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lunes, 2 de marzo de 2015

9 esclavos de Franco: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 61

Muchas son las entradas que he dedicado al trabajo forzado al servicio de los vencedores, entre ellas por ejemplo Republicanos y antifranquistas convertidos en Esclavos. Reducir parte de la condena era aparentemente el propósito establecido por el franquista y nacionalcatólico Patronato para la Redención de Penas por el Trabajo del padre Pérez del Pulgar, cómplice colaboracionista con la Iglesia Católica del tiránico y asesino régimen, pero su objetivo era establecer una sofisticada estructura explotadora del ser humano que convirtió a disidentes y opositores antes libres, en puros esclavos que construyeron forzadamente carreteras, presas, regadíos, fortificaciones defensivas y puentes y rehabilitaron edificios nobles, castillos, monasterios, conventos, obispados, colegios... La foto que hoy traigo procede de imagina65.blogspot.com/2010/06/la-zona-historica-el-canal-de-los.html y en ella podemos ver a un grupo de presos republicanos que posa ante el canal del Bajo Guadalquivir, magna obra faraónica al servicio de la plutocracia cortijera andaluza fascista, la misma que hoy sigue disfrutando gratuitamente y en beneficio propio de aquel trabajo forzado. El del brazo en cabestrillo es Antonio Fernández Borrero, de Paterna del Campo,  Huelva. Se fracturó la muñeca durante las obras. Mi homenaje a esos 9 hombres libres, que una vez algunos creyeron esclavos.

viernes, 27 de febrero de 2015

La columna minera de Huelva. Armados con palos y escopetas de caza, ofrecieron su vida por Sevilla y por la Democracia republicana: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 58

Sevilla, 18 de julio de 1936. Los sublevados siembran la muerte por las calles de la ciudad. A sangre y fuego, el comandante Castejón y el capitán Ramón de Carranza --enviados por el sanguinario Queipo-- y los legionarios a su mando se parapetan detras de niños, mujeres y ancianos para asaltar y tomar las barricadas de la Plaza de San Marcos, Triana, La Macarena, San Gil, San Julián, San Bernardo..., donde unos pocos obreros resisten con cierto éxito, en algunas zonas hasta el día 22. Entre 6.000 y 20.000 personas (según la fuente) de toda condición, políticos como el Alcalde de la ciudad, el Gobernador Civil o el Presidente de la Diputación Provincial, concejales, militares, guardias civiles y de asalto, sindicalistas y militantes de izquierda son apresados, aniquilados brutalmente y sepultados en enormes y anónimas fosas comunes en el cementerio capitalino. 

Enterados los jornaleros y obreros de Huelva y de su combativa cuenca minera de la magnitud de la agresión terrorista contra el pueblo hispalense indefenso, los onubenses secundan el llamamiento de su gobernador militar fiel a la República y se muestran dispuestos a apoyar a los resistentes sevillanos y a defender la legalidad, para lo cual se organizan en una columna que de camino a Sevilla va requisando camiones, coches, maquinaria agrícola y escopetas de caza a su paso por San Juan del Puerto, Valverde, Zalamea la Real, Campillo, Nerva, Río Tinto, Peña de Hierro, Mesa de los Pinos... Cuatro automóviles, quince camiones y 250 kilos de dinamita incautados a la Río Tinto Company Ltd. componen la comitiva, en la que se integran varios centenares de voluntarios, la mayor parte completamente desarmados.
Imagen --quizás de dudosa adscripción-- usada por la página cosasdeandalucia.com para ilustrar una entrada sobre la columna minera

El general Pozas, gobernador militar de Huelva, refuerza la columna minera con 120 guardias civiles y de asalto. Pero ahí comete su gran error: concede su mando al comandante de la guardia civil Gregorio Haro Lumbreras, a pesar de que éste tenía en su historial pronunciamientos previos contrarios al Estado  republicano. De camino a Sevilla, el taimado comandante Haro escolta a la columna y con el acuerdo de los jefes de los mineros a los que consigue engañar, los diputados Cordero Bell y Gutiérrez Prieto, se ofrece a adelantarse como rápida avanzadilla para ir eliminando los posibles obstáculos que pudieran encontrar. Confiados, los mineros que forman el cortejo se acercan a Sevilla, pasan junto a Tomares y al amanecer del 19 de julio comienzan a bajar la Cuesta de Castilleja. Y allí, tras unos matorrales, en la zona conocida como La Pañoleta del término municipal de Camas, en el cruce de las carreteras de Mérida y Huelva y justo antes de cruzar el río Guadalquivir con Sevilla a la vista, se agazapan los guardias armados del comandante Haro, que en cuando los tienen a tiro abren fuego sin previo aviso sobre los vehículos. Los conductores y muchos de los pasajeros caen abatidos, a la par que uno o varios camiones que transportaban dinamita estallan por los balazos, provocando una enorme explosión y repartiendo miembros y restos cadavéricos de una treintena de republicanos fieles por las cercanías.


Placa erigida por el Ayuntamiento de Camas en homenaje a los onubenses muertos en el cruce de La Pañoleta. Imagen procedente de la página cosasdeandalucia.com.
 
 

Algunos de los camiones que se encontraban a la cola del séquito consiguen dar la vuelta en plena carretera y huir hacia Huelva, mientras que otros quedan atrapados por la barrera de un paso ferroviario, convenientemente bajada por los traidores confabulados. Entre el humo de la deflagración y la confusión, decenas o cientos de mineros consiguen escapar y muchos se refugian en aldeas y pueblos del entorno, pero 71 de ellos son apresados por los bárbaros alzados.

Los mineros onubenses salen de la Audiencia Provincial de Sevilla en la Plaza de San Francisco tras escuchar su sentencia, camino de su muerta segura. Imagen procedente de la página ucarsevilla.wordpress.com


Los mineros onubenses salen de la Audiencia Provincial de Sevilla en la Plaza de San Francisco tras escuchar su sentencia, camino de su muerta segura. Imagen procedente de la página ucarsevilla.wordpress.com



Los mineros onubenses salen de la Audiencia Provincial de Sevilla en la Plaza de San Francisco tras escuchar su sentencia, camino de su muerta segura. Imagen procedente de la página ucarsevilla.wordpress.com

Los prisioneros son conducidos a Sevilla, pasan por diversos presidios improvisados y más tarde son encerrados en el barco Cabo Carboeiro, provisionalmente convertido en prisión flotante en el muelle de Tablada. Pocos días después, son ceremoniosamente juzgados en una farsa de juicio y condenados todos ellos a muerte, siéndosele conmutada la terrible pena sólo al niño Manuel Rodríguez Méndez que "en consideración" a su baja edad de 16 años es condenado finalmente a cadena perpetua. En cinco sacas distintas, los mineros de Huelva leales a la República son arrancados de las celdas, distribuídos por los lugares más emblemáticos y notables de los barrios obreros rebeldes y allí, en La Macarena, en Pagés del Corro, en Amate, en La Pañoleta, en San Julián, en el Pumarejo... todos ellos son fusilados.



Placa erigida en homenaje a los onubenses muertos junto a la muralla y basílica de La Macarena, Sevilla. Imagen procedente de la página cosasdeandalucia.com.
 

Aquí podemos ver, desde lejos y sin resolución, su estampa de hombres justos, generosos y valerosos. Honor y gloria para todos ellos.

Y vergüenza eterna a los traidores y asesinos, representados aquí por el comandante Haro Lumbreras (Imagen: adolfomoralesblog.blogspot.com)
Que ardan todos ellos por siempre en el infierno, todos, los traidores, quienes los enviaron y quienes aún hoy amparan, comprenden, justifican y se siguen beneficiando de sus criminales actos.

sábado, 14 de junio de 2008

Prisioneros republicanos


MARZO 1938. Prisioneros republicanos en Almudébar, Huesca


Finales de marzo de 1939. En la fotografía puede apreciarse al coronel republicano Prada en el instante de su rendición en la Ciudad Universitaria (Madrid) ante las tropas franquistas, representadas por el coronel franquista Losas, que viste con chilaba al gusto de la escuela africanista de las tropas golpistas.


Tres republicanos detenidos y encerrados en el palacio de El Viso del Alcor (Sevilla) se asoman a un balcón del edificio para ser fotografiados. Se llaman, o se les conoce por Leonides, Saurita y Cigarrón.

Prisioneros republicanos amarrados en cuerda de presos son interrogados por sus captores, en un pueblo de Extremadura.

Un grupo de 15 prisioneros republicanos almonteños fotografiados horas después de su apresamiento en el patio del colegio de niños situado entre las calles Niebla y Rector Antonio Martín Villa, de la localidad de Almonte (Huelva). TODOS ellos murieron fusilados a los pocos días y sus restos siguen desaparecidos setenta años y dos después. La fecha de realización de la instantánea debió ser en uno de los días comprendidos entre el 16 de agosto y los primeros días de septiembre de 1936. Según el trabajo editado por el Ayuntamiento de Almonte (que puede consultarse en http://www.dealmonte.com/portal/images/news/guia_de_trabajo_guerra_civil_almonte.pdf) "han podido ser identificados hasta hoy en esta foto a -en pie- [1] Andrés Borrero Coronel (33 años), [21 'El Coquito' (16 años), [3] Antonio Rodriguez Rivero 'Recovero' (29 años), y sentados a [4] Manuel Medina Diaz 'Nmo de Me' (21 años) y [5] Juan de los Santos Rivero (28 años). Aun sin reconocer, pero creemos que están en la fotografía, serian los otras que sabemos fueron fusilados con Juan, a saber: Cristóbal Sánchez Bañez 'El de la Dolla' de 29 años, Francisco Cuenca Acosta 'Almeja' de 26 años, el concejal Joaquín Morales Varela (Con 53 años); ahora bien Fabián Pelayo Villarán 'cuñado del Verdón' (con 21 años) (también asesinado y enterrado en fosa común de Bonares) acaso no este si como recuerdan algunas personas mayores era rubio y con el pelo rizado. Pero también pueden encontrarse algunas de los fusilados al día siguiente, como los concejales Leoncio Espinosa Colino (47 años) y Joaquín Díaz Millán (32 años).".

lunes, 2 de junio de 2008

El avance de la columna Castejón por tierras andaluzas y extremeñas














Cual plaga de langosta, las fuerzas golpistas subieron porCádiz, Huelva y Sevilla y bordearon la raya de Extremadura, comarca de Barros, Almndralejo y Mérida sombrando el terror a su paso. También Badajoz, los pueblos de La Serena y toda la provincia en suma sufrieron el azote de los siervos del cuarto jinete del apocalipsis. Las imágenes de fusilados que podemos apreciar aquí proceden de fotogramas congelados de noticiarios cinematográficos tipo British Pathe y pueden encontrarse en youtube y en la visualización previa a baja resolución de la página http://www.britishpathe.com/ (introducir "Spain" en el criterio de búsqueda y también en la página hermana de la Sociedad benéfica de Historiadores y Autores www.sbhac.net )