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jueves, 9 de julio de 2015

"Y mientras el tiempo se para, justo antes de morir, desboco mi corazón y lo lanzo sin freno hacia mi pueblo canario". La Sima de Jinámar: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 190

Me doy cuenta de que toda mi vida conduce a este momento. A este instante postrero. Años de trabajos y privaciones; años de defensa a ultranza de la cultura popular canaria de mis compañeros de hoy y de mis ancestros guanches; años de aprendizaje, de entrenamientos y de esforzadas victorias. Y años de profundas e íntimas vivencias con las costumbres, las canciones y el habla del pueblo llano, el mismo al que los ricos de aquí y los godos venidos de allá consideran ordinario y vulgar. Y por esa identificación mía con el proletariado y por defender su sentir durante estos años de República, quieren los fachones estos matarme como a un perro. Saben que soy el mejor y más conocidos de los luchadores de la isla, el Pollo entre los pollos, el campeón de la lucha de Gran Canaria y para ablandar mi resistencia y acrecentar mi humillación, estos bárbaros me han dado duro. Horas y horas de terribles golpes en la cara, en el cuerpo, en las piernas y en los brazos. Me han tirado al suelo y me han apalizado a patadas y a golpes de vergajo. Saben que me han vencido. Y creen que me han derrotado, porque así se lo he hecho saber con mi gesto abatido, con mi palmaria actitud de cansado sometimiento y abandono. Pero parece que el azul mahón de las camisas que visten y el ilusorio poder del que les dotan las pistolas con las que nos amenazan les ha nublado el entendimiento. Y quizás se hayan dejado llevar también por el ansia apresurada de agradar al sádico asesino millonario Eufemiano Fuentes y a su sicario Sixto García, jefes de centuria falangista o como se llamen estas bestiales brigadas del "amanecer" de la muerte. Sin embargo, de mi memoria no se ha desvanecido el fresco recuerdo de las bárbaras torturas a las que estas alimañas sometieron hace pocos días a Castillo, al que colgaron salvajemente con dos ganchos de trinchar pescado metidos por las órbitas de sus ojos, o a Juan Moreno, al que arrancaron los intestinos después de abrirlo en canal.

Por eso sé cual es mi destino. Sé que voy al matadero, embrcado con una veintena de mis compañeros en la caja de un camión descubierto. Al no haber grilletes, nos han lazado las muñecas con alambres pero no han tomado la precaución de hacerlo con nuestras manos a la espalda. Y es entonces, con el cabeceo del frenazo al llegar al destino, cuando me doy cuenta de que hemos llegado ante la sima de Jinámar. A empellones nos bajan del camión y nos golpean con las armas mientras nos aproximan hacia la boca de la sima. Y a un paso del abismo, comienzan su matanza. A capricho: a unos les meten dos tiros de fusil en el pecho y empujan sus cadáveres a las inmensas profundidades volcánicas; a otros los conducen al mismo borde y les descargan un sólo tiro en la cabeza que les hace estallar el craneo y caer desmadejados por el oscuro precipicio. Y entre risas, insultos y carcajadas de desprecio, a mí me acercan hasta el filo del insondable agujero; tienen la certeza de haber aniquilado todas mis resistencias y confían en mi apática actitud ante la inminente muerte. Pero desconocen que el secreto de la lucha canaria reside en la añagaza y el engaño y la victoria nunca está en el luchador que ataca, sino en el que sabe a fuerza de cultivada intuición cuando aplicar las mañas para aprovechar la fuerza del contrario y convertir ese inútil impulso del enemigo en la llave de su derrota. Y así es; no quieren dispararme, no. Quieren vanagloriarse luego, de haber lanzado con sus propias manos al insondable agujero de Jinámar al Pollo Florido. Y así lo hacen. Pero en ese segundo eterno que dura la vida justo antes de perderla, en ese grandioso momento en el que un solo suspiro se transforma en el infinito, cuando ninguno de ellos lo espera, imagino el supremo terrero, comienzo la más deportiva y postuma de mis luchadas, agarro al falangista Palacios que personalmente me quiere dar muerte, le hago un "sacón de camisa" y me arrojo con él al vacío. Y mientras el tiempo se para, justo antes de morir, desboco mi corazón y lo lanzo sin freno hacia mi pueblo canario de hoy y del mañana, esperanzado en que mi mensaje de amor y sacrificio supremo no se desvanezcan entre la desmemoria interesada que mis verdugos sembrarán en las generaciones futuras.


Vista satelital de la sima de Jinámar. Fuente: vivoenjinamar.wordpress.com



Representación infográfica de la sima de Jinámar. Fuente: crucesgc.blogspot.com


Cruces critianas junto a la boca de la sima de Jinámar. Fuente:crucesgc.blogspot.com


Boca de la sima de Jinámar. Fuente: foro-ciudad punto com
Restos cadavéricos de una decena de republicanos asesinados al ser arrojados a la Sima de las Brujas, en Arucas, Gran Canaria. Fuente: arucasblog.blogspot.com

Post scriptum:  José Florido, vigente campeón de lucha canaria, fue asesinado en 1936 por los criminales golpistas en Jinámar. Antes de morir, arrastró en su caída hacia la muerte al falangista Vicente Palacios, obligando así a uno de sus verdugos a compartir su suerte. Como Florido, miles de grancanarios perdieron la vida por el golpe fascista. Al menos, mil fueron arrojados a la sima de Jinámar y a los acantilados, barrancos y pozos de Cardones, Tenoya, Guayadeque, Los Arenales, Las Lapas, Las Brujas, Malpaso, Tinoca o Marfea. Otros muchos, fueron maniatados, adentrados en el mar y tirados desde las bordas de las embarcaciones con pesas ensogadas a sus cuellos. Las familias de la gran mayoría de los asesinados nunca pudieron recuperar sus cuerpos. Nunca verdugo alguno de aquellos inocentes penó por su responsabilidad en las matanzas. Sólo, si acaso, el asesino Vicente Palacios, con el que José Florido, hombre a carta cabal, hizo la debida y necesaria Justicia.


 Escena de una agarrada exitosa durante una luchada típica canaria. Fuente: webdelanzarote.com

Característicos luchadors canarios, en esta ocasión lanzaroteños. Fuente: webdelanzarote.com

Addenda: la inspiración de esta historia surgió en mí tras la lectura del capítulo "Canarias" del libro "Las fosas de Franco", de Emilio Silva y Santiago Macías. RBA Editores. Gracias a los dos.

miércoles, 8 de julio de 2015

Pozos de Caudé: 1.000 asesinatos olvidados, 1.000 vidas truncadas por la brutalidad y la violencia. Pero en una libreta, un labrador anotó clandestinamente cada tiro de gracia: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 189.

El hombre vivía en las afueras de Concud, un pueblo, poco más que una aldea modesta, integrada hoy en el municipio de Teruel. Pero en plena guerra tenía algo de vida y unos pocos habitantes más. Uno de ellos, un labrador menudo y bajo, callado y discreto. Pero observador, muy observador. Una noche cerrada de agosto del 1936 y entre el silencio, la quietud y las sombras, hacia la parte de la vieja venta ya desaparecida, en lo que se conocía como los pozos de Caudé situados junto a un descampado aledaño a lo que hoy es la carretera N-234 de Sagunto a Burgos, el labrador había escuchado atemorizado el insólito tronar del motor de un camión, seguido poco después por el sobresalto de una descarga cerrada de fusilería. Disparos aislados realizados a modo de tiro de gracia con un arma mucho más ligera, probablemente una pistola, pusieron el colofón a suceso tan insólito. Como un hecho casi anecdótico, el labrador, campesino constante y de buena memoria él, retuvo en su recuerdo el número aproximado de detonaciones escuchadas durante lo que creyó un episodio aislado, pero para su sorpresa el incidente volvió a repetirse la noche siguiente, remedando al pie de la letra el guión de la anterior. Y desde esa fecha, el acontecimiento excepcional se convirtió en pauta y norma, fielmente ajustada ésta a la misma amedrentante liturgia de muerte. Y del resultado de esa inequívoca pauta macabra, fue dejando el labrador rastro contable en una libreta escrita a lápiz. Día tras día, pistoletazo a pistoletazo, nuestro hombre fue anotando cada uno de los estampidos que servían a los asesinos para rematar los últimos estertores de agonía de los republicanos liquidados. 10, 11, 12..., 100, 300... Y así, un interminable rosario de muerte. Con el tiempo, supo el labrador que los falangistas locales, los franquistas y la guardia civil hacían razzias por toda la provincia de Teruel, arrestando a alcaldes, maestros, farmacéuticos, presidentes de agrupaciones de partido, dirigentes de círculos obreros, sindicalistas..., de Teruel capital, Santa Eulalia, Gea de Albarracín, Villarquemado, Concud, Caudé, Dos Torres, Las Cuevas y de muchos más lugares y que los arrestados, casi sin excepción, desaparecían para nunca más volver. Esta funesta ceremonia se vino reiterando hasta que cesó en diciembre de 1937, momento en que el aterrorizado labrador cerró su libreta y dio por concluida su mortífera contabilidad.

Y en sopor cayó la historia y la vivencia hasta que en 1982, más delgado y achaparrado, avejentado y renqueante, ya anciano el campesino se acercó a una de las familias que con cierta frecuencia se acercaban a la zona para depositar flores en el borde ruinoso del brocal de uno de los cegados pozos artesianos de Caudé de dos metros de diámetro, colmatado con 90 metros de trágico relleno. Y armándose de valor, se dirigió a los familiares para contarles que con paciencia y tremendo pavor, durante 1936 y 1937 había ido anotando cada tiro de gracia en su libreta. 1.005 tiros de gracia totalizaban sus apuntes. 1.005 muertes solo en Caudé. De ellos, cientos de mujeres asesinadas, algunas adolescentes menores de edad, como represalia por la fuga a los montes y al otro lado de las trincheras de sus maridos, padres o hermanos. De la mayoría de esos 1.000 muertos se desconoce la identidad. 1.000 desaparecidos, 1.000 historias, 1.000 promesas de futuro truncadas por la ignorancia, la brutalidad y la violencia. Por los ignorantes, los brutos, los violentos. Su barbarie llenó los pozos, a pesar de separar las remeses diarias de asesinados con cal viva que consumía la carne republicana inocente y fue menester que los cientos de cadáveres sobrantes anónimos fueran vergonzantemente inhumados en fosas anejas a los pozos. Hoy circulan breves relaciones en la que figuran las filiaciones de algunos de los desaparecidos. Una de ellas puede consultarse en http://www.nodo50.org/pozosdecaude/asesinados_pozos_caude.htm.Y 80 años después, a pesar del deliberado y beligerante olvido institucional, a pesar de las amenazas, los atentados y las profanaciones de los extremistas nazis, son los familiares, sindicatos y partidos políticos los que han rehabilitado el entorno del pozo, y homenajean con periodicidad la memoria reivindicada de los 1.000 hombres y mujeres turolenses allí exterminados.


El Pozo de Caudé, a principios de siglo. Fuente: afar2rep.org

 El Pozo de Caudé, a principios de siglo. Fuente: fusiladosdetorrellas.blogspot.com

 
Lápida en homenaje a una de las mujeres republicanas asesinadas en Caudé. Fuente: ahaztuak1936-1977.blogspot.com.es


La misma lápida, destrozada por los fascistas en el año 2006. Fuente: ahaztuak1936-1977.blogspot.com.es

Letrero señalizador colocado por los familiares en homenaje a los asesinados, tras ser víctima de un ataque nazi en el año 2006. Nótese la cruz gamada sobre el cartel. Fuente: flickr.com

 Estado actual de los pozos de Caudé, tras ser identificada y dignificada la zona. Fuente: arainfo.org

Estado actual de los pozos de Caudé, tras ser identificada y dignificada la zona. Fuente: diariodeteruel.es

martes, 7 de julio de 2015

En la postguerra, cuando nada se tiene, con cualquier trasto se juega; y si no lo hay, el cuerpo es el juguete: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 188.

Esta sencilla historia me emociona por la inocencia de su protagonista, niño pobre de postguerra. Se la contó, ya de mayor, el antiguo niño Manuel Jimena a Carlos Elordi. El testimonio fue publicado en la obra de este escritor y periodista "Los años difíciles", Colección Punto de Lectura, Editorial Santillana. La he dividido en dos bloques, separados por fotografías. Leedla hasta el final. Un abrazo para tod@s.

"Este hecho sucedió el día de Reyes del año 1949, cuando me faltaba un mes para cumplir 9 años. Sólo quienes han vivido en aquellos años pueden comprender la emoción que unos niños llegaron a sentir al ver por primera vez en su vida un balón de reglamento. Yo vivía cerca de un barrio de gente bien. Mis amigos y yo éramos hijos de gente obrera más pobres que las ratas. Nos juntábamos a la recacha de una casa solitaria que estaba cerca del llano en donde jugábamos a la pelota. Ibamos llegando de uno en uno, todos iguales, tiritando de frío con las manos en los bolsillos y las caras mohinas. Todos preguntábamos "¿qué te han echado los Reyes" y todas las respuestas eran iguales, "nada, ni un triste caramelo". El de Reyes era para nosotros el día más triste del año. Cuando ya estábamos todos para jugar el partido con nuestra pelota de trapo tuvimos una aparición que para nosotros fue más que divina. Se trataba de un niño con un equipo completo de fútbol con sus botas de reglamento, con tacos de espay y debajo del brazo un balón que nosotros sólo habíamos visto en los cromos en los que aparecían los porteros agachados con su gorra y sus guantes apoyados en él. Todos al mismo tiempo nos fuimos hacia el niño diciendo: "Vamos a jugar", pero su respuesta fue un "no" tajante así que empezamos a hacerle la pelota, pero nada, que no había manera. Pero para nosotros estaba claro que teníamos que jugar con el balón, así que me acerque al niño por detrás, le di con mi puño al balón y éste saltó. Creo que no llegó a tocar el suelo, pues antes ya estábamos dándole patadas. Enseguida formamos dos equipos. El niño se fue llorando y nosotros estuvimos jugando toda la mañana hasta que el niño llegó acompañado de su padre. Allí se quedaron los 3, el niño, su padre y el balón. Nosotros desaparecimos. Ése fue el mejor día de Reyes de nuestras vidas".


 Porterías pintadas con un trozo de ladrillo y niños jugando en la calle. Fuente: colchonero.com

Niños jugando. Fuente: colchonero.com


 Sevilla, 1940. Niños jugando por las calles. Fuente: twicsy.com

 Niños jugando. Fuente: colchonero.com

 Niños jugando. Fuente: colchonero.com

Cuando nada se tiene, cualquier trasto es un juguete. Fuente: juegosyjuguetesdelaabuela.blogspot.com

Jugando al fútbol en el patio del colegio. Años 60. Fuente: latacitadecafe.blogspot com

"A mí, al poco, aquello se me olvidó, pero unos cuantos días después mis padres recibieron una carta del Tribunal Tutelar de Menores en la que se les decía que uno de ellos había de presentarse allí conmigo. "¿Se puede saber qué has hecho para tener que ir a un sitio así?", me preguntaba mi madre. Yo no era consciente de haber hecho nada malo, pero cuando llegamos al Tribunal y vi que allí estaba el padre con el niño ya supe de qué iba la cosa. Primero entramos nosotros. Yo iba temblando. El juez me tranquilizó y me dijo: "cuéntamelo todo tal y como sucedió". Cuando lo hice, el juez añadió: "tiene que haber algo más, porque este hombre te acusa de haber amenazado de muerte a su hijo para quitarle el balón. ¿Eso es verdad?". "Lo que pasó ya se lo he contado", le contesté yo. Entonces el juez se quedó un momento callado mirándome y luego se dirigió a mi madre diciéndole: "Señora, llévese de aquí a este niño". Nunca volví a tener noticias de aquello, pero el miedo que pasé se me quedó grabado para siempre y si hoy escribo ésto es en homenaje a un juez justo y humano que tuve la suerte de encontrar en mi vida, porque yo el único crimen que cometí fue el de tener la osadía, y más en aquellos años, de quitarle por un rato el balón al hijo de un señorito".


En la postguerra y sin juguetes, el cuerpo es el juguete. Fuente: bielsa.com

Foto quizás de Robert Capa. Fuente: lafotografiaprohibida.wordpress com

1940. Niños en la calle. Foto de Hermes Pato. Fuente: agrega.juntadeandalucia.es

¿1933? Sevilla. Niños jugando en las ruinas, 1933. Foto de Henri Cartier Bresson. Fuente: memoriandofotografia.blogspot.com

 Foto de Juan Dolcet. Niños jugando en la plaza. 1978. Fuente: photokamerawork.com

Niños vecinos de la calle del Ventorrillo (Madrid). 1930. Fuente: ABC

1940. Foto de Hermes Pato. Familia de mendigo se refugian de la lluvia bajo una estrecha cornisa. Fuente: caminandopormadrid.blogspot.com

lunes, 6 de julio de 2015

La secta Católica: inmatricula edificios, expolia herencias, no paga IBI, acumula cientos de millones en SICAV's y miles de millones en patrimonio, condena la diversidad sexual... y disfruta de los beneficios de apoyar al golpismo y a la plutocracia: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 187

La secta que inmatricula a su nombre edificios ajenos, que expolia herencias lavando cerebros de personas emocionalmente desvalidas, que disfruta de exenciones fiscales y dispensas en el pago del IBI y otros impuestos, que acumula cientos y cientos de millones de euros en SICAVs e inversiones opacas y decenas de miles de millones de euros en patrimonio inmobiliario, que condena la diversidad sexual y la interrupción libre del embarazo, esa secta católica, apostólica y romana es la misma que amparó a los asesinos franquistas, alentó a los verdugos fascistas, sacralizó el homicidio de republicanos, bendijo el delito y se benefició del entusiasta amparo que ofreció a los crímenes de lesa Humanidad de los bárbaros. La he maldecido, la he condenado y he mostrado su vergüenzas en varias entradas de TODOS LOS ROSTROS, aportando datos ajenos y visiones propias. Véanse si les place algunas, pero advertidos quedáis, ustedes l@s de estómagos poco curtidos, si las lecturas os conducen a la náusea más repulsiva:

Iglesia, fascismo y represión http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/06/iglesia-fascismo-y-represin.html


Iglesia, Fascismo y Represión, Segunda Parte
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2008/11/iglesia-fascismo-y-represin-segunda.html


Comulgar, rezar, procesionar... sólo para sobrevivir
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/02/comulgar-rezar-procesionar-solo-para.html


O eras un niño en los 40, o leíste el Paracuellos de Carlos Gimenez. O no sabes nada de nuestra postguerra
http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2015/03/o-eras-un-nino-en-los-40-o-leiste-el.html


Para rematar, podría también traer a colación el episodio ya narrado sobre la rebeldía de unos cuarenta presos de la prisión de Valdenoceda (Burgos) --entre ellos el conocido grupo de "los 13 de la fama"-- al negarse a comulgar y arrodillarse ante el Santísimo durante unos ejercicios espirituales impartidos por jesuitas de Oña bajo custodia armada, lo que les valió como represalia el traslado a penales mucho más duros y severos (ver
Gaya Nuño en Valdenoceda: la imposibilidad absoluta de doblegarse ante nada ni ante nadie http://todoslosrostros.blogspot.com.es/2009/03/gaya-nuno-en-valdenoceda-la.html), pero hoy no voy a aportar más que brevísimo párrafo que forma parte de un significativo testimonio de una presa republicana que retrata la maldad de los verdugos y de sus guías espirituales: 


"Vino el Obispo y ahora nos dice Doña Rafaela
[funcionaria de terrible fama en la prisión de Cádiz] que a formar, que tenemos que ir a misa, que tenemos que besarle el anillo al Obispo. Ellos estaban abajo en el patio y a nosotras nos pusieron arriba, una baranda qu'había y aquí por detrás estábamos nosotras, toas así, formá. Y ahora nos dicen que bajáramos a besarle el anillo cuando terminó de decir misa... y dijimos que no, que nosotras no teníamos por qué ir abajo a besarle el anillo al Obispo y que no íbamos. Dice [Doña Rafaela]: ¿no? pues castigadas. Bueno, po castigá. Y nos tuvieron un mes sin correspondencia ¿sabe? y con mu malos modos...". Extractado de una entrevista hecha a Adela Ruiz Guerrero (presa en la cárcel de Cádiz acusada de ayudar a los maquis de la Sierra de Ronda) por la historiadora Alicia Domínguez Pérez para su obra "El verano que trajo un largo invierno". Quorum Editores & Servicio de Publicaciones de la Diputación de Cádiz.

La Curia de la Iglesia Católica siempre militó junto a los sublevados fascistas en primera línea del frente y sus sacerdotes participaban en ataques y asaltos, pistola al cinto. En la imagen, un sacerdote oficia misa sobre un tanque T26-B capturado por las tropas franquistas a las republicanas. Fuente: desconocida


Presos republicanos forzados en el Canal de los Presos (Sevilla) obligados a asistir a misa bajo la vigilancia de guardias armados. Esta imagen es el resultado de la fusión que he hecho un tanto torpemente entre dos fotografías. La de la izquierda, más obscura, procede de http://sevillaciudad.sevilla.abc.es/reportajes/este-alcosa-torreblanca/cultura-este-alcosa-torreblanca/canal-presos-guadalquivir/. Desconozco la fuente de la de la derecha, más gris y con escasa resolución.  

Presos asistiendo obligados a una misa en la Prision Modelo de Barcelona, con motivo de la fiesta la Merced. 24 de septiembre de 1941.  Fuente: eldigital.barcelona.cat

Otra vista de la misma misa, procedente de la Revista "Crítica". Fuente todocoleccion.net

domingo, 5 de julio de 2015

"...Mi madre tenía la cara destrozada... Le faltaban los ojos y la nariz y su cara no era más que una masa de carne destrozada". La Memoria al servicio de la Justicia. Día 186

«[...] Un día mi madre estaba en su puesto viendo si los barcos llegaban con pescado, cuando sonó la alarma porque llegaban aviones para bombardear [...] ‘Tumbaos en el suelo –nos dijo mi madre a mi hermana y a mí– ...y meteos un palo en la boca con la punta hacia fuera para que si hay una explosión no os quedéis sordas’. Entonces tiraron una bomba. Nunca se me podrá olvidar el silbido que hizo. Dio en la esquina de la casa y levantó un montón de tierra que luego cayó como si fuera lluvia. Mi madre tenía la cara destrozada y clavado el palo de la boca en su rostro. Le faltaban los ojos y la nariz y su cara no era más que una masa de carne destrozada. A mi hermana no le pasó nada, pero a mí un trozo de metralla me dio en una vena del lado derecho del cuello. Me iba en sangre. Una vecina de mi madre que se llamaba Basilia me cogió en brazos y me llevó al cuarto de socorro de Santurce [...] Allí me enteré de que mi madre había muerto». Begoña Valera, niña que con 9 años pierde a su madre en un bombardeo franquista en el entorno de Santurce. Fuente del texto: "Los años difíciles", de Carlos Elordi. Madrid, Aguilar, 2002, pág. 120.


Alarma aérea en Bilbao. Mayo de 1937. Foto de Robert Capa. Fuente: elcultural.com
Una niña contempla la evolución de los aviones en el cielo de Madrid. 1939. Fuente: wordsovermanhattan.es

Niña se aventura por una calle de una ciudad republicana bombardeada. Fuente: levante-emv.com

 En busca de víctimas después de un ataque fascista a Barcelona. Fuente: catalunyaunidaylibre.blogspot.com


Desescombrando en busca de víctimas de bombardeos fascistas. Valencia 1937. Fuente: sbhac.net

 Víctimas de bombardeos en la Red de San Luis, Madrid. Mayo1937. Foto del conocido como "Juan Guzmán". Fuente: sbhac.net


Madrid, camino de la Casa de Socorro tras un bombardeo fascista en 1936. Fuente: gradavirtual.com
Víctimas de un bombardeo fascista en Valencia. 1937. Foto de Gerda Taro (muerta en El Escorial, España, en 1937 aplastada por un blindado), compañera de Robert Capa (muerto en Vietnam al pisar una mina en mayo de 1954). Fuente: pinterest.com
Madrileños buscan en los listados de víctimas el nombre de sus familiares tras un bombardeo en Madrid, noviembre de 1936. Fuente: Archivo PCE

Familiar de víctima mortal de bombardeo fascista. Fuente rtve.es

Familiares de víctimas mortales de bombardeos fascistas. Barcelona 1938. Fuente sbhac.net

Barriada de tetuan de las victorias, Madrid 1936-37. Niñas frente a las ruinas de su casa tras un bombardeo. Fuente: jadonceld.blogspot.com

Entierro de las víctimas del bombardeo de febrero de 1937 en Barcelona. Fuente: flickr.com

sábado, 4 de julio de 2015

"La carbonera" de San Marcos: hombres y más hombres que caen muertos sobre cuerpos de hombres ya muertos. La Memoria al servicio de la Justicia. Día 185

Apesta a muerte "la carbonera", ese infecto agujero sin ventilación y sin apenas iluminación. No tiene siquiera las medidas de una habitación grande, pues no alcanza los 40 metros cuadrados. Pero cada una de las losas del pavimento de su suelo hieden a espanto. "La carbonera" es un cuchitril del Convento de San Marcos, en León. Era edificado San Marcos en el XVI, estilo renacentista con iglesia del gótico tardío. Equilibrados arcos de medio punto, medallones, claustros, coros, líneas arquitectónicas, plantas, toques barrocos, fachada plateresca..., todo un conjunto de estilos diversos pero armónicos.

Mas en ese armonía no encaja "la carbonera". Ni la muerte que alberga entre sus paredes. 40 metros cuadrados que se utilizan en la dictadura como celda de castigo de los presos republicanos. Pues de convento, pasa San Marcos entre otras muchas vicisitudes a convertirse en Casa de estudios de los Escolapios, a transformarse en las oficinas del Estado Mayor del Séptimo Cuerpo del golpista Ejército de Franco y a devenir en campo de concentración de prisioneros, primero, y prisión de republicanos después. 20.000 llegan a ser allí recluidos. 20.000. De ellos, hasta 7.000 simultáneamente, siendo varias centenas las mujeres que allí también estaban secuestradas por los franquistas. Y de esos 20.000, 3.000 son asesinados. Tres mil. 791 fusilados. 1.563 paseados. 598 matados, terminados, ejecutados en pasillos, rincones, sacados al campo, apalizados y apuntillados, muertos en el patio, muertos en las celdas... y muertos en "la carbonera".

Porque en aquella letal celda de castigo, en aquel calabozo entre calabozos, sólo entran los que no van a salir de allí con vida. Y "la carbonera" rebosa de presos. De 75 en 75, todos juntos, apelotonados como sólo deben sentirse las ovejas entrando en el último redil de un matadero, siempre de pie, rendidos de cansancio, calor, agotamiento y falta de oxígeno, sin poder respirar, codo con codo, hombro con hombro aguantando entre varios el peso de los que van desfalleciendo, el poco suelo libre que acoge cada vez más cuerpos caídos, sin ventanas, y la puerta que no abren estos malditos, y hombres y más hombres que caen muertos sobre cuerpos de hombres ya muertos. De saberlo, envidiarían los nazis la eficacía y economía de esta maquinaria de muerte. Sólo hay que cerrar el portón, hacer oídos sordos a las súplicas y esperar. Esta espera, esta ejecución lenta y sin pólvora ha sido efectuada de forma deliberada en San Marcos en varias ocasiones.

Nadie de los que por allí pasaron olvida San Marcos. Para muchos leoneses, zamoranos, castellanos, manchegos, vascos, andaluces, para todos fue San Marcos el paradigma de la pesadilla más infernal. Palizas, torturas, frío, hambre, suciedad, infecciones, parásitos, enfermedades y muerte, muertes anunciadas unas tras estrambóticas sentencias después de farsas a las que llaman juicios, y muertes sobrevenidas tras sacar a presos de la cárcel, llevarlos al campo y aplicarles la ley de fugas a tiro limpio en la espalda y en el craneo. Muerte y más muerte, 3.000 hombres y mujeres muertos y decenas de miles de espíritus de mujeres y hombres libres, cultos, comprometidos, entregados a su sociedad, valientes, decenas de miles de espíritus aniquilados y destruidos de por vida. En San Marcos, en su "carbonera", en lo que hoy es Parador Nacional de Turismo, ignorantes sus huespedes de la esencia de terror y pavor que aún destilan sus muros, todavía impregnados de la fetidez que sigue desprendiendo una de las más terroríficas degollinas cometidas por la barbarie franquista.


Fuente: leon.postcapital.org

Presos en el campo de concentración de San Marcos durante una entronización religiosa. . Fuente: laopiniondezamora.es

viernes, 3 de julio de 2015

Asesinos y herederos ideológicos que siguen rentabilizando sus criminales actos de muerte: La Memoria al servicio de la Justicia. Día 184

Al calor de la lucha griega por la dignidad y la recuperación de la soberanía de los pueblos del sur frente al dominio de las potencias centroeuropeas deudoras de reparaciones de guerra multibillonarias nunca pagadas a Grecia y a España, escribía yo ayer en la entrada OXI: Los mismos asesinos, los mismos invasores, los mismos amos. Grecia y España, la Memoria de dos pueblos libres al servicio de la Justicia contra el ocupante nazi acerca de las masacres de población civil y las destrucciones sin cuento que los aliados nazis y fascistas de los sublevados provocaron en las ciudades de la retaguardia republicana, convertidas por designio expreso de Franco en primera línea de frente y teatro de guerra en el que había que sembrar el terror y la muerte. En la memoria de sus pobladores permanecerán para siempre como un recuerdo indeleble los horribles bombardeos, que eran constantes y diarios en las calles y casas de Madrid y Barcelona. Los resultados de tanta reiteración criminal en las dos mayores ciudades españolas fueron decenas de miles de ancianos, mujeres y niños muertos, que llenaron sus depósitos, morgues y fosas comunes.

Pero también comentaba ayer sobre los devastadores efectos sobre la población que tuvieron los ataques en Tarragona, Valencia, Alicante, Málaga, Bilbao, Gijón, Avilés, Almería, Jaén... y en Lérida, en Lleida. Siguiendo órdenes del sanguinario Franco, en muchas ocasiones sufrió la ciudad los ataques del enemigo nazi y fascista, pero de la memoria colectiva de los leridanos nunca desaparecerá el horrendo recuerdo de los bárbaros bombardeos de los que fueron victimas el 2 de noviembre de 1937 y el 27 de marzo de 1938. En el primero, 9 bombarderos italianos Savoia transformaron en pocos segundos la pacífica ciudad "en un infierno y sus calles en un campo sembrado de cadáveres". Bombas en la calle Mayor, en el Banco de España, en el Mercado de San Luis, bombas por toda la ciudad... y bombas en el Liceo Escolar. Allí, los explosivos fascistas italianos demolieron el edificio con cientos de niños en su interior. 60 de ellos murieron entre los escombros. Y también bombas en el Puente Viejo sobre el río Segre. Certera fue una que cayó sobre un autobús abarrotado de viajeros que lo cruzaba en ese mismo instante. Ninguno de ellos sobrevivió. Miles de heridos y más de 250 muertos llenaron los hospitales y el depósito de la ciudad.

Tan aterrador fue este bombardeo italiano de noviembre del 37 como horripilante fue el emprendido por los nazis el 27 de marzo de 1938 siguiendo órdenes del Estado Mayor de Franco. 30 Heinkel de los asesinos de la Legión Cóndor aplastaron y laminaron Lérida durante dos horas, masacrando a su población civil.

Pero es aquí donde hago hilazón entre esta barbarie fascista y nazi ordenada por Franco contra la Lérida republicana, con mi reiterada argumentación de que los sublevados y la dictadura militar que se dedujo de sus criminales actos modificaron para siempre la historia, reescribieron aquel presente y alteraron irremisiblemente el futuro y las memorias documentales colectivas. Cuando los franquistas entraron en la ciudad tras su cruentísima toma en abril de 1938 (900 muertos entre sus filas y unos 4.000 entre los leales), hicieron desaparecer del Registro Civil los libros de defunción en los que se anotaban las filiaciones y características antropológicas de los asesinados durante los bombardeos y también quemaron todos los ejemplares que pudieron encontrar del diario local HP en los que figuraban listas nominativas con la identificación de las víctimas. Pero ese afan liquidador de la Hstoria no fue óbice para que al cabo de los años el oficial mayor del Registro recordara que había inscrito la identificación de unos 300 muertos por el bombardeo del 37 y para que los jesuitas locales escribieran en su "Memoria de la Casa de Lérida" lo siguiente sobre el bombardeo del 38: "Pero toda resistencia quedó rota ya el mismo día 27, domingo de tristes recuerdos para Lérida. Después de comer, unos 30 aparatos de bombardeo, con entero dominio del aire y sin ser hostilizados, se dedicaron a machacar la ciudad por espacio de dos horas. Los efectos fueron terribles; se habla de 400 bajas; sólo en las cercanías de nuestra casa, a la vista se pueden contar ocho edificios destruidos, en algunos de los cuales murieron familias enteras. (...) Quedan todavía muchos sin desenterrar porque es un suicidio acercarse a los edificios destruidos con vigas colgantes que se sostienen como de milagro".

70 años después, pululan en Lérida y en todo el Estado español los que ignoran aquella barbarie e incluso los negacionistas que apasionadamente refutan la realidad y deniegan la fiabilidad y verosimilitud de estas historias de agonía y martirio. Contra ellos, sólo podemos oponer nuestra constancia en difundir y compartir la Verdad, nuestra voluntad de hacer Justicia y nuestro exigencia de que haya Reparación, para así evitar que los asesinos y sus herederos ideológicos sigan rentabilizando sus criminales actos de muerte.



Fotos: víctimas de los bombardeos de Lérida del 3 de noviembre de 1937. Imágenes obra de Agustín Centelles. Fuente: museoreinasofia.es. Textos: elaboración propia, si bien bastantes datos cuantitativos y las frases entrecomilladas proceden de "España en llamas. La guerra civil desde el aire", obra de Josep María Solé Sabaté y Joan Villarroya en "Temas de Hoy".

jueves, 2 de julio de 2015

OXI: Los mismos asesinos, los mismos invasores, los mismos amos. Grecia y España, la Memoria de dos pueblos libres al servicio de la Justicia contra el ocupante nazi. Día 183

Esos alemanes, esos mismos o sus nietos y nietas que hoy pretenden dar lecciones de ética financiera al noble pueblo griego mientras oprimen su cuello bajo la bota de la extorsión económica; esos mismos alemanes que imponen condiciones leoninas e inasumibles para que los griegos devuelvan con su hambre, su precariedad y su muerte los préstamos que nunca pidieron al comprar los tanques y aviones alemanes que nunca quisieron tener; esos mismos alemanes que determinan cómo han de funcionar los mercados y las transacciones financieras de los pueblos del sur, para que sea el centro y el norte quien siga prevaleciendo y superviva a la debacle de la Unión Europea; esos mismos alemanes que maquillaron la realidad para que nuestros políticos portugueses, griegos y españoles de toda especie, gañanes locales de la selecta oligarquía europea, nos obligaran a asumir la devaluación de nuestra economía para convertirla en tributaria y dependiente de la alemana; esos tiranos alemanes que tratan con desprecio a los mismos pueblos del sur a los que explotan; esos alemanes que quieren seguir dominando la escena económica y política continental obligándonos a privatizar servicios públicos esenciales para beneficiar a sus empresas transnacionales, coaccionándonos para que sus todopoderosas industrias del automóvil o del diseño de componentes se conviertan en oligopolísticas y amenazándonos con corralitos, catástrofes y caos; esos alemanes que expolian nuestro dinero y nuestras riquezas son...

- los que se niegan a pagar las obligadas reparaciones de guerra a los Estados griego y español,

- los que provocaron en Grecia más de medio millón de muertos por ataques, bombardeos, hambrunas y atrocidades contra la población desarmada; y también son...

- los que ocasionaron decenas de miles de muertos en Madrid con sus cientos de bombardeos letales realizados exclusivamente sobre zonas habitadas sólo por población civil desde noviembre de 1936 y durante todo el desarrollo de la batalla por la capital hasta bien entrado 1939,

- los que aniquilaron a las tropas leales a la República atacando sus posiciones durante la batalla del Jarama,

- los que destruyeron líneas, frenaron el empuje y exterminaron a los republicanos durante la batalla de Brunete,
 

- los que causaron la matanza y destrucción de la ciudad de Guernica con 1600 muertos y 900 heridos,

- los que liquidaron a los leales a la República en las batallas de Teruel, Ebro y en todas las acciones fascistas de guerra en Aragón,

- los que masacraron a los últimos resistentes militares y ametrallaron sin piedad las columnas de civiles en fuga durante la batalla de Cataluña,

- los que bombardearon a la población civil de Cartagena (Murcia),

- los que experimentaron con nuevas armas sobre la población de Benassal, Ares del Maestrat, Vilar de Canes, Albocàsser y otras poblaciones valencianas del Alto Maestrazgo, con el resultado de centenares de muertos y heridos,

- los que destruyeron infraestructuras y causaron gran mortandad entre civiles y militares con bombardeos sobre Trubia (Asturias) y Reinosa (Cantabria),

- los mismos que deliberadamente provocaron cientos de muertos y heridos, la mayor parte mujeres y niños, durante el bombardeo de Bilbao del 18 de abril de 1937; durante los masivos bombardeos sobre zonas pobladas cercanas al Cinturón de Hierro; durante los ametrallamientos con cazas en vuelo rasante de las columnas de civiles que huían de Bilbao a Santander; durante los bombardeos sobre las ciudades y puertos de Gijón y Avilés; durante el bombardeo de Almería del 31 de mayo de 1937 con medio centenar de civiles muertos; durante el bombardeo de la ciudad de Jaén el 1 de abril de 1937 con 150 muertos y 300 heridos; durante el bombardeo de Lérida del 27 de marzo de 1938 con 500 muertos,

-
y los mismos que ametrallaron y asesinaron a miles de civiles desarmados e indefensos durante los reiterados y repetitivos ataques sobre Tarragona, Barcelona, Reus, Valencia, Sagunto, Alicante, Málaga, Castellón y Reus, Valls, Espluga de Francolí, Falset, Marsá, La Ametlla, Cambrils, Hospitalet del Infante, Vandellós, La Ampolla, Altafulla, Perelló, Sitges, Santa Margarita y Monjós, Rosas, Palamós, San Vicente de Calders, Vendrell, Gandía, Denia, Torrevieja, Mahón, Aguilas, Alcoy, Cullera, Sitges, Villanueva y Geltrú y Vilafranca, Manresa, Vich, Manlleu, Martorell, Monistrol de Montserrat, Granollers, Arenys de Mar, Malgrat, El Masnou, Premiá de Mar, La Garriga, etc., etc., etc.

No es posible aportar aquí una relación exhaustiva de las cientos de poblaciones dañadas o destruidas por los nazis alemanes en España. Las mencionadas líneas arriba son sólo una simple muestra del resultado de la barbarie nazi alemana en nuestro suelo. Tampoco puede establecerse un censo nominativo con la filiación de cada muerto y cada herido español y griego por intervención de las alimañas nazis alemanas. Y menos todavía es factible realizar una valoración en euros contantes y sonantes de hoy, sobre a cuánto equivaldría la cuantía monetaria de la reparación de guerra económica que el Estado alemán del XXI --como responsable civil subsidiario-- debiera abonar a España y a Grecia como compensación por sus brutalidades, sus salvajadas y sus crímenes del XX. Pero tengo por cierto que no hay en el Bundestag ni en el Deutsche Bundesbank ni en todos los bancos privados y públicos alemanes el suficiente oro, los necesarios euros, la obligada capacidad crítica y la preceptiva vergüenza para pedir perdón a los pueblos griego y español, para repararles el daño causado, para hacer el preciso propósito de enmienda y para asumir la necesaria penitencia por tanta soberbia daniña, por tanto engreimiento y por tanto ultraje y menosprecio cometido sobre pueblos y naciones libres.


 Fuente: angeloprey blogspot com

Fuente: jadonceld.blogspot com

Fuente: vidaytiemposdeljuezroybean.blogspot.com

 Fuente: pinterest.com


Fuente: memoriarepressiofranquista.blogspot com

La Memoria es frágil. Hemos olvidado con premura el terror que sintieron nuestros abuelos y padres y el daño que padecieron a manos de los germanos nazis. Canjeamos los euros que nos dejan los alemanes por los coches que nos venden y cual catetos, admiramos su supuesto empuje emprendedor --algo de culpa tuvo el plan Marshall y la contención capitalista a golpe de dolar frente al enemigo soviético que estaba a las puertas-- y su proverbial eficiencia, más bien sólo aparente. Pero es hora de rescatar datos públicos y recuerdos privados. Es hora de hacer balance y evaluar si debieramos seguir secuestrados en este club europeo que presiden los herederos y beneficiarios de los asesinos de nuestros padres. Es hora de que nos plantemos, de que apoyemos a los griegos en su voto del NO! OXI y de que comencemos a caminar por la senda que ellos ya transitan.

Cartel que combina el NO! en el Referendum del domingo con el 28 de octubre de 1940, fecha en la que a las seis de la mañana las fuerzas del Eje penetraron en Grecia desde Albania y comenzaron la funesta invasión y ocupación del país.

Y es hora ya de que abandonemos esa moneda única que tanta pobreza nos ha traído, de que condonemos al pueblo griego la parte española de su deuda, de que exijamos el pago inmediato de las reparaciones de guerra que Alemania debe a España y Grecia y de que establezcamos nuevas alianzas que nos permitan, si no recuperar riqueza y bienestar, si al menos algo de la Dignidad y la Soberanía que los Nazis, los Franquistas y los plutócratas para los que éstos trabajaban robaron para siempre al pueblo español hace 70 años sembrando nuestras tierras de cadáveres de hombres, mujeres y niños inocentes.