero". Paul Prestón).

Vergonzoso recorte de prensa publicado en la revista "SEMANA" en marzo o abril de 1940. En el puede verse una instantánea del desarrollo de un consejo de guerra contra presos republicanos. Ha sido enviada por la nieta de Arturo Lodeiro, Julia Mota, a la página http://www.memoriaylibertad.org/. En este sitio web podemos leer los siguiente con respecto a este jucio falsario: "Consejo de Guerra 5 Sumario 48.310 que aparece en la foto. Me atrevo a asegurar que están sentados en el orden de la lista tomada de las dos primeras hojas de la sentencia. En la Plaza de Madrid a 8 de Abridle 1940.-Reunido el Consejo de Guerra Permanente numero 5, para ver y fallar la causa seguida con el numero 48.310,por el procedimiento sumarísimo de urgencia contra los siguientes procesados: Leopoldo Carrillo Gómez; Virgilio Escamez Mancebo; Fernando García Peña; Manuel Ramos Martínez; José Delgado Prieto; Nicolás Hernández Macias; Agustín Aliaga de Miguel; Enrique Peinador Porrua; Arturo Lodeiro Sánchez; Benigno Mancebo Martín; José Maria Ovejero de Gande; Argimiro Basillo Barrero; Félix del Castillo Rienda; Eloy de la Figuera González; Argimiro Jiménez Hernández; Angel Evia Menéndez; Ángel del Río Herrera; Felix Hueto Labermero; Santiago Juan Rodríguez; Federico Pérez Díaz; Mariano Cabo Pérez; Alberto Uriarte Presilla; Guillermo Fillola González; Luís Vázquez Téllez; Antonio Ariño Ramis; José Jurado Plaza; Mariano Albert Brigada; Mateo Castañar Canales; Salvador Aguado Cordón; José Sánchez Macias; José Maria del Toro Herrero; Damián Sánchez Salguero; Luís García Llopis; Eleuterio Muñoz Alonso; Cristóbal Pérez Cáceres; Juan Vera Vega; Juan Bernardo Martín; Daniel Cuesta Cadalso; Fernando de Castro Martín; Florentino Gadastegui Gandarias; Pablo Gadastegui Gandarias; Pablo Andujar García; Francisco García Lara; Carlos Fernández Chapi; Jesús Yuste Alcobendas; Francisco Mateo Carmona; Justa Molero Fernández; José Rivera Castillo; Roman Arizpe Alzpitartze; Juan Fidel Losa Petite; Anastasio Hernández Moreno; Manuel Corchado Duran; Avelino Cabrejas Platero; Adolfo Zamarriego Clemente; Juan de los Ríos Rosas; Gonzalo Suárez Molino; Eustaquio Garrote Zapatero; Joaquín Valentín Pastrana; Juan de Dios García Paulino y Julio Diamante Menéndez".

Pero antes, antes de la oportunidad de disfrutar de esa criminal humorada, el General se sentaba cada mañana ante la desordenada mesa de su despacho, ya casi entrado el mediodía, y allí "resolvía un montón de expedientes que le presentaban a diario mientras comía chocolate con picatostes: si los ponía en la silla de la derecha, significaba que se debía cumplir la pena de muerte; los que iban a la silla de la izquierda era para estudiarlos más adelante" (palabras de Pedro Sáinz Rodriguez, ministro de Educación en su primer gobierno de 1938, recogidas en "El verano que trajo un largo invierno", de Alicia Domínguez Pérez). Franco hojeaba con detenimiento los expedientes e insistía, sobre todo, en ver personalmente el de todos los condenados a muerte. Y resolvía. Dependiendo del partido político en el que militara el condenado, el General se decantaba, firmaba su enterado y en esos casos concretos, especificaba: "garrote" o "pelotón".


Consejo de Guerra contra Joan Comorera, fundador y dirigente hisfórico del PSUC. Fue detenido en 1954, y llevado a juicio militar en agosto de 1957. Se le condenó a 30 años de prisión. Trasladado a la cárcel de Burgos para su cumplimiento, murió el 7 de mayo de 1958. Fuente: lamanchaobrera.es

Era tal la fría indiferencia con la que procedía el dictador, que hasta llegó a escandalizar la "sensibilidad" de un alto oficial nazi. Durante el invierno de 1936-37 y en el curso de un almuerzo en el cuartel general franquista, surgió en la conversación el tema de cuatro milicianas que habían sido hechas prisioneras. "No hay nada más que hacer. Fusílenlas", dijo el general en un tono monocorde, distante y desapegado, lo que hizo sobrecogerse al alemán Johannes Bernhardt.


El sanguinario general Franco en su despachop de salamanca, junto a su hermano Nicolás, por algún tiempo secretario suyo. Fuente: labarranca.org

Cenas, comidas, cafés, picatotes, chocolate... Cuanto más sustento para su vida miserable ingería el genocida Franco, cuanto más se refocilaba en los pequeños placeres terrenales, con más saña trataba a quienes no pensaban como él y más vidas de hombres libres y justos exterminaba. Franco, el bárbaro que asesinaba mientras comía picatostes.

sábado, 18 de julio de 2015

"...no hay héroes anónimos. Eran seres con nombres, con rostros, con deseos y esperanzas": La Memoria al servicio de la Justicia. Día 199

18 de Julio: un año tras otro, tras otro y tras otro. Nada cambia. Los mismos de siempre seguís ahí, al frente del cotarro, cabrones, en vuestros mismos despachos, en los mismos salones, con más dinero y más patrimonio en vuestros balances, mientras que los que nada o poco tienen, con menos aún cuentan. Persiste vuestra injusticia, gobierne quien gobierne pues nunca conseguimos que se produjera la ruptura soñada. Nos calzasteis la engañosa reforma y os cambiasteis sólo el collar, pero seguisteis siendo los mismos perros. Y las mismas causas que llevaron a nuestros mayores a luchar contra vosotros por un mundo mejor hace 80 años siguen ahí: acumulación de riqueza desmesurada en vuestras pocas manos; pobreza; desigualdad; ausencia de oportunidades; desvalimiento del débil; restricción de derechos cívicos, políticos y sociales; dictadura del capital, vuestra dictadura; opresión sobre el disidente, sobre nosotros...

Todo sigue igual. Desde hace 80 años y hasta hace 40 asesinasteis a los nuestros por querer cambiar el mundo. Desde hace 40 años y hasta hoy continuáis encumbrados, dominando los medios de producción, los recursos, los resortes del poder, las armas, los funcionarios que las manejan y nos acogotan con ellas, los jueces que nos condenan por protestar... Pero nosotr@s no nos rendimos. Nuestro deber es rescatar no sólo los huesos de los republicanos antifascistas represaliados, sino ante todo revitalizar las identidades, las vidas, los actos, los ejemplos y las ideas que los llevaron a la tumba, a las cárceles, al exilio, a la represión perpetua. Porque sus ejemplos serán nuestra inspiración para seguir luchando contra vuestra injusticia, vuestra opresión, vuestra tiranía.

De la reiteración nacen estas líneas que acabas de leer, redundancia con otras
mil líneas que habré escrito aquí, repetición de lo dicho antes... Del desaliento y la tristeza. Pero no dejan de ser certezas para mí. Por eso las comparto contigo. Y quizás por ello sólo me reste hacer una llamada al compromiso y la entrega, aún cuando no pueda apelar a la esperanza. No soy optimista con respecto al futuro, pero sé cuál es mi deber acerca de cómo encararlo y qué debo seguir haciendo para intentar cambiarlo. Como lo sabía el checo Julios Fucik, periodista y escritor comunista fusilado por los nazis en Berlín, en 1943, cuando escribió su testamento vital "Reportaje al pie de la horca", su mensaje en una botella para quien supiera descifrarlo 70 años después, De él procede este breve extracto:

"Sólo os pido una cosa: Si sobrevivís a esta época, no olvidéis. No olvidéis ni a los buenos ni a los malvados. Reunid con paciencia los testimonios sobre aquellos que cayeron por ellos y por nosotros. Un día, el hoy pertenecerá al pasado y se hablará de una gran época y de los héroes anónimos que han hecho historia.

Quisiera que todos supiesen que no hay héroes anónimos. Eran seres con nombres, con rostros, con deseos y esperanzas, y el dolor del último de los últimos no ha sido menor que el del primero, cuyo nombre perdurará para siempre"
.


Julius Fucik. Comunista, escritor y periodista. Detenido por la Gestapo en 1942. Asesinado en Berlín en 1943. Su obra más transcendente, "Reportaje al pie de la horca", puede leerse en este enlace: http://archivo.juventudes.org/textos/Julius%20Fucik/Reportaje%20al%20pie%20de%20la%20horca.pdf

viernes, 17 de julio de 2015

"Mata al primero y te lo comes; cuando te falte, matas al segundo y así hasta que te quedes sola": La Memoria al servicio de la Justicia: Día 198

La Memoria está dispersa... y a nadie le importa. No existe un Centro director que la agrupe, no hay un lugar que aglomere fotografías, archivos documentales y testimonios, no hay forma alguna de saber el paradero, conocer el destino y contemplar el rostro de los nuestros, nunca se formó la Comisión de la Verdad a la manera argentina que algunos exigimos cansinamente desde hace años y jamás los historiadores profesionales --con honrosas excepciones-- alzaron en demasía la voz para exigir la apertura de los archivos, el cese de su destrucción, su entrega a la administración civil y el regreso al control estatal en Cultura o Administraciones Públicas de expedientes, fondos y legajos que Defensa, la Iglesia y la inmoral Fundación Francisco Franco siguen atesorando, encubriendo y ocultando. Pena da la opacidad cibernética e internautera del Centro documental de la MH de Salamanca que así pasen los años, antes nos alcanzará el Día del Juicio que contemplar la digitalización completa de sus fondos, la cual nunca emprenderá este Gobierno títere de la oligarquía ni tampoco se arrogará como ineludible compromiso la anterior y probablemente futura administración sociodemo, amable y acomodaticia con la plutocracia de siempre, en la que además aspira a integrarse para medrar con las migajas que se desparraman desde los manteles de las más opulentas mesas.


Andalucía. Fuente: andalucia.cnt.es

Puerto Real (Cádiz). Fuente: andaluciainformacion.es

Así pues, la Memoria está dispersa... y este país se ha convertido... opsss... Mis disculpas por mi mente errante..., pero enderezo el pensamiento: este país no se ha convertido, si no que nunca ha dejado de ser un estercolero social y cultural en el que pesebrean intelectuales, un cuchitril que necesitó pero en el que nunca hubo una revolución a la manera francesa o inglesa, una cochiquera enlucida en la que los pastores de cerdos (vulgo, Gobierno) a diario nos conducen a hozar a la dehesa del señorito como es menester para que a su menor antojo, el amo elija al más lustroso pero también más ruidoso verraco rebelde de entre nosotr@s y lo acalle convirtiéndolo en exquisitos jamones y paletas. Sabrosos ibéricos que resultamos, que para eso el patrón nos ceba con buenas bellotas que hemos sembrado, regado, cuidado, cosechado y abonado nosotr@s mismos con nuestra propia sangre en las mismas tierras que nos fueron expoliadas por la alta burguesía.

 Aragón. Fuente: aricomemoriaaragonesa.wordpress.com

Aguilar de la Frontera (Códoba). Fuente: europapress.es

Este extravío circunloquial mío no funciona a modo de preámbulo ni es el prólogo de ninguna brillante argumentación. Es solo el resultado berrinchoso de mi profunda irritación con tirios y troyanos. Que la derecha nos orille, nos margine y nos ataque es el resultado de la selección natural obligada por el imperativo genético que obliga a hijos y nietos a exacerbar los peores rasgos de sus ancestros, así que casi llevo a gala que los beneficiarios de los asesinos nos ataquen como marchamo de garantía de calidad de nuestro empeño memorialístico, pues si ellos se pican es porque ajos llevan comiendo a nuestra costa desde hace 80 años. ¡Ójala les revienten! Y que los acomodaticios de la socialdemocracia, los convergentes y los circulares verticalistas con coleta nos olviden como precio para ingresar en la arcadia de la burguesía prosistema es casi comprensible. A estas alturas no nos vamos a sorprender por traiciones tan despreciables como predecibles. Pero que la RMH, la dignificación del ejemplo, las vidas y los idearios de nuestros mayores hayan desaparecido de los programas de gobierno de la Izquierda real es triste, descorazonador y poco menos que vergonzoso. En algunas autonomías y ayuntamientos gobiernan socialdemócratas o plataformeros con el apoyo en coalición o consentido por parte de los postmodernos comunistas. Va siendo hora entonces de que los munícipes y diputados de esta escora obliguen a los administradores a abrir los archivos, a digitalizar por completo sus fondos, a desterrar de callejeros e inventario monumental los restos franquistas y a impulsar investigaciones y acciones judiciales que permitan determinar la extensión de la complicidad de la burguesía local y acceder a archivos y documentos hasta ahora ocultos y acallados.



Santalla (El Bierzo, León). Fuente: memoriahistorica.org.es

Andalucía. Fuente: AMHYJA

Mientras tanto y en ausencia de esa utópica e irrealizable reconciliación entre la Memoria del Pueblo y la maquinaria burocrática de un Estado al servicio de los explotadores del Pueblo, hasta que llegue ese momento, debemos de contentarnos con la memoria que aún sigue aflorando gracias al esfuerzo de represaliados que han perdido el miedo, de historiadores y de escritores de mérito, que luchan día a día por desvelar lo más negro y macabro de nuestra Historia reciente. Un ejemplo de ello es este breve relato autobiográfico, del que sólo he seleccionado unos párrafos, contenido en la obra "Estudios y actividades de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Jaén", editado por la misma Asociación con la colaboración de la Junta de Andalucía y la Diputación de esa provincia. Dice así:

"Una tarde antes del 39, estando en casa llegaron los fascistas con armas y se llevaron a mi padre. Desde entonces no lo he vuelto a ver, nunca se me olvidará aquella imagen. Por aquel entonces tenía 5 años más o menos, y anterior a esto tan sólo recuerdo verlo cuando lo sacaban de la cárcel y lo llevaban al centro de la Falange para pegarle. Y recuerdo que mi madre nos arreglaba a mis hermanos y a mí para que mi padre nos viera; una de las veces que fuimos a ver cómo lo sacaban de la cárcel, él se puso el pañuelo tapándose la cara para que no viéramos cómo le habían dejado la cara. Tantas y tantas cosas que tengo grabadas... En la cárcel de Rus eran arrestadas muchas mujeres supuestamente rojas pero no las apresaban, se reían de ellas: las rapaban y les hacían una coleta con el poco pelo que le dejaban y lo acaban con un lazo rojo, luego les hacían tomar aceite de ricino para purgarlas, se veía cómo bajaban las escaleras cagándose y meándose mientras todos los falangistas se reían de ellas. Además cada día les hacían volver a la cárcel con una escoba para barrer las calles del pueblo sin otra alternativa, ellas iban por su propio pie, era mucho peor lo que les esperaba si no iban... Mi madre también tuvo que barrer. Recuerdo una vez que mis hermanos y yo salimos a la calle y la llamábamos y ella sin embargo nos ignoraba porque no quería que viésemos cómo lloraba. He pasado mucha hambre, muchísima. Existía en Rus el Auxilio Social creado por la Falange. Era un comedor que daba de "comer" a los que estábamos casi muriéndonos. Nos ponían el plato y antes de comer nos obligaban a rezar y a cantar el Cara al Sol, sino levantábamos mucho el brazo derecho nos dejaban sin comer, de pie, mirando a los que comían, castigo muy duro ese... Mientras tanto íbamos a las higueras y robábamos higos y cáscaras de naranja para comer, pero si nos pillaban los dueños, nos llevaban al cuartel y nos pegaban unas palizas tremendas sin importarles la edad que teníamos".


Exhumación. Fuente: lamemoriaviva.wordpress com

Málaga. Fuente: memoriamalaga.blogspot.com

"Al fusilar a mi padre quedamos 11 hijos. Viendo mi madre que no tenía nada para darnos de comer se le ocurrió ir a hablar con el alcalde don Rufino; le preguntó que si podía ayudarle. Don Rufino sabía la situación de mi familia y le dijo que había solución, pero mi madre nos esperaba la solución que el alcalde le iba a dar. Le dijo: "Mata al primero y te lo comes; cuando te falte, matas al segundo y así hasta que te quedes sola". Ésto y mucho más es lo que sufrimos mientras mi padre estaba preso y después de fusilarlo fuimos siempre reconocidos como animales, incluso los niños nos insultaban a los rojos para no jugar con nosotros. Tanto daño nos ha hecho la Derecha que recuerdo que cogieron cinco o seis hombres a mi hermano de 7 años y lo bajaron al arroyo no sabíamos para qué pero recuerdo ver a mi hermano regresar con sólo siete años cayéndosele los pellejos. Le pegaron mucho. Tuvo que ir mi madre a pedirle al segundo alcalde que no mataran a su hijo mayor. Mi padre fue fusilado en el 41, creo, no lo recuerdo bien, yo era demasiado pequeño pero lo que sí que recuerdo es lo que hizo mi hermano Joaquín el mayor cuando cogieron a mi padre y lo subieron en una camioneta para llevarlo a fusilar. Mi hermano Joaquín corrió detrás y se enganchó en los bajos del camión. Espero ahí debajo viendo cómo mataban a todos incluidos mi padre. Vio cómo le pegaba en el tiro y luego el tiro de gracia. Entonces se acercó a la fosa, cogió un pañuelo del bolsillo de mi padre y guardó en el un trozo de cráneo y restos del cerebro. Nunca se me olvidará cuando llego a casa y se lo mostró a mi madre. No me preguntes por qué lo hizo, pero eso jamás se me olvidará". Amor Garrido García. Natural de Rus, Jaén. Hijo de republicano anarquista asesinado por los franquistas. Tenía tres hermanos: Progreso, Acracia y Placer. Al poco del asesinato del cabeza de familia, los franquistas cogieron a los niños, los bautizaron como Francisco, Juan, María y Pedro e inscribieron obligadamente sus nuevos nombres indeseados en el Registro.

 Andalucía. Fuente: www.andalucesdiario.es exhumacion fosa

Piedrafita (Lugo). Fuente: elmundo.es

¿A qué esperamos para exigir tod@s a una y en conjunto la integración de testimonios estremecedores como éste en un archivo común de la Memoria, de libre acceso remoto para todos los españoles? ¿A que esperamos para exigir que sea el Estado, las administraciones autonómicas, las diputaciones y los ayuntamientos quienes se encarguen de investigar, localizar, exhumar, identificar, entregar y dignificar los restos de los defensores de la Libertad?

jueves, 16 de julio de 2015

Historia del asesinato de un hombre bueno, Ernesto Sempere, a manos de una oligarquía vengativa y revanchista: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 197

Según pudo saber un corresponsal de la Associated Press tras consultar un informe al que tuvo acceso extraoficial en el Ministerio de Justicia franquista en 1945, la dictadura cifraba en 192.684 los republicanos muertos en prisión o extraídos de ella para ser asesinados entre abril de 1939 y junio de 1944 a resulta de su implacable justicia sumaria (datos facilitados por Charles Foltz, periodista norteamericano de AP en Madrid a finales de la segunda Guerra Mundial, autor de un libro titulado " Masquerade in Spain" publicado en Boston en 1948). Hoy sabemos que de esos 192.684, las filiaciones de al menos 90.000 están  identificadas y recogidas en listados nominativos, por lo que si sumamos esos 90.000 republicanos asesinados a los otras filiaciones de 140.000 identificados pero desaparecidos que proceden de las relaciones obtenidas por las organizaciones memorialistas y los Juzgados durante la causa que instruyó Garzón, el número de asesinados por Franco y los suyos como represalia fue de al menos 232.684 republicanos, cifra muy superior incluso a los 192.000 del informe ministerial de la Justicia de Franco. Uno de esos asesinados es Ernesto Sempere Beneyto (Onil, Alicante, 1893).

Sempere es ingeniero industrial de profesión y ayudante de Obras Públicas en la Diputación de Ciudad Real. Su oposición pública a la dictadura de Primo de Rivera y en favor de la democracia le ha costado un traslado laboral a Galicia. Su activismo político se acentúa con la proclamación de la II República en 1931. Así, Ernesto Sempere Beneyto llega a ser presidente provincial del Partido Radical Socialista en 1933, desde 1934 preside el recién creado partido de Unión Republicana y forma parte de la candidatura del Frente Popular al Congreso de los Diputados por Ciudad Real en las elecciones legislativas de febrero de 1936. Además, también es presidente provincial del Instituto de Reforma Agraria y de la Junta de Incautación, por lo que toma partido en la expropiación de algunas fincas, entre ellas la denominada "Zacatena", de 2.166 hectáreas y propiedad de la Duquesa de San Carlos, la primera que se hace en toda España sobre un miembro de la Grandeza y que en septiembre de 1936 es entregada a la Sociedad Filial de Trabajadores de la Tierra de Daimiel para ser explotada en colectividad. Unos días antes de ser relevado como presidente del Instituto de Reforma Agraria en marzo de 1934 tras el triunfo de las derechas y el subsiguiente inicio del Bienio Negro, el mismo ingeniero Sempere ordena también la inclusión de la finca "Cañada del Águila", propiedad del Marqués de Santa Cruz e hijo de la Duquesa de San Carlos, en el inventario de Bienes Expropiables a la Grandeza.

Tras el golpe de Estado terrorista, Sempere participa en las reclutas y preparación de las defensas de la ciudad como Miembro del Comité de Guerra hasta noviembre de 1936 en que es disuelto; oficia como presidente del Comité de Control de Obras Públicas, presidente del Sindicato de Ingeniería y Arquitectura afecto a la UGT desde noviembre de 1936 y como Gobernador Civil en funciones de mayo a julio de 1937.

Incorporado al frente de Almadén y Córdoba, en otoño de 1937 es nombrado Mayor del Ejército Popular de la República al mando del 36º Batallón de Obras y Fortificación, con el que finalmente asciende a Teniente Coronel y Jefe del Estado Mayor de ingenieros, zapadores, pontoneros, fortificaciones, voladuras y pistas de guerra de la Agrupación de Divisiones Toral.

Podría pensarse que este dilatado historial de entrega personal al compromiso político en favor de la clase obrera es la causa primera de su condena a muerte, pero el historiador Oscár Bascuñán Añover en su trabajo titulado "Justicia de Venganza. Los Sempere, la represión política de una familia republicana en Ciudad Real" cree que hay fundadas razones para sospechar que las enemistades que Sempere se gana entre la nobleza y la plutocracia nacional y local por su labor como presidente provincial del IRA y de la Junta de Incautación de fincas no sólo auguran su final, sino que también "ayudan a entender los deseos de venganza de ciertos sectores sociales tradicionalmente dominantes contra determinadas personas que participan en la gestión progresista del régimen republicano".

Fruto de esa vendetta de la oligarquía, Ernesto Sempere Beneyto es detenido e ingresado en prisión el 24 de noviembre de 1939, pasando a disposición del Auditor de Guerra de Ciudad Real en méritos de Sumarísimo de Urgencia nº 1816. Es juzgado en Consejo de Guerra celebrado el 3 de junio de 1940 y condenado a muerte, junto con Pedro Marquínez Ruiz de Alda (concejal del ayuntamiento de Ciudad Real), José Tirado Berenguer (presidente provincial de la CNT y secretario de la FAI) , Ambrosia Tapiador Cuéllar, Francisco Lara Torrijos, Felipez Muñoz Rivero, Bartolomé Gutiérrez Corroto y Felipe Mohino Muñoz.

Casi de forma inmediata aunque poco esperanzado, Ernesto Sempere Beneyto --cuyo hijo Ernesto Sempere Villarrubia se encuentra también preso en otra cárcel de Ciudad Real, condenado ya a 20 años por haber hecho agitación y propaganda en el Instituto de Enseñanzas Medias-- solicita el indulto, aunque en vano. El 15 de julio de 1940, el coronel gobernador militar de Ciudad Real dirige el siguiente escrito al director de la Prisión Provincial: "Sírvase hacer entrega a la fuerza de la Guardia Civil que se presentará en esa prisión a las 5 horas del día 17 del actual de los reos que al respaldo se citan para conducirlos en la forma acostumbrada a la parte exterior del Cementerio de esta plaza donde serán ejecutados a las cinco y treinta de dicho día. Los reos entrarán en capilla a las una horas del mismo siendo asistidos por el Capellán de la Prisión durante su permanencia en ésta".

En el respaldo de la orden figuran los siguientes 26 nombres:

(...) "El Pichi" Barba Benito
Santos Blanco Ordóñez
Vicente Bustamante Ruiz
Antonio Caballero Cuevas
Manuel Cruz Donaire
José Estévez Lázaro

Manuel Fernández Pozo
Loreto Gamero González

Felipe Givica Gutiérrez
Francisco Lara Torrijos
Julián Menéndez Díaz
Victoriano Molin Bermejo
Andrés Orejón Peláez
Benigno Orejón Ruiz
Leandro Ormeño Expósito
Miguel Peralta López
Pedro Antonio Pérez Rosales
Gabriel Pérez Ruiz
Juan Manuel Romero Castillo
Santos Rueda Lozano
Reyes Sánchez Martín
José Sánchez Pérez
Ernesto Sempere Beneyto
Juan Toribio Peral
Francisco Trujillo Rodríguez
Pedro Vidal Ciudad


Ernesto Sempere Beneyto, asesinado por un pelotón de fusilamiento el 17 de julio de 1940.

Pedro Marquínez Ruiz de Alda, condenado a muerte en el mismo juicio que Ernesto Sempere.

Todos estos hombres justos, entre ellos Ernesto Sempere, fueron asesinados junto con otros más de 2.000 en toda la provincia entre 1939 y 1945 como desquite en un bárbaro ajuste de cuentas de los ricos y poderosos contra las obreros, proletarios, jornaleros, profesionales e intelectuales que habían soñado en Ciudad Real con cambiar el mundo y hacerlo más libre, equitativo y solidario.

Hoy, ahora, en este mismo instante, contabilizo 75 años justos y precisos que median entre este día 17 de julio de 2015 y el día17 de julio de 1940, fecha del asesinato de Ernesto Sempere Beneyto. Ya son las doce y cinco de la noche. Un carcelero ha comunicado a los amedrentados presos de la provincial de Ciudad Real los nombres de los que serán asesinados antes del amanecer. Ernesto Sempere se siente anonadado. En pocos minutos, a la una de la madrugada, será conducido a la capilla de la prisión con sus 25 compañeros. Allí el capellán de la prisión les habla de resignación, les anima a confesar sus crímenes y les exhorta a entregarse a la divina misericordia. Aprovecha Ernesto para escribir su despedida familiar y fijar sus últimas voluntades. En unas pocas horas, Ernesto será trasladado al Cementerio y allí, en el exterior, junto a uno de sus muros, en el lugar de costumbre --rutina adquirida a fuerza de aniquilar a más de dos millares de inocentes--, allí Ernesto será asesinado a las 05:30 h. de la mañana por la descarga letal de un pelotón y rematado en el suelo por un pistoletazo en la cabeza del oficial al mando.

Ernesto Sempere Beneyto, asesinado junto con otros 232.000 españoles por los enemigos de la Justicia. Asesinado. Sólo por querer para todos un  mundo más justo.

Se las rapaba, se las purgaba, se las violaba, les robaban... Después se las fusilaba: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 197.

La mujer resistente, la arrojada izquierdista víctima primera de los desmanes, la fiel compañera comprometida con su ideal y el del disidente, la miliciana valiente, la médico y enfermera, la estoica esposa a la puerta de la cárcel, la viuda doliente, la madre que también hace de padre reinventando un presente de ausencias y soledades, la republicana... De ella he hablado y ella mi guía ha sido para dar forma a la narración de sus vicisitudes y para observar casi furtivamente el sufrimiento en su rostro a lo largo de cientos de fotografías publicadas en esta página. Algunas de ellas, pueden verse pulsando sobre sus enlaces:

- Las represalias se ceban en las mujeres
- 116 mujeres y 56 niños, muertos en la Prisión de Saturrarán
- Las mujeres no se arredran
- Los niños perdidos del franquismo
- Las represaliadas por el franquismo sufrieron por rojas y por mujeres
- Tomasa Cuevas, Juana Doña y otras Presas políticas del franquismo
- Prisión de Mujeres de Las Ventas, Madrid
- La terrible prisión de Les Corts, Barcelona

Pero quizás fue la terrible visión de sus cráneos, de sus cabezas rapadas, lo que más impresionó al lector ¡y a las lectoras! de los breves entradas de TODOS LOS ROSTROS (ver
Rapadas por ser rojas y republicanas), porque siendo poco más que una colección de imágenes comentadas de forma subjetiva, no había nada de ficción en la espeluznante descripción de aquel horror ahito de muerte y represión. El impacto causado por aquellas fotografías persistará constante por siempre en mi recuerdo, pero se acentúa aún mas cuando tropiezo con alguna detallada reseña sobre las torturas a las que fueron sometidas aquellas dignas mujeres, muchas en víspera de su inminente asesinato.   

La que contiene el libro autobiográfico "El secretario. Revelaciones sobre la guerra civil en Badajoz", de Enrique Santos (reproducidas por Francisco Espinosa, en su "La columna de la muerte") me parece aterradora. Versa sobre un sucedido en San Vicente de Alcántara. Véase: "La mayoría de los huidos capturados eran fusilados en el mismo lugar en que eran encontrados. Mujeres y niños padecieron también aquella furia. A estas mujeres y niños se les aplicaba castigos más suaves: se le rapan la cabeza dejándoles sólo en lo alto un mechoncito para adornarlo con lazos rojos. Así se les paseaba por la calle haciéndoles levantar el puño como señal de la ideología extremistas de izquierda. Otro de los leves castigos fue el de las purgas con aceite de ricino... Los desfiles procesionales de mujeres y niños pudo contemplarlos este narrador en Valencia de Alcántara, San Vicente de Alcántara y Alburquerque. En la primera de dichas localidades, uno de los muchos desfiles que se celebraron fue el siguiente: anudadas fuertemente a una larga soga caminaba una hilera de mujeres con alguna de sus hijas --no mayores de cinco o seis años-- luciendo sus cabezas afeitadas sus lazos rojos sus vestiduras rasgadas. A uno y otro lado los verdugos con látigos, fustas y palos propinándoles constantes golpes y obligándolas a decir en voz alta "¡somos comunistas!". Si aquellos gritos no se pronunciaban con la suficiente energía, los látigos se encargaban de que lo fueran... Se inician las detenciones, las purgas, los malos tratos, los paseos. Ningún detenido es sometido a procedimiento. No se estila. Se persigue indiscriminadamente sin interrogatorio, sin declaraciones, sin derechos humanos. A algunas jóvenes se las violaba, se les robaban sus alhajas, después se las fusilaba... Una especie de "comisión de limpieza" determina quienes deben desaparecer, dentro de los que no han huido. Algunos detenidos pasan por la sacristía convertida en sala de torturas. Don Facundo [el cura], que ha vuelto, ayuda o al menos tolera. Y de allí, a la fosa común. Hay constantes paseos...".

Se cuidaron mucho los fascistas españoles de no fotografiar o reproducir el instante mismo en el que la mujer republicana es torturada. Pero la visión de las rapadas de Montilla o de Oropesa y la impactante experiencia de contemplar con empatía sus despavoridas miradas y ver en ellas el espanto que anida en sus ojos, marca e impide olvidos y desmemorias. Pero para aquellos corazones duros, inconmovibles ante el dolor ajeno, dejo aquí una selección del mismo espanto y la misma liturgia atormentada, sólo que en la Francia de 1944, tras la derrota en suelo galo de los nazis y las gráficas represalias sobre cualquier mujer que hubiera tenido relación real o imaginada con algún soldado alemán. Os aviso, el horror que aquí ves es aprendiz en ciernes del sufrido en suelo hispano. A ambos y a todos los que vengan después les cantó Georges Brassens en "La Tondue" (La rapada). La versión que traigo es en castellano, traducida e interpretada por Horacio Cerván.


Fuente: elbauldejosete.wordpress com

 Fuente: http://victoriarolanda.com.ar

 Fuente: http://victoriarolanda.com.ar

 Fuente: peru.com

Foto de Robert Capa. 1944. Fuente: seminariofascismo.wordpress.

Foto de Robert Capa. 1944. Chartreuse. Represalias contra una mujer francesa que tuvo un hijo con un aleman. Fuente: visionesdelacrueldad.blogspot.com

 Fuente: www.blogodisea.com


 Fuente: www.lasegundaguerra.com

 Fuente: www.lasegundaguerra.com

 Fuente: www.taringa.net

 Fuente: www.taringa.net

Fuente: www.uypress net

"La Tondue" (La rapada), de George Brassens. Versión en castellano traducida e interpretada por Horacio Cerván

miércoles, 15 de julio de 2015

Ni fue guerra, ni civil ni española. Fue una matanza de proletarios e intelectuales que osaron reclamar un sitio en la Historia: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 196

Cuando los americanos sobrepasaban las Ardenas y entraban por el sur y los rusos llamaban a las puertas de Berlín en las postrimerías de la segunda hecatombe mundial, aún el criminal maestro de la propaganda Goebbels seguía convenciendo a sus ilusos y fanatizados alemanes del triunfo nazi y de la inminente derrota aliada, inventando armas secretas, fantaseando Cuerpos de Ejército inexistentes en rápido regreso a la patria o desvariando sobre irresistibles contraataques. Volvía Joseph a aplicar así lo más granado de su manual de manipulación de masas, resumible en máximas como "Miente, miente, que al final algo quedará [...] Cuanto más grande sea una mentira, más gente lo creerá..." o como "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan". Pero su sentencia más conocida y universalmente practicada es la que expresa el famoso axioma "Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad". Tan simple y cínico método cuajó entre los millones de receptores del mensaje, puesto que durante veinte años Goebbels y sus compadres genocidas usaron el aforismo para convencer a sus fieles de la supremacía de la raza alemana, la maldad judía, la inferioridad comunista, los males de la democracia y la bondad del nacionalismo expansionista fundamentado en las guerras de agresión. Parece llevada con alfileres esta disgresión histórica pero justifico el traerla a colación porque si un criminal nazi y su aventajado aprendiz español Franco fueron capaz de convencer a 50 millones de personas de una mentira sólo a fuerza de repetirla, a mí me queda la labor bastante menos dificultosa de persuadir a los miles de lectores de TODOS LOS ROSTROS de que las verdades que tan machaconamente repito son sólo eso, verdades. Y las centro en tres ideas que consciente y planificadamente, casi de forma obsesiva, vengo reiterando en estas páginas, en listas, blogs y grupos desde hace ya 15 años. A saber, que la mal-llamada Guerra Civil Española...

- Nunca fue guerra, pues consistió en un salvaje atentado terrorista contra civiles, orquestado por funcionarios armados traidores apoyados por escuadrones de la muerte falangistas y cedistas.

 - Nunca fue civil, ni cainita, ni contienda fraticida, si no que consistió en una premeditada y alevosamente preparada labor de exterminio de proletarios, obreros y trabajadores inocentes desarmados, ordenada por el Capital, la oligarquía y la Iglesia contra las clases medias y bajas que se habían atrevido a alzar la cabeza exigiendo justicia y redistribución de la riqueza.

- Nunca fue española, pues miles de bárbaros al servicio de la plutocracia internacional (17.000 nazis alemanes, 60.000 fascistas italianos, 15.000 viriatos portugueses, 100.000 mercenarios moros, 2.000 ultras franceses e irlandeses y un largo etcétera de otros invasores) con el apoyo de sublevados patrios, cometieron en nuestras tierras cientos de miles de asesinatos.

Refugiados en Toledo. 1936. Fuente primaria BNE

Refugiados en Toledo. 1936. Fuente primaria BNE
Y será por mor de repetirla hasta la saciedad, pero la especie que difundo va calando entre tirios y troyanos hasta el punto de que poco a poco se ha ido convirtiendo en un lugar común entre aquellos que escriben sobre amos, bárbaros sicarios y víctimas idealistas en la España del siglo XX.

Columna franquista compuesta en su mayor parte por mercenarios moros. Fuente: alcantara.forogratis.es

Entrada de los nacionales en Constantina. Fuente: joseantoniobru.blogspot.com

Toma de Aracena por las columnas de la muerte de Rafael Medina, duque de Medinaceli, y Ramon de Carranza. Fuente: memoriadehuelva.wordpress.com

Toma de un pueblo extremeño. 1936. Fuente: www.foropolicia.es

Prueba documental indiscutible de este argumentario trinitario es su correspondencia literal con la realidad documental y con la suerte, la desgracia más bien, de millones de republicanos asesinados, desaparecidos, apresados, torturados y oprimidos. Aporto hoy una más de entre tantas, no como mi tributo diario a aquellos que buscan en mis letras una visión romántica o morbosa del conflicto, no, si no como una truculenta muestra más del horror que sembraron por toda España los fascistas siervos de sus ricos amos para volver al redil a las ovejas descarriadas:

"El Casar de Escalona (1.863 habitantes en 1936). Las elecciones de febrero dieron la victoria a la Candidatura Antirrevolucionaria, aunque de forma ajustada. Apenas hubo Reforma Agraria [ni ocupaciones ni saqueos]. Comenzada la guerra, y a pesar de la fortaleza sindical, de que el pueblo se organizó revolucionariamente y de que el Ejército republicano organizó allí una segunda línea de contención tras la caída de Talavera [...], no hubo ninguna víctima derechista. Incluso los líderes frentepopulistas locales evitaron la detención y el paseo de algún otro desafecto tal como pretendías los milicianos foráneos. El día 15 de septiembre las tropas [de la columna franquista de] Castejón tomaron el pueblo no sin regular resistencia por parte de las unidades milicianas allí atrincheradas. Se combatió fuertemente por la torre de la iglesia. Siguió una razzia en la que los conquistadores eliminaron a los combatientes prisioneros para, a renglón seguido, hacer salir a todas las familias a las puertas de sus casa. En esa situación comenzaron los saqueos, los robos y las violaciones. Regulares y legionarios asesinaron al menos a 11 vecinos. Luego la tropa [fascista] recibió la orden de abandonar el pueblo que sería retomado dos días más tarde. Interín, fuerzas del Ejército republicano y de las milicias volvierona  tomar posiciones, en el pueblo ya vacío de vecinos, huidos ante el terror vivido y por lo que podía sobrevenir. Cuando el día 17 unidades de Castejón reforzadas con otras de Asensio tomaron definitivamente El Casar, algunos vecinos escondidos en los alrededores regresaron con banderas blancas creyendo que lo peor ya había pasado [...] Craso error: otros 12 vecinos perderían sus vidas en la limpieza posterior (hasta octubre) y otros 14 desaparecieron en un camión, probablemente fusiladas en el puente del Alberche".




Prisioneros republicanos en Seseña. Octubre 1936 . Fuente: toledogce.blogspot.com


Iglesia de El Casar de Escalona, donde en 1936 los último milicianos republicanos resistieron durante un tiempo los cañonazos y el asalto de la columna de Castejon. Los tomados prisioneros con vida fueron inmediatamente asesinados.

 El comandante Castejón, sentado con bastón, segundo por la izquierda. Fuente: ABC.es

El asesino y genocida comandante Castejón. Fuente: elmundo.es

A resultas de estas arbitrarias salvajadas, los vecinos asesinados fueron enterrados ignominiosamente, sus mujeres e hijos cargaron para siempre con el estigma de ser familias de rojos, se les aplicó la Ley de Responsabilidades Políticas, recibieron multas, fueron depuradas con la pérdida de sus empleos, no consiguieron cartillas de racionamiento y penaron de por vida su condición de izquierdistas o de haber sido escogidos al azar como ejemplarizantes víctimas propiciatorias para amedrentar, aterrorizar y reconducir al redil a los humillados proletarios.

Las fuentes de las fotografías son diversas. El párrafo entrecomillado que relata el asalto de El Casar es obra de José María Ruiz Alonso, en su investigación titulada "Nuevos datos sobre la represión franquista en Toledo", dentro del libro "La Guerra Civil en Castilla-La Mancha, 70 años después". Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha.

martes, 14 de julio de 2015

Curas asesinos, Iglesia criminal: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 195

Papas hostiles a la República y a sus valores igualitarios y laicos antes incluso de 1931; arzobispos que exigen la movilización armada de sus fieles contra la Democracia española; obispos que llaman al exterminio de socialistas, comunistas y anarquistas; sacerdotes que elaboran listas de muerte, designan a quién  fusilar y animan a los asesinos a intensificar la matanza... Ésta era la Iglesia Católica en los años 30 del XX, de la que también formaban parte los cientos de curas asesinos que llevaban pistola y cartuchera sobre la sotana, participaban en ataques, disparaban ametralladoras desde campanarios, mataban y daban tiros de gracia. Algunos de ellos, en otras entradas de TODOS LOS ROSTROS y aquí:

El cura de Navarra Antonio Oña, armado con pistola y uniforme de campaña, decía a una madre que intercedía por la vida de su hijo condenado a muerte: "Mira hija, si lo matan ahora irá al cielo. Si no lo matan, volverá a la andadas y se condenará. ¿Qué mejor momento para morir que ahora que está confesado?". Fue nombrado canónigo de Pamplona y en 1956 ascendió a Obispo de Mondoñedo.



El cura de Zafra (Badajoz), Juan Galán Bermejo, capellán de la 11ª bandera del 2º Regimiento, estaba entre los asaltantes a a catedral. Descubrió a un miliciano escondido en un confesionario y lo mató con su pistola. Galán se jactaba, mostrando su pistola, de que llevaba «quitados de en medio más de cien marxistas».

Mercaderes, asesinos y embusteros en el Templo. Foto: Misa en Alcalá. Fuente: lavozdelsur.es


El cura de Badajoz, Isidro Lombas (o Lomba) Méndez participó en la represión, pues elaboraba las listas de quienes aún vivían y había que de­tener para llevarlos a la Plaza de Toros.

Un capellán castrense entró en los barrios obreros sevillanos de La Macarena (Sevilla) con la columna de legionarios y falangistas “a sangre y fuego”.


Cura condecorado. Fuente: coleccindemedallas-serteco.blogspot.com

El sacerdote de Calahorra (Logroño) Francisco Lajusticia vestía el uniforme de Falange con pistola al cinto.



"Había un cura, que era de Santander [...] yo lo he visto por aquí estando formados [los presos] … con un látigo de esos de los negreros, así debajo el brazo. Nunca le vi usarlo, pero las palabras de él eran éstas: “lo mejor para éstos es pegarles cuatro tiros y tirarlos [al río], así no sabe nadie dónde están".


Curas armados en la antigua plaza de Pamplona. Fuente: www.feriadeltoro.net

El coadjutor de la parroquia de Murchante (Navarra) Luis Fernández Magaña, administrador del Conde de Rodezno era requeté y daba los tiros de gracia a los fusilados que habían sido sacados de la cárcel de Tafalla por un grupo de requetés el 21 de octubre de 1936, antes de arrastrarlos a la fosa común.


"Cuando estuve en el penal de Ocaña (Toledo) nos sacaban al patio todos los días para oír misa. ¿Sabes lo que nos decía el padre Rodríguez? Un cura que luego estuvo en Toledo, un cura que llevaba un pistolón debajo de la sotana y que se le notaba el bulto. Nos decía: "vosotros rojos, ¿sabéis a lo que tenéis derecho? ¡De la tierra que pisáis hacia el cielo no tenéis derecho a nada! ¡De la tierra que pisáis hacia abajo tenéis derecho a unos centímetros donde enterraros!". "Luego este cura Rodríguez cuando tocaba fusilar a una saca, la noche antes te confesaba y por la mañana iba al fusilamiento y se encargaba de dar el tiro de gracia… ¿Qué te parece el pájaro? ¡Eso el cura!”.

Recreación cinematográfica de un grupo de curas armados. Película: "La buena nueva". Fuente: http://www.lehman.cuny.edu

“A mi padre lo mataron por ser de las juventudes comunistas. A mí tío lo mataron en el penal de Ocaña. Un cura lo mató en el patio de la cárcel.”


"En Quintanar (Toledo) estuve 6 meses en la cárcel (…), lo que era una sinvergonzonería era que quien se encargaba de da el tiro de gracia a .los que fusilaban era uno de los sacerdotes que había allí, lo llamaban “El curilla” por la poca cosa que aparentaba físicamente”.


Curas armados. Fuente: www.herenciacristiana.com

Más datos, citas y fuentes primarias y secundarias sobre el papel de la Iglesia en la guerra y sobre los Papas, Arzobispos, Obispos y Sacerdotes apologetas de la violencia y cómplices e inductores de asesinato de campesinos, obreros y trabajadores pueden encontrarse en siguientes entradas de TODOS LOS ROSTROS:


Iglesia, fascismo y represión
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/06/iglesia-fascismo-y-represin.html y en

Iglesia, Fascismo y Represión, Segunda Parte http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/11/iglesia-fascismo-y-represin-segunda.html

 

Castuera, 1940. Misa por los Caídos. Fuente: badajozylaguerraincivil.blogspot.com

lunes, 13 de julio de 2015

A ella le pegó cinco tiros. A él bastó con un certero disparo en la cabeza. Al terminar, una frase: "Nunca había pegado seis tiros tan bien pegados como éstos". Los Rodríguez López, el exterminio de una familia de izquierdas: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 194


1936. 17 de julio
: militares africanistas sublevados con el apoyo de los fascistas de Falange dan un golpe armado en toda España. Su resultado es desigual e incierto, pero a sangre y fuego eliminan toda disidencia y triunfan en todo o en gran parte de Andalucía Occidental, Galicia, Castilla, Canarias, Baleares, Navarra...

1936. 18 de julio: el golpe de Estado sorprende a Rogelio Rodríguez López, campesino y labriego gallego, realizando la siega para la que ha sido contratado en tierras de Tolocirio (Segovia). A pesar de ser un hombre de izquierdas, Rogelio decide volver a su tierra ya que se siente inquieto por la suerte de su familia. Además, Segovia, como Galicia, ya está bajo control de los sublevados. Rogelio vive en la aldea de Soulecín (O Barco de Valdeorras, Orense), junto con sus padres Domingo Rodríguez y Amalia López y sus 6 hermanos, Francisco, Sebastián, Alfonso, Domingo, Antonia y Consuelo.

1936. Julio: comienza la masacre de republicanos, disidentes, tibios o equidistantes en Galicia. La matanza se intensifica durante una década.

1936. Agosto: Rogelio es reclutado y movilizado por los franquistas y encartado en una unidad que es enviada inmediatamente a Asturias para romper el cerco que los leales republicanos tienen sobre Oviedo.

1936. Final de Año: Rogelio da el salto y se pasa a las filas republicanas.

1937. Octubre: con la toma de Gijón y Avilés, la República y su ejército son derrotados en Asturias. Los franquistas dan por concluída la guerra en esta zona. Rogelio regresa clandestinamente a Galicia y se oculta en la casa familar.

1937. En algún momento del año: Sebastián, soldado forzado en el ejército franquista y hermano de Rogelio, deserta durante un permiso y se esconde junto con su hermano en Soulecín.

1939. Febrero: tras muchos meses ocultos cual topos, Rogelio y Sebastián son sorprendidos por la Guardia Civil durante un registro del domicilio familiar. Se produce un intercambio de disparos, durante el que muere un guardia. Rogelio y Sebastián huyen precipitadamente al monte y se unen a las partidas guerrilleras que sostienen la resistencia antifranquista.

1939. Febrero: Domingo Rodríguez y Amalia López y la hija de ambos, Consuelo, son detenidos e interrogados por los civiles en busca de sus hijos.

1939. Marzo: Antonia Rodríguez, hija de Domingo y Amalia, es denunciada y detenida acusada de proporcionar vituallas a los huidos.

1939. 18 de octubre: La 3ª Bandera del I Tercio de la Legión entra en Soucelín buscando a Rogelio y Sebastián. Así contaba Agustín Núñez, hijo del alcalde, lo que sucedió a continuación: "Llamaron a la puerta. Creí que es un tercio entero. Pude contar casi 100 hombres armados. Me obligaron a acompañarles a la casa [de Domingo y Amalia]. Ya dentro empezaron a interrogar a la señora Amalia y a los niños. Primero les pusieron una pistola en la cabeza y como no decían nada comenzaron a darles palos. Luego encerraron a los pequeños en una cuadra. A la señora Amalia la llevaron a rastras a las afueras del pueblo. Domingo, su marido, fue por su propio pie. Ya en el lugar el teniente eligió a uno de los legionarios para que disparase, pero se daba la casualidad de que el muchacho era de por aquí. Éste contestó: "Mi teniente, yo a estos dos ancianos no me atrevo a matarlos". No opinó lo mismo otro de los soldados que sí se ofreció a hacerlo. Domingo y Amalia se abrazaron. A ella le pegó cinco tiros en el pecho. A él bastó con un certero disparo en la cabeza. Al terminar, una frase: "Nunca había pegado seis tiros tan bien pegados como éstos". Yo mismo asistí horrorizado a la trágica escena. Antes de las muertes los legionarios habían detenido a otro vecino del pueblo al que torturaron y amenazaron con matarle también si no declaraba el paradero de los huidos [...]. Antes de retirarse, el teniente ordenó que aquel vecino fuese el encargado de hacer la fosa en medio del camino para que los carros y la gente les pisaran encima. Los enterramos envueltos en una sábana y una manta, abrazados tal y como habían sido ejecutados, lo más cerca posible de la orilla del camino". Entrecomillado extraído de "Las fosas de la memoria" de Emilio Silva y Santiago Macías.

1940. 13 de mayo: Rogelio y Sebastián hacen justicia y abaten al legionario Luis Zarracina Rodríguez, asesino de sus padres Domingo y Amalia.

1941. 2 de octubre: Rogelio muere a garrote vil en La Coruña, tras ser detenido en Portugal y enviado preso a España junto con dos compañeros de los del monte cuando se dirigían a la costa para tomar pasaje hacia América.

1942. 30 de octubre: Sebastián es alcanzado por una bala perdida durante el curso de una refriega con la Guardia Civil en Borruga (Orense) y muere. En su agonía, levanta el puño como desafío instantes antes de expirar.

1946. 18 de diciembre: Domingo Rodríguez, guerrillero y benjamín de la familia Rodríguez López, es abatido por la guardia civil durante una emboscada que le tienden en Soucelín.

1949. 24 de febrero: Alfonso Rodríguez López, también guerrillero y digno hijo de Domingo y Amalia, es muerto durante una celada que le prepara la Guardia Civil en el pueblo de Ocero (León).

1948. 22 de octubre: Antonia Rodríguez López, tras 9 años en la clandestinidad como guerrillera, consigue huir de España en un barco que zarpa subrepticiamente del puerto de Luanco (Asturias) con destino a San Juan de Luz (Francia). Antonia permanecerá para siempre en el país galo y nunca volverá a España.

1949.
En algún momento del año: Consuelo Rodríguez López huye de España hacia Francia merced a secretas rutas terrestres de evasión. Consuelo se había convertido en enlace con la guerrilla pero fue descubierta por la Guardia Civil, por lo que escapó y se integró durante una década en la guerrilla que operaba desde las montañas de Lugo. Tomó parte en muchos combates, perdiendo en uno de ellos a su 'marido del bosque', que murió entre sus brazos. Consuelo nunca regresó a España.

La familia Rodríguez López. Fuent: "Las fosas de la memoria", de Emilio Silva y Santiago Macías.

En la fila superior, de izquierda a derecha: Rogelio, asesinado en 1941; Francisco; Domingo padre, asesinado en 1939; Amalia, asesinada en 1939; Sebastian, asesinado en 1942;

En la fila inferior, de izquierda a derecha: Domingo hijo, asesinado en 1946: Alfonso, asesinado en 1949; Antonia, huida y exiliada en 1948; Consuelo, huida y exiliada en 1949.


Terrible historia casi telegrafiada. La traición y las masacres ejecutadas por los fascistas en Galicia y el asesinato de los progenitores de una familia humilde obligaron a seis de sus hijos e hijas a echarse al monte para hacer justicia. Los cuatro hombres guerrilleros fueron asesinados; las dos hijas guerrilleras huyeron de este país maldito y nunca jamás retornaron. Todos ellos y ellas fueron dignos hombres y mujeres de su tiempo.

DE IZQUIERDAS.