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domingo, 6 de julio de 2008

Extraordinarias imágenes del Campo de Concentración de Miranda de Ebro

Sólo en determinados e interesados momentos políticos el régimen fascista de Franco se avino a que algunas muy escogidas de sus instalaciones penintenciarias fueran visitadas por altas instancias internacionales, a las que convenía aplacar, amansar o engañar. Así se pretendió en las pocas ocasiones en las que se autorizaron someras inspeciones de miembros de la Cruz Roja Internacional o se giraron visitas de embajadores y representantes de gobiernos afines o no enfrentados (véase la entrada "La traición de Francia" del miércoles 2 de julio de 2008). Éste también fue el propósito del régimen franquista cuando, tras fuertes presiones mediáticas y políticas en Europa, acabó autorizando a regañadientes la inspección de prisiones, campos de concentración y colonias penitenciarias españolas por parte de un comité de delegados de la independiente CICRC (Comisión Internacional contra el Régimen Concentracionario). Tras inspeccionar 17 cárceles y 5 colonias penitenciarias en la primavera de 1952, el comité, compuesto por David Rousset (fundador del CICRC), Elisabeth Dussauze (presa veterana deportada a Alemania y condenada a muerte), Lise Borsum (presa veterana de Ravensbrück) y André Alers (resistente belga deportado a Buchenwald), finalizó su tarea editando un Libro Blanco sobre el Sistema Penitenciario Español, en el que se incluían al menos 37 extensos y durísimos testimonios de prisioneros antifranquitas (vease uno de ellos en la página 34 del número 111 de la revista "La Aventura de la Historia") y en el que se concluía que en España existía un "grave peligro de arbitrariedad y .... una represión masiva y sistemática". Recomiendo en este punto la lectura del artículo "L’univers carcéral sous le franquisme" de Ricard Vinyes en http://www.conflits.org/index1568.html#text.

Por su parte, la Cruz Roja desarrolló una destacada acción humanitaria durante la Guerra Civil española que quedó recogida en una documentación que ahora ha dejado de tener el carácter de secreta y de la que se ha remitido copias digitalizadas y facsímiles al Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. Estos documentos contienen informes sobre las visitas humanitarias que la Cruz Roja realizó tanto en la zona rebelde como en la leal a la República. También hay informes sobre los refugiados en Francia, sobre las visitas realizadas a los cautivos de ambos frentes y la correspondencia remitida a los gobiernos contendientes. Asimismo existen testimonios sobre los niños que fueron trasladados a Rusia, correspondencia con los españoles que se encontraban internados en campos de concentración, documentación sobre la División Azul que fue enviada al frente ruso y numerosísimos mensajes que sirvieron para poner en contacto a familias que fueron separadas por la guerra. La Cruz Roja llegó a distribuir durante la Guerra Civil española cinco millones de mensajes entre personas que la contienda había desarraigado. En muchos casos, son simples oficios con el sello de la Cruz Roja en las que un hijo pide que se comunique a su madre que se encuentra con vida. Todos ellos pueden consultarse ya en los archivos.

Aunque es muy probable, ignoro si el campo de concentración de Miranda de Ebro fue uno de los visitados por los delegados del CICRC, pero sí tengo la certeza de que en él sí estuvieron los Delegados de la Cruz Roja, dado el caracter internacionalista de muchos de los presos que pasaron por él en el primer lustro de los años 40. Entre ellos los para-comandos belgas que estuvieron insertos en las Fuerzas Francesas Libres entre 1940 y 1941 y que --por distintas vicisitudes-- cayeros presos en España, siendo internados en el el campo de Miranda de Ebro y liberados a partir del 19 de abril de 1943. El archivo histórico del Centre for Historical Research and Documentation on War and Contemporary Society (Soma Ceges) contiene una ingente fototeca con más de 700 entradas dedicadas a España (ver el buscador en http://www.cegesoma.be/index.php?option=com_wrapper&Itemid=59). En esta fototeca figura un extenso reportaje fotográfico sobre el campo, la liberación de estos presos y su devolución a territorio aliado libre, operaciones en las que debió participar la Cruz Roja. Dado el carácter enormemente ilustrativo de estas fotografías, las traigo todas aquí, solo que con una definición algo pobre y con la marca de agua del citado archivo. Es preciso adquirir la imagen a Soma Ceges http://www.cegesoma.be/ si se desea mayor resolución y limpieza de la marca.

En el original puede leerse. "Miranda, le 19 avril 1943. Les Belges sont libérés"





















En el original puede leerse: "La chapelle, le 21 juillet 1942"

En el original pude leerse: "Vue des postes de garde- au fond la ville de Miranda. Photo prise de la promenade dite des Anglais"











viernes, 4 de julio de 2008

Prisión en Palma de Mallorca: Antonio Mora Mas

Con el comentario de "estas fotos han estado guardadas en una caja por muchos años y ahora pueden aportar algo a la memoria colectiva.... Espero poder contribuir con esta lucha que considero tanto un derecho como una deber", he recibido por correo electrónico estas fotografías, que me han sido remitidas por Juana María Mora López, una española que marchó con sus padres a América hace 49 años y que en el próximo mes de Septiembre regresará momentáneamente a España con el decidido propósito de buscar rastros documentales de la represión de que fueron objeto sus padres y demás familia.

Las imágenes fueron realizadas en una prisión de Palma de Mallorca y en las mismas aparecen decenas de presos distintos, entre los que se encuentra el padre de Juana, Antonio Mora Mas. Éste nació en Palma. A principios de agosto de 1936 y una vez iniciada la sublevación de los militares traidores a la República, Antonio Mora partió en barca de pescadores hacia Barcelona para unirse al Capitán Bayo y participar en el desembarco en Mallorca. Esa misma noche, su padre Bartolomé Mora i Frasquet fue asesinado cuando no quiso decir a los golpistas dónde estaba su hijo que ya había sido delatado y su madre Juana Ana Mas y Salvá fue llevada presa por el mismo delito. Un hermano de ésta fue fusilado en Guadalajara. Después del fracasado desembarco, Antonio Mora regresó a Barcelona y se incorporó en las escuelas de guerra donde alcanzó el grado de Capitán luchando en la Batalla de Guadalajara. Al finalizar la guerra fue hecho prisionero y trasladado a Mallorca para ser juzgado. Fue condenado a 30 años de reclusión mayor; años más tarde le fue rebajada la pena a 20 años de reclusión menor y otros años después recibió la libertad condicional. Una vez lograda la libertad plena, fue hostigado continuamente por las autoridades franquistas y decidió emigrar a Venezuela donde murió en 1984 de una tuberculosis contraida en España como enfermedad crónica desde su época de prisión en Palma de Mallorca. Vaya para él nuestro homenaje.

Prisión de Palma de Mallorca, 3 de octubre de 1940.

Prisión de Palma de Mallorca, 2 de febrero de 1942.

Prisión de Palma de mallorca, 17 de junio de 1942.

Antonio Mora con una prima suya, durante una visita autorizada que hicieron familiares de presos a la prisión el día 22 ó 25 de enero de 1943.

Antonio Mora con una prima suya, durante una visita autorizada que hicieron sus familiares a la prisión el día 22 ó 25 de enero de 1943.

miércoles, 2 de julio de 2008

La traición de Francia

La sistemática violación de los derechos humanos en España, el masivo exterminio del contrario por parte de los franquistas durante la postguerra y el desastre humanitario vivido por los exiliados en los campos de concentración franceses provocó que en la comunidad internacional se alzaran algunas pocas voces exigiendo el fin de los crímenes y la intervención de los gobiernos occidentales en los asuntos internos españoles. Pero esas voces y el clamor de los cientos de miles de exiliados fueron desoídos.

En la primavera y el verano de 1939, soplaban vientos de guerra en Europa y el régimen franquista, que se sentía fuerte en el interior, demostraba sus vínculos ideológicos y éticos con el nazismo aleman y el fascismo italiano a la vez que pretendía iniciar un acercamiento diplomático hacia Francia e Gran Bretaña. En esa línea política, el régimen fascista de Franco recibió con los brazos abiertos el nombramiento del mariscal Petain como embajador de Francia en nuestro país. El 20 de marzo de 1939, Petain presentó en Burgos sus credenciales ante Franco e inició una nueva etapa de colaboración con el régimen político de los victoriosos traidores. Así, Francia y Petain autorizaron con entusiasmo --para vergüenza del exilio español-- el regreso a España de las cuantiosas reservas de oro del Banco de España que se custodiaban en el país vecino y supervisaron y ejecutaron la devolución a Franco del notabilísmo patrimonio artístico del Museo del Prado que la República Española había trasferido a Francia para su protección durante la guerra civil.

Esta política de estrecho hermanamiento con Francia se prolongó tras la invasión hitleriana en mayo de 1940 y la constitución del colaboracionista régimen de Vichy. Sólo desde esa óptica de vergonzoso amancebamiento puede entenderse que en 1941 ambos régímenes autoritarios y militaristas intercambiaran pinturas y piezas arqueológicas, entre ellas la Dama de Elche, o que el gobierno de Lavall y Petain legislaran contra judios y masones y persiguieran y detuvieran --con la participación de la Gestapo alemana-- a los exiliados españoles para entregarlos en las fronteras a los militares, policia y guardia civil franquista.

Esta imagen registra una visita del mariscal Petain, embajador de Francia en España, a una cárcel franquista, muy probablemente la de Burgos, en marzo o abril de 1939. La rigidez de los presos alineados contra los muros recuerda a las similares actitudes de temor que adoptaban los judíos presos ante las visitas de los comités de inspección de los campos de concentración nazis por miembros de la internacional Cruz Roja.

Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña desde 1934, fue detenido por la Gestapo alemana en Baule-les-Pins en agosto de 1940 y extraditado a España por la frontera de Irun. Fue fusilado en el Castillo de Montjuich a los dos meses, el día 15 de octubre. En la imagen puede vérsele conducido por la guardia civil hacia el foso y el pelotón de ejecución. No quiso que le pusieran una venda en los ojos y se cuenta que murió diciendo: "Asesináis a un hombre honrado, ¡¡¡Por Cataluña!!!".

martes, 1 de julio de 2008

Terrible represión en Ciudad Real

Toda Ciudad Real, capital y provincia, permaneció fiel a la República durante el desarrollo de los primeros días del golpe de estado y la subsiguiente guerra civil. Los obreros de Puertollano, Tomelloso, Alcázar de San Juan, Almadén, Manzanares, Valdepeñas,... los sindicalistas de la capital y fundamentalmente los jornaleros de toda la provincia --incentivados éstos por el acceso a la propiedad comunal o privada tras las expropiaciones y colectivizaciones de la Reforma Agraria-- se alistaron en masa en las divisiones, brigadas y batallones del Ejército Popular de la República. Miles de ellos cayeron en los frentes de guerra de Madrid, Cataluña, Aragón y Córdoba-Extremadura. Y otros muchos miles más fueron presa de los vengativos golpistas triunfantes al finalizar la contienda. En Valencia y Alicante, en Barcelona, en el centro o en el frente extremeño, los ciudarrealeños fueron hechos prisioneros en masa por las escuadras falangistas y carlistas y por los soldados victoriosos.

Tras la represión inicial en los campos de concentración --que se cebó en los naturales de esta provincia fiel al ideal republicano--, los manchegos fueron clasificados y remitidos a Ciudad Real para ser juzgados y condenados. Muchos serían víctimas de sacas indiscriminadas y asesinados extrajudicialmente. Otros fueron fusilados tras unas parodias de juicios con tribunales irregulares. El extraordinario trabajo del vicerrector del campus de la Universidad de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, Francisco Alía Miranda, titulado "La guerra civil en retaguardia: conflicto y revolución en la provincia de Ciudad Real (1936-1939)" y los trabajos de ampliación y revisión posterior de historiadores y memorialistas locales (ver la anotación escrita por Javier de la Puerta en http://www.sbhac.net/Republica/Victimas/Repre.htm) han elevado por el momento la cifra de las víctimas mortales de la represión franquista en Ciudad Real capital y provincia hasta las 2.228 personas fallecidas inscritas en los libros de defunción de los registros civiles. Faltaría por contabilizar los fallecidos inscritos en otros registros y los asesinados indiscriminadamente no inscritos en ningún libro de defunción. Quizás uno de los mejores trabajos de investigación sobre la represión y el sistema judicial franquista en Ciudad Real puede leerse en el post "Fusilamiento de mi abuelo y prisión de mi padre", en el que se incluye la ponencia "Justicia de venganza. Los Sempere: la represión política de una familia republicana de Ciudad Real" presentada por el investigador Óscar Bascuñan al Congreso sobre la Guerra Civil celebrado en Ciudad Real en noviembre de 2.006 (ver http://guerracivil.forumup.es/about132-15.html páginas 1 y 2)

Pero la represión, además, produjo una espeluznante diáspora nacional e internacional de manchegos, digna de un estudio profundizador aún por realizar. Decenas de miles de ciudarrealeños fueron dispersados por los campos, prisiones, penales y cárceles de toda España. En El Dueso, en San Simón, en Ocaña, en Miranda de Ebro, en El Puerto de Santa María, en Gran Canaria o en Tenerife, en Madrid, Valencia o Barcelona, aún se conserva la memoria de estos muy numerosos presos de La Mancha y se guardan sus restos en fosas innominadas. Sólo en la de Valdenoceda (ya exhumada) se conservaban los restos de 50 ciudarrealeños, el 30% del total de los fallecidos.

Imagen de un grupo de presos antifranquistas en la Prisión Provincial de Ciudad Real al poco de finalizar la guerra, reproducida del libro "La Guerra Civil en retaguardia. Ciudad Real" de Francisco Alía Miranda.


Fotografía de prisioneros republicanos en una "celebración" con motivo del día de la Virgen de la Merced, 24 de septiembre de 1940. Se pueden contabilizar a 55 personas en la imagen. Todos ellos, serios y demacrados, parecen asustados y preocupados ante el fotógrafo. Sólo una de estas personas sonríe para la posteridad: el cura. Cortesía de José Martín de Consuegra.

lunes, 30 de junio de 2008

Los niños perdidos del franquismo

Decenas de miles de mujeres fueron apresadas durante la guerra civil y la postguerra por los golpistas sublevados. Muchas de ellas –viudas, o esposas de republicanos también presos-- fueron recluidas estando embarazadas o con niños de poca edad. Miles de estos niños murieron a causa de las penosas e inhumanas condiciones de las prisiones franquistas, convertidas en los primeros años en auténticos centros de penuria, hambre, enfermedad y exterminio. Otros miles nacieron sanos en las cárceles pero les fueron arrebatados –robados, secuestrados-- a sus madres por sus guardianas (monjas y religiosas, en la mayor parte de los casos), no pudiendo nunca recuperarlos. Otros muchos pequeños más --que eran huérfanos de padre fusilado-- fueron obligados al cumplir los 3 años a separarse de sus madres presas e internados en colegios del Auxilio Social franquista y fascista, siendo maltratados por su condición de “hijos de rojo” y adoctrinados, cual si fuera a hierro candente, en los principios de la nueva España falangista, católica y nacionalsindicalista (véase la serie de impactantes comics de Carlos Giménez titulados “Paracuellos” http://www.carlosgimenez.com/obra/paracuellos.htm). Y todo ello, con el respaldo de la ciencia franquista y el “nihil obstat” de la iglesia católica española y vaticana (en palabras del afamado Antonio Vallejo Nájera, Jefe del Servicio de Psiquiatría del Ejército, "las íntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya las habíamos expuesto anteriormente. La segregación de estos sujetos desde la infancia podría liberar a la sociedad de plaga tan terrible"). Los indignados y tristes sentimientos inspirados por este horror franquista, próximo a las más refinadas técnicas del nazismo, se ven acentuados si contemplamos el documental "Los niños perdidos del franquismo", obra de Monstse Armengou y Ricard Belis producido por TV3.

"Fiesta" infantil en el interior de la cárcel de San Antón (Madrid). Los reclusos reciben la visita de sus hijos. 5 de noviembre de 1939

Niñas hijas de presas, junto con monjas, en la prisión Saturrarán

Hijos de reclusos del Centro Penitenciario de Burgos reciben regalos de los Reyes Magos, en 1949

Hijos de reclusos del Centro Penitenciario de Burgos reciben regalos de los Reyes Magos, en 1949

Hijos de reclusos del Centro Penitenciario de Burgos reciben regalos de los Reyes Magos, en 1949

Aula en la Cárcel de mujeres de Madrid (¿Ventas?). Algunas de las mujeres adultas se tapan la cara para evitar ser reconocidas más tarde.
Fotografía de propaganda, en la que los gestos y actitudes de las madres no son precisamente de alegría y relajo. Hijos e hijas de presas de la Cárcel de Mujeres reciben regalos en una fiesta de Reyes Magos en 1940.

Hijas de presas republicanas, internas en un colegio en El Barco de Avila (Avila), durante una procesión 1941.

Niñas hijas de presas republicanas, internas en un colegio de Corella, Navarra 1941

Hijos reclusas republicanas en el patio de una cárcel con funcionarios del centro. Años 40

Esta imagen y la de más abajo corresponde a una visita de autoridades a una Prisión de Madres Lactantes en 1943. A la izquierda puede verse a la directora María Topete Fernández. 1943


Disciplinada y propagandística visión del sistema penitenciario franquista. Esta fotografía corresponde al departamento de Presas Madres de la Prisión de Les Corts, en Barcelona, en 1953.

Probablemente, Saturrarán (Vizcaya). Hijos de las prisioneras con algunas monjas guardianas en Septiembre de 1942.
ALGUNAS CITAS:
Juana Doña (testigo republicana): Nos metieron en trenes de ganado para trasladarnos del campo de concentración. Y ahí los niños se murieron porque los dejaron a pleno sol. Unos guardias civiles se acercaron y dijeron "¡como huele esto!". Y les dijimos: "Porque hay mierda y dos niñas muertas". Y entonces las madres tuvieron que dejar a las niñas muertas en el andén y entrar otra vez al vagón para llevarlas presas a Madrid.

(testigo): En 10 días murieron 32 criaturas en la cárcel de Saturraran. El dia que murió mi hija, las monjas empezaron: ¿Ay, ¡un angelito que adorará a Dios! ¡Esto es una gloria!¿. Mira, les arrenqué el tocado y las eché fuera. Y al entierro no me dejaron ir.

Julia Manzanal (testigo): Cuando fueron a detener a Justa Mir, su hijo lloraba y ella le llamó: ¿Lenin, ven, hijo mío¿. Los policias le dijeron: ¿¿Qué ha dicho usted, el niño se llama Lenin?¿. Cogieron al niño de las piernas y le estrellaron la cabeza contra la pared.

(testigo): Cuando un hijo cumplía tres años lo venían a buscar y se lo llevaban a un asilo que había hecho Franco en Madrid. Y me dijeron que si daba el niño al asilo no le vería nunca más.


Emilia Girón (testigo): A mi hijo lo llevaron a bautizar y no me lo devolvieron. Fueron por él para bautizarlo, pero el niño ya no lo volví a ver más.

José Murillo (hijo de testigo): Le dijeron a mi madre: ¿A tu hija se la han llevado. Han estado aquí las monjas y se la han llevado a ella y a tres más. Las han metido en un coche y se las han llevado a Barcelona de monjas¿.

Vicenta Flores (hija de republicanos): Vinieron a buscarme al asilo cuatro veces. Cuatro familias distintas. Cada vez hacían creerme que eran mi familia verdadera. ¿Quién soy yo en realidad? ¿Cómo me llamo, qué años tengo, por qué me han quitado a mi padre?

Francisca Aguirre (hija de republicanos): Las de Auxilio Social nos juntaron y nos dijeron que éramos escoria, que éramos hijas de horribles rojos, asesinos, ateos, criminales, que no merecíamos nada y que estábamos ahí por pura caridad pública.

Olivia Rapp (hija de republicanos): A mi hermano lo repatriaron desde Rusia sin saber nosotros nada. Cuando mi madre lo quiso llevar a casa, la Junta de Protección de Menores le dijo que había orden de no dejarle venir, sin ninguna explicación. Muchos años más tarde hemos visto un informe que dice que mi familia no era apta para la educación de mi hermano.

Uxenu Álvarez (hijo de republicanos): Me mentalizaban para que fuera en contra de mi padre y de la España democrática y republicana. Tenía que ser como ellos, como los vencedores. Toda mi educación ha sido el ¿Cara al sol¿ y el ¿Padrenuestro¿. Me robaron la infancia, me mataron en el 36. Soy un muerto en cuanto a lo que iba a ser.