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martes, 21 de abril de 2015

No te olvido. No me olvides: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 111

Te extraño tanto..., pero en tus cartas clandestinas insistes y me dices que no eres mía, que no te quiera sin fundamento, que no me ate a tu recuerdo, que no te ame sin sentido, que sólo te debes a la causa ácrata, que ellos, unos señores aviesos, amos cicateros de nuestro terrible tiempo obscuro intervienen para asegurarse de que jamás, nunca nos volvamos a ver; ellos, que se afanan en que no nos sintamos mínimamente libres robando nuestro brillante pasado, aniquilando nuestro triste presente, oprimiendo por siempre nuestro futuro y el de nuestros hijos no nacidos, racionando cada gramo de pan, cada gota de agua que ingerimos, cada suspiro que a escondidas osamos exhalar, cada instante de rabia soterrada que no nos atrevemos a expresar, cada arranque de rebeldía frustrada que debemos reprimir para no perecer en el intento, para aguantar estos terribles años de plomo hasta que el sanguinario dictador muera de puro viejo en una cama llena de tubos y monitores

Te cuento quien soy, como si aún no lo supieras: me llamo Liberto, Sarrau i Royes para más señas. Nacido en el año 20 del XX, gallego de Fraga y afincado desde niño en Barcelona. Soy como sabes, como tú, anarquista desde que tengo uso de razón. Aprendí a leer ojeando periódicos, a escribir publicando en ellos y a luchar oponiéndome a los que querían impedírmelo. Durante la guerra estuve con Durruti y en la 26 división y al perder, crucé la raya hacia Francia. Me enteré de que asesinaron a mi padre en Montjuich mientras yo estaba preso en Barcarés. Preso de los nazis alemanes, conseguí huir, pasar a España y en 1942 cruzarla de norte a sur hasta Casablanca y Orán. Con la Liberación de Francia, volví a Europa y allí te encontré, Joaquina, mi compañera, mi amor anarquista, llamada por padre Dorado y por madre Pita. En 1946, ¿recuerdas? pasé a España para reactivar grupos anarcosindicalistas en Barcelona y en España. Me detuvieron, torturaron, encarcelaron y liberaron en 1948. Y contigo a tu lado, cuando me ayudabas a escapar a Francia me volvieron a detener junto a tí en 1949. Me condenaron a 20 años y un día; muchos fueron, como los de tu condena, Joaquina. Desde el agujero te escribo. Sé que pasaremos como poco unos diez años en prisión, los dos a la vez, que saldremos en libertad condicional si no nos matan antes y que luego aprovecharemos para huir a Francia. Desde allí lucharemos por el fin del fascismo. Pero hoy, desde este lado del muro de mi eterna, perpetua prisión, te escribo para decirte que aunque somos anarquistas, eres mía, que te quiero sin razón,
que líbremente me ato a tu recuerdo, que te amo sin sentido, que me debo a tu causa, que a pesar de los malignos señores aviesos nos volveremos a ver y que pronto seremos otra vez mínimamente independientes, nosotros y nuestros hijos aún no nacidos, Joaquina. No te olvido. No me olvides.

En la fila superior y a la izquierda, Liberto Sarrau, prisionero en la carcel franquista. Posa en el interior del penal el día de la Virgen de la Merced de 1955, junto a su compañero Juan Gómez Casas y al hijo de ellos, que posa con un balón. Abajo y a ambos lados, los hijos del recluso Urzáiz. 

Cárcel de San Miguel de los Reyes. De izquierda a derecha aunque no en estricto orden pues desconocemos su ubicación, los presos Dámaso García Pérez y uno de sus hijos; Juan Gómez Casas; y Liberto Sarrau, posando arrodillado con el hijo de Gómez Casas en la cárcel de San Miguel de los Reyes.


En la fila superior y de izquierda a derecha: Margarita "de la Torrasa"; Manuela Sáez; Francisca Avellanet; Joaquina Dorado; Dolores y Rosita Mateo. Abajo y de izquierda a derecha: Dulce de Terrassa; Antonia Martínez; Juliana y Pilar Bañolas. Todas ellas eran anarquistas, excepto Dolores, que fue presa por contrabandista, Juliana y Pilar Bañolas, estas dos presas por socialistas. Todas ellas, salvo Joaquina, Dolores y Pilar, fueron condenadas a muerte y luego indultadas.

Fuente de las imágenes: lacntenelexilio.blogspot.com.es
Breve apunte biográfico de Joaquina Dorado:
http://lacntenelexilio.blogspot.com.es/2011/09/joaquina-dorado-pita.html
Breve apunte biográfico de Liberto Sarrau:
http://lacntenelexilio.blogspot.com.es/2013/03/liberto-sarrau-royes.html

lunes, 9 de febrero de 2015

Sólo dos deseos, el Anarquismo y descansar junto a la tumba de su hermano: La Memoria de Canuto Marcos al servicio de la Justicia. Día 40

Era Canuto un chaval espabilao. No le quedaba más remedio si debía ayudar a padre y madre y a su hermano Emiliano a sobrevivir y a tirar palante. Canuto había nacido en el frío enero de 1920 pero ya con ocho años pastoreaba piaras de cochinos, recogía leña en el monte y con su familia batallaba contra la miseria y contra el hambre feroz a la que los señoritos latifundistas les condenaban. Allá por 1934 y con sólo 14 años, ya ayudaba Canuto a su hermano a difundir los ideales ácratas y a captar prosélitos comprometidos con el anarcosindicalismo representado por la CNT. Impulsaban pequeñas escuelas obreras, creaban bibliotecas de barrio y difundían entre sus camaradas proletarios ideas de autogestión, colectivización y justicia social.

Con el golpe de Estado de los funcionarios traidores armados contra el Pueblo, Canuto parte voluntario
enrolado en el Batallón Rosemberg hacia Sigüenza para luchar contra el fascismo. Tras la caída de la ciudad en manos franquistas y el desorden de las unidades anarquistas en retroceso, la República organiza a las milicias creando su Ejército Popular en cuya 49ª Brigada Mixta --aunque de inspiración comunista-- acaba por recalar nuestro héroe. Entra en combate y toca los frentes en Guadalajara, Jadraque y otros lugares en Castilla y en Extremadura, como Don Benito. Tras su paso por la Academia de Fuerzas Blindadas en Archena (Murcia) para ser formado por profesores soviéticos como suboficial, el sargento Canuto es una de las víctimas de la división en dos del territorio republicano por los imparables avances de los fascistas y su toma de Vinaroz el 15 de abril de 1938. Desde ese momento, Canuto fue como tantos millones de leales, una víctima más de los últimos esfuerzos por preservar la Libertad y la Constitución republicana antes de los estertores finales y la terrible derrota. Vencidos y exhaustos, decenas de miles de republicanos --entre los que se encontraba el joven Canuto-- se dirigieron en marzo del 39 hacia Valencia y Alicante para buscar infructuosamente barcos con los que escapar de la anunciada venganza. Sólo unos pocos pudieron lograrlo y Canuto no estaba entre ellos. A duras penas pudo huir de los chacales y tras una odisea con encontronazos, hambre y palizas a manos de los vencedores, Canuto regresó a Guadalajara, permaneciendo casi desapercibido en la ciudad durante un año sin llegar a ser acusado por los vencedores, encelados como estaban éstos en localizar, perseguir, detener y liquidar a las figuras políticas, sindicales y culturales de la izquierda más prominentes de la ciudad. Varios cientos de alcarreños, miles, caen en las razzias fascistas, entre ellos su tío y para mayor dolor su hermano Emiliano, asesinado el 9 de marzo de 1940 y enterrado entre las crueles risas de los falangistas y curas presentes. Pocos días después, Canuto es movilizado y tras ser clasificado como anarquista, es condenado a prestar servicio forzado en un batallón disciplinario de soldados trabajadores en Teruel, junto con otros 1.000 paisanos de la ciudad y los pueblos de alrededor.

Tras pasar varios años en el batallón de castigo, Canuto fue liberado condicionalmente y pudo regresar a Guadalajara siendo acosado y vejado en numerosas ocasiones por los falangistas locales. Y allí, como todos los vencidos, hubo de acostumbrarse al oprobio de la derrota, al silencio y a la opresión. Durante aquellos largos años y décadas, Canuto soñó en la derrota del fascismo y en la muerte del dictador y consecuentemente con sus ideas, participó en el resurgimiento clandestino y en la callada reestructuración del anarcosindicalismo guadalajareño. Sólo dos cosas juró Canuto durante toda su vida: ser anarquista hasta el último de sus días y reposar ya muerto junto a la tumba de su hermano Emiliano. Hoy y desde el 9 de octubre de 2012 ambos duermen juntos y aguardan a que algún día sus herederos ideológicos anarquistas "alcen la bandera revolucionaria que del triunfo sin cesar les lleve en pos". Séales la tierra leve y perdure por siempre su memoria.


Canuto Pedro Marcos Centenero señalado con un circulo durante su estancia en un batallón de castigo en Teruel. Fuente de la fotografía y de los datos esenciales de esta entrada: MEMORIA GUADALAJARA https://memoriaguadalajara.wordpress.com/2012/10/21/fallece-canuto-pedro-marcos-centenera-veterano-militante-de-la-cnt/